Alejandra Solórzano

   Euclides

    Una mujer
    estudia la geometría,
    la distancia más corta
    entre un cuerpo y el suyo
    el trazo de una paralela
    con que dos bocas
    dibujan una conversación al infinito.
    Mide
    -una a una-
    las formas del temor
    la velocidad y la fuerza
    con la que se hace girar el corazón
    como un derviche.

    Una mujer
    aferra a su pecho un astrolabio
    y estudia el sueño,
    como un eje sereno
    y meditabundo
    sobre el abismo de una sábana.

    El tiempo
    a veces
    ofrece un insecto bello y desvanecido
    o cualquier objeto habitable
    de una cifra sagrada;
    el misterio
    es refugio y arpón
    para la fría desnudez de un cuerpo
    solo.

    un cuerpo se pregunta
    un cuerpo quizá reza
    por el eco, el impacto,
    el sentido
    que ocasionó otro cuerpo sobre el suyo.

(Detener la historia)