Alfredo Fournier Beeche, Abogado.

Escribir sobre los Estados Unidos de América siempre es difícil, por la dificultad de sintetizar la enorme cantidad de información. Su historia tan importante en el desarrollo mundial, el enorme tamaño de su economía, sus instituciones de gobierno, su capacidad bélica, su sociología tan variada hacen que el estudio sea mucho y complicado.

Para entender lo que sucede es indispensable sondear el origen de sus colonizadores y el marco en que se dio su independencia de Inglaterra. Sus primeros colonizadores fueron gente muy humilde, de profundas creencias religiosas. Salieron de Inglaterra disgustados por la manera de ser de la sociedad inglesa, que ellos juzgaban disoluta y poco apegada a los mandamientos de comportamiento religioso. Por ello se les llamó puritanos y querían venir al mundo nuevo a establecerse conforme a sus creencias muy estrictas en materia religiosa. Se embarcaron en el Mayflower y llegaron a Plymouth Rock, en Massachusetts. Fundaron sus primeros asentamientos en lo que hoy es Nueva Inglaterra, cerca de Boston. Sembraron y lograron sobrevivir con la ayuda de los indígenas y crear una incipiente comunidad campesina. Cuando llegó el invierno, dieron Gracias a Dios. Este es el origen del feriado conocido como Thanksgiving, correspondiente al cuarto jueves de noviembre de cada año, que se celebra con una cena familiar en la que se come un pavo relleno, con salsa de arándanos.

Hubo también otros asentamientos de colonizadores en otras zonas: España explorado la Florida con expediciones de Juan Ponce de León, Hernando de Soto y Alvar Núñez Cabeza de Vaca y había establecido una colonia en La Florida en 1563, y que fue la primera ciudad de los estados Unidos y se llama San Agustín. Los ingleses, oficialmente decidieron entrar en la aventura colonizadora y la  Reina Isabel I otorgó permiso a Sir Walter Raleigh, en 1583, para fundar una colonia al Norte de Florida, a la que llamaría Virginia y que abarcaría Carolina del Sur, Carolina del Norte, Virginia, Virginia Occidental. En 1626, colonizadores holandeses compraron la isla de Manhattan a los jefes indígenas de la región y erigieron la ciudad de Nueva Ámsterdam, luego llamada New York por los ingleses. Los alemanes se establecieron en Pennsylvania en 1681. Las colonias de Maryland, fueron establecidas en 1634 como refugio para católicos.

Debido a la mala administración de la corona inglesa y a los impuestos que el parlamento inglés pretendía imponer a las Trece Colonias de América, estas se rebelaron y, en 1776, las colonias se declararon independientes. Como consecuencia, Inglaterra decidió tratar de hacerlas volver a su jurisdicción y vino la guerra de independencia, que fue ganada por los rebeldes.

Característica muy importante de este congreso independentista es que la resolución fue tomada por la reunión de Trece Colonias independientes y disimiles entre sí. Fue la voluntad de estados libres que se unían para su Declaración de Independencia. Eran naciones que no dependían unas de otras. Cada una era igual a la otra y por eso su constitución es la de naciones diferentes que se unen. Ninguna era vasalla de otra. Todas eran iguales en derecho y, como consecuencia, cada una podía mantener prerrogativas propias de un estado y solamente actuarían como unidad, como gobierno federal, frente a los otros estados extranjeros, para la conformación de los ejércitos nacionales, representación diplomática, la emisión de la moneda y para la necesaria coordinación del actuar entre ellos. Las otras potestades del poder político las conservan los constituyentes de la unidad, tales como la capacidad legislativa para dictar sus propias leyes, resolver las diferencias de sus ciudadanos en tribunales estatales, el sistema educativo, la policía la seguridad a los ciudadanos y todas las otras funciones que normalmente tienen los estados. Por lo tanto, corresponde a los estados la administración de la vida diaria y toda función no establecida como función del gobierno federal de todos los estados, es función de cada uno de los estados. Por esta razón, cada estado tiene su policía estatal y el gobierno federal tiene su policía, que es la Federal Bureau of Investigation, la muy conocida FBI. Todavía hoy, uno de los temas más discutidos en los tribunales de los Estados Unidos, es si un asunto es estatal o federal.

Uno de los asuntos que más extraña de los Estados Unidos es el sistema establecido en el “Article II, The Presidency, Section 1. [Election, Instalation, Removal”, que dice cuál es la forma de hacer la elección de presidente federal: En las elecciones nacionales para presidente, el voto que se emite es para elegir “electors”, o electores, en número igual al de representantes y senadores que le corresponda a cada estado y serán los que, a su vez, elijan al presidente federal. Esto es lo que se llama elección de segundo grado. Es una consecuencia del sistema federal llevado a la ultranza, pues supone que cada estado lleva a los electores en bloque, a votar por una persona porque esa persona fue la elegida por el estado y, por lo tanto, todos los electores tienen que reflejar la votación de su estado (winner takes all).

El sistema ha sido motivo de discusión desde hace bastante tiempo, pero recientemente recibió más críticas cuando la primera elección de George Bush, hijo, en el año 2000, y la de Donald Trump, en el año 2016, porque en ambas el voto popular nacional de los votantes fue contradicho por los votos de los electores. Sea, el voto de los electores de los estados fue para un candidato, mientras que lo voto popular en las urnas de todos ciudadanos de los Estados Unidos fue para otro candidato. Esto sucedió porque, en los estados con más votos que el cincuenta por ciento hacia un candidato, el exceso no cuenta porque ya los votos para los electores se ganan con el cincuenta por ciento más un voto, según la regla de winner takes all. Esto significa que lo que importa es conseguir el cincuenta por ciento más un voto y los demás votos no importan

El sistema parece injusto, pero en un país bastante conservador y tradicionalista es difícil que se logre un cambio constitucional. El 3 de noviembre tendremos una incógnita y veremos si nuevamente se producen situaciones imprevistas, si el sistema contradice la voluntad popular o si resulta electo el ganador de más votos en todo el país.

Por Alfredo Fournier

El autor es Abogado de profesión.