Alemania ignora la violencia machista, también en elecciones 

En 2015, según datos del Ministerio de Familia, Mayores, Mujer y Juventud, 331 mujeres fallecieron a manos de sus parejas o ex parejas en Alemania, un país con 80 millones de habitantes. 

0
Berlín, 30 ago  María Prieto (dpa) –  «Tras una tragedia familiar con consecuencias mortales ocurrida en Duisburgo, un padre de familia ha sido condenado a doce años de prisión. El hombre confesó haber matado a su esposa y haber enterrado posteriormente su cadáver en el jardín». La noticia fue publicada en la prensa alemana a mediados del mes de diciembre de 2016. Una de tantas.
Una de tantas en las que se habla de «Familiendrama» (Tragedia familiar) para referirse a un caso de violencia machista, un término que recuerda inevitablemente a los titulares que, allá por los años noventa en países del sur de Europa informaban de la comisión de un «crimen pasional».En 2015, según datos del Ministerio de Familia, Mayores, Mujer y Juventud, 331 mujeres fallecieron a manos de sus parejas o ex parejas en Alemania, un país con 80 millones de habitantes.

Ese mismo año, en España -que cuenta con la mitad de población y se percibe a sí mismo como un Estado fuertemente afectado por la lacra de los asesinatos machistas- el número de víctimas por violencia de género ascendió a 60.

En Argentina, con una población de 44 millones y también una fuerte concienciación respeto este tipo de crímenes, la ONG La Casa del Encuentro denunció que cada 30 horas una mujer era asesinada, elevándose el número de feminicidios en 2015 a un total de 286.

A pesar de las elevadas cifras, en Alemania existe poca conciencia social sobre la violencia de género. A menudo, las vidas que se siegan en la intimidad de un domicilio familiar se enmarcan como hechos aislados, como una información más de sucesos que acaba relegada a una breve reseña en la sección local del periódico.

«Creo que Alemania no se ve a sí mismo como un país machista y por eso aquí los feminicidios se perciben como un problema de España o de Latinoamérica, pero no como un problema alemán», declara a dpa Maja Wegener, de la organización en defensa de los derechos humanos de las mujeres «Terre des Femmes».

Los medios de comunicación no verbalizan la violencia contra las mujeres como un problema social y en la esfera pública jamás se guarda un minuto de silencio en memoria de las víctimas. La actuación de las instancias gubernamentales tampoco ayuda.

En la potencia europea, el asesinato de una mujer a manos de su pareja o ex pareja no figura como un tema relevante en la agenda política. De hecho, tan solo tres de los seis partidos que, según los sondeos, contarán con representación parlamentaria tras las elecciones del 24 de septiembre incluyen alguna mención al respecto en sus programas.

El partido La Izquierda, formado por ex comunistas de la antigua Alemania del Este y socialdemócratas descontentos, liquida esta cuestión en cuatro líneas pidiendo una mayor sensibilización por parte de las autoridades estatales. Por su parte, Los Verdes y el Partido Socialdemócrata (SPD) le dedican una página, aunque es esta última formación la que propone más medidas para combatir la violencia de género.

«A mí no me viene a la cabeza ninguna campaña contra la violencia de género. Los partidos siempre dicen que van a hacer algo para acabar con ella pero siempre dejan abierto en qué se traducirá eso de forma concreta. Ahora mismo, por ejemplo, tenemos pocas plazas para mujeres en casas de acogida y los medios son reducidos», explica Wegener.

A ello se suma además a una falta de perspectiva histórica. Porque, 331 mujeres asesinadas en Alemania en 2015 ¿Son muchas? ¿Pocas? ¿Menos que en años anteriores? No se sabe con certeza porque la primera economía de Europa carece de un registro estadístico en esta materia.

A finales del año pasado, coincidiendo con el Día Mundial de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el Gobierno alemán publicó por primera vez las cifras que permiten tener una primera aproximación (no todas las víctimas acaban denunciando a su agresor) al número de mujeres que se ven afectadas por esta lacra.

«Necesitamos esta información porque ayuda a hacer visible la violencia doméstica y a poner en marcha medidas de prevención», señaló la entonces ministra de Familia del país, la socialdemócrata Manuela Schwesig.

Con anterioridad, conocer con exactitud el número de féminas que habían sido asesinadas a manos de sus parejas requería de gran pericia investigadora.

Para acceder a tales datos, era necesario bucear en informes del ministerio del Interior, situarse en el apartado referido a muertes violentas y, calculadora en mano y moviéndose entre diferentes tablas, sumar el número de víctimas teniendo en cuenta el grado de parentesco o de relación entre la víctima y el agresor.

El Gobierno alemán no publicaba las cifras exactas y todo aquel que, hasta noviembre de 2016, buscase información sobre el tema en instancias oficiales era remitido a un informe realizado por el ministerio alemán de la Mujer en el año 2004.

Un documento de 12 años de antigüedad que indicaba que, en Alemania, una de cada cuatro mujeres de edades comprendidas entre 16 y 80 años habían sido víctimas, al menos en una ocasión, de violencia física o sexual por parte de su pareja.

Las recientes cifras publicadas, las primeras, indican que la Policía registró en 2015 unos 104.000 casos de violencia de género en Alemania. En concreto, unas 65.800 mujeres resultaron heridas leves a consecuencia del maltrato recibido por sus compañeros sentimentales, unas 11.400 sufrieron lesiones graves, 16.200 recibieron amenazas y unas 7.900 fueron víctimas de acoso.

El Ministerio de Familia no cuenta con un presupuesto específico destinado a la lucha contra la violencia de género.

«Dado que Alemania es un sistema federal, son los gobiernos regionales y los ayuntamientos los entes responsables en esta materia», explica a dpa una portavoz, quien sin embargo aclara que en el periodo 2016-2018 el Gobierno central destinó 1,5 millones de euros a medidas que buscan apoyar a víctimas de violencia machista.

Preguntada por si países como España o regiones como Latinoamérica, que a escala internacional se han convertido en altavoces de denuncia contra feminicidios, constituyen un ejemplo para Alemania, la vocera señala que en el país germano se ha avanzado mucho en los últimos años con, por ejemplo, la aprobación el pasado año de una nueva ley -basada en el lema «No es no»- que endurece las penas contra quien perpetra o muestra voluntad de perpetrar delitos sexuales contra mujeres.

También en Alemania, los expertos insisten es que esta es una problemática que afecta a todas las clases sociales y que no depende de factores como la educación, los ingresos, la edad o la religión que se profesa.

«Uno de mis compañeros de profesión lo explicó una vez de manera irónica: en familias pobres las paredes son más finas, pero detrás de los muros de una mansión también se da este fenómeno», concluye Jens Luedtke, catedrático de Sociología e Investigación Social en la Universidad de Augsburgo.

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...