Alejandro Machado: ¡Poner las barbas en remojo!

La educación trasciende la idea de transmisión de información y más aún, donde las computadoras nos googlean o robots presentan noticias en China, sometiendo en cuestión la figura de la docencia y cuestionando ¿Cuál es nuestro rol entonces?

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Alejandro Machado García, Gestor en Género y Desarrollo.

La actividad y el pensamiento humano, es una evidencia de nuestra evolución. Somos objetos y sujetos dentro de un ecosistema mayor. El aprendizaje y la educación ha sido claves para la adaptación. Dicha adaptación en las personas, grupos y sociedades, es un proceso que se adquiere con el aprendizaje, se construye con la educación y se trabaja en la organización.

En Costa Rica, el peso de la coyuntura se ha impuesto y el binomio enseñanza-aprendizaje tradicional está en peligro. Ya la atención no está centrada en la persona docente que transfiere o enseña y para el entorno no le es suficiente la función de mecanizar, repetir y memorizar.

La construcción del conocimiento y el interés por entender ¿de dónde proviene esto de formar conceptos y analizar la realidad?, está cambiando. El conocimiento, nos ha llevado hasta caminar en la luna pero también a colocarnos en la capacidad moral de cometer atrocidades a mujeres, pobladores indígenas, población afro, vida silvestre y ecosistemas enteros.

En estos tiempos “modernos”, la organización productiva en las grandes economías, dieron un giro en la forma de producir y sus formas de comerciar. Y ahora con la pandemia, acelerarán más procesos tecnológicos que exigirán desafíos. El conocimiento aplicado a la producción por la misma innovación y el uso intensivo de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC), ha generado valor agregado y cambios tanto en la estructura de algunos mercados, así como en las formas de gestión y organización.

La vertiginosa velocidad de estos cambios, ha alcanzado a las familias y a la educación. Ya es sabido que la brecha digital y educativa a la que nos enfrentamos, pero hay que saber navegar en la Matrix.

Hay que hacer énfasis en que ya no solo es producir, sino en cómo hacemos para armonizar sistemas. Claramente se está exigiendo capital humano preparado, pero tenemos que revisar nuestro binomio enseñanza-aprendizaje, en donde nos capacitemos para aprovechar estas oportunidades, pero también para dar un nuevo sentido político y ecológico a la sociedad costarricense.

La digitalización está construyendo una lengua universal y las redes nos dan la posibilidad de conectarnos. Con la maximización de la virtualización de los espacios educativos, es una posibilidad pero una limitante para otros.

El estudiantado pasó de trabajar un word y concretar una reunión con sus compañeras, a una nueva forma que es ajustar un documento en tiempo real sin la necesidad de concretar una reunión física. El aula ahora es una pizarra virtual en nuestra casa o en el mejor de los casos, en un lugar de paseo, dejando de lado la importancia del contacto físico, la experiencia emocional, la relación con la comunidad y la calidad y las condiciones de la enseñanza.

No hay que descuidar que en el aprendizaje si bien es cierto lo estamos llevando a cabo por medio de plataformas digitales, el estudio requiere condiciones, pese a que es una facultad individual y por otro lado, la participación bajo estándares de calidad, dado que la educación se adquiere mediante las actividades emprendidas por diferentes agentes, para reforzar estímulos y generar cambios en nuestros saberes y habilidades.

El espectro educativo una actividad social que implica interacción, redes y conexiones. Ejemplo: los niños nacen con pocas conexiones neuronales y con 100 mil millones de neuronas, pero no es hasta que se propicia la interacción con su entorno, la que facilita mayores conexiones neuronales que permiten su desarrollo y adaptación.

La educación trasciende la idea de transmisión de información y más aún, donde las computadoras nos googlean o robots presentan noticias en China, sometiendo en cuestión la figura de la docencia y cuestionando ¿Cuál es nuestro rol entonces?

En ese sentido, tenemos que saber ajustar ese espacio virtual a nuestra necesidades, experiencia y posibilidades, por lo que las personas, grupos, docentes, centros educativos y entidades sector educación, tienen un reto de ajustarse y concretar alianzas para revitalizar ese binomio.

Es un buen momento para propiciar ajustes, para hacer uso adecuado de las TIC, cortar brechas, tener didáctica en estos espacios virtuales y estimular la capacidad creativa, intelectual y manual en las familias, estudiantes y organizaciones.

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