Albino Vargas: ¿De qué cuantía, realmente, es el monto de la deuda pública del país?

En realidad, debemos formular el más grande reclamo a la Ministra de Hacienda, Rocío Aguilar Montoya, para que le diga la verdad al pueblo de cuánto es lo que debemos como país.

Albino Vargas Barrantes, Sindicalista.

Ahora resulta que el Ministerio de Hacienda no lleva bien las cuentas nacionales del país en cuanto al endeudamiento público. Es más, estaría ocultando la real magnitud del monto de la deuda nacional, misma que amenaza con arrasar la economía nacional, ya de por sí muy maltrecha, como todos lo sabemos y lo sentimos.

El decir de la Contraloría General de la República (CGR), dicho ministerio ocultó endeudamiento por un monto de 440 mil millones de colones, dejando en evidencia grandes debilidades de control, de registro, en las unidades institucionales y/o direcciones involucradas en manejar algo tan sensible para el bienestar de la gente.

Nuevamente, la desconfianza crece en cuanto al manejo que de la cosa pública hacendaria viene haciendo los mismos agentes de poder hegemónico que siguen en el control de estas cuestiones, pese a los cambios electorales producto de los comicios presidenciales.

Tengamos presente que las cuestiones macro-fiscales y económico-financieras estructurales siguen estando en manos de los fanáticos neoliberales, de la tecnocracia afín y del gran “empresauriado” que les da el sostén político necesario, sin importar que los sucesivos gobiernos sean de Liberación, de Unidad y ahora del PAC.

Desde hace bastante tiempo y desde la corriente sindical en la cual militamos, junto a un notable grupo de ciudadanos y ciudadanas costarricenses, hemos levantado la bandera de la necesidad de que este país efectúe una Auditoría Ciudadana de la Deuda Pública (así en mayúsculas), pues estamos sumamente preocupados de su crecimiento, indetenible e insostenible, tanto en su principal como en su pago de intereses, así como en las ganancias por comisiones que están mezcladas en este negocio del endeudamiento público.

Con este nuevo “descubrimiento” de que Hacienda oculta información sobre la realidad del endeudamiento público del país, todas las conciencias cívicas del país deben alarmarse; por tanto, ese proceso de auditoraje público de la deuda es más que necesario, es estratégico y tiene que ver con la misma supervivencia de la institucionalidad social de la Democracia.

Se nos dice que al final del presente año 2019, prácticamente el nivel de endeudamiento público del país con relación al Producto Interno Bruto (PIB), llegará al 69%, según el Informe Mensual de Coyuntura Económica, emitido por el Banco Central de Costa Rica (setiembre presente). Entonces, para el 2020 entraremos en la franja del 70-80%. ¡Sencillamente gravísimo!

También se ha dramatizado el problema, dejando en evidencia lo que sería una catástrofe social que, para cada uno de los 365 días del año próximo 2020, el servicio de la deuda pública demandará una asombrosa erogación de 11 mil millones de colones diarios.

Evidentemente, estas realidades financieras de endeudamiento público nos llevan a un colapso y hasta un default; proceso político de cesación de pagos que inmenso dolor ha causado en economías de otros países latinoamericanos como, por ejemplo, Argentina.

En realidad, debemos formular el más grande reclamo a la Ministra de Hacienda, Rocío Aguilar Montoya, para que le diga la verdad al pueblo de cuánto es lo que debemos como país.

Según el informe Perspectivas de la economía mundial 2019, emitido por el Fondo Monetario Internacional (FMI): “La política fiscal debe equilibrar múltiples objetivos: suavizar la demanda según sea necesario, proteger a los vulnerables, reforzar el crecimiento potencial con gasto a favor de reformas estructurales y garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas a mediano plazo {…} En todas las economías, las prioridades consisten en ampliar la inclusión, incrementar la resiliencia y abordar los factores que limiten el crecimiento del producto potencial”

Si bien no comulgamos con ruedas de carreta en esto del recetario fondomonetarista, si no atenemos a lo indicado por el FMI, pareciera que el manejo de la política fiscal nacional y, especialmente en esta compleja materia del endeudamiento público del país no está en una posición de generar confianza, más allá del grave perjuicio que se le viene causando a la mayoría ciudadana costarricense.

 


Albino Vargas Barrantes
Es sindicalista y 
Secretario General de la
Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP)

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