Alicia Fournier: El fortalecimiento cooperativo, clave para la reactivación económica

Urge la aprobación del proyecto de ley 20.256 que permitiría financiar a agremiados emprendedores que requieren de apoyo económico para enfrentar la crisis del covid-19.

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Alicia Fournier Vargas, Periodista.

Gran cantidad de costarricenses sin empleo, negocios con baja o nula actividad comercial, cielos y fronteras cerradas al turismo, una reducción considerable en el ingreso de divisas.

Muchas han sido las negativas consecuencias sociales y económicas derivadas del covid-19. Afortunadamente el Gobierno y la Asamblea Legislativa se han puesto de acuerdo para impulsar algunos proyectos de atención inmediata a los sectores más afectados.

Todas las medidas tomadas han sido necesarias y oportunas, pero se han constituido más en subsidios puntuales que en una solución estructural a un problema que golpea a miles de micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes).

Tenemos que ir más allá y pensar en cómo reactivar la economía y el trabajo de sus diversos actores productivos de una forma duradera y sostenible. Es precisamente en esta tarea fundamental en la que siento ha habido escasez de ideas por parte del Gobierno, el sector privado y las cámaras empresariales. Nos hemos limitado a lo inmediato –que insisto, es importante- pero que no resuelve en el largo plazo.

Hace cinco años, el sector cooperativo de ahorro y crédito presentó una iniciativa a la Asamblea Legislativa en esa dirección. El objetivo es reformar la legislación actual y ampliar el financiamiento de las cooperativas a personas jurídicas – no solo físicas-, incluyendo las mipymes, cuyos dueños sean asociados al sistema cooperativo.

Más de 800.000 costarricenses se encuentran afiliados a las distintas cooperativas de ahorro y crédito. A lo largo de su trayectoria, no solo han sido debidamente reguladas bajo estrictos estándares, similares a los de la banca pública y privada, sino que se han distinguido por su competitividad, eficiencia, competencia, transparencia y una gobernanza fuerte y de calidad. A hoy, la cartera de créditos del sector cooperativo de ahorro y crédito supera los ¢2,5 billones, un 11,3% del total del sistema financiero.

Sin embargo, el verse legalmente imposibilitadas a asistir a las mipymes les resta competitividad y la posibilidad de desarrollar un músculo fuerte de servicio, al tener que ofrecer tasas de interés personales, las cuales son considerablemente más elevadas que las destinadas a figuras jurídicas.

Ante esta situación, muchos empresarios o emprendedores han tenido que acudir a otras entidades financieras, donde no han obtenido respuesta positiva por incumplir con las condiciones solicitadas por el sector bancario formal.

Con el proyecto de ley 20.256, las cooperativas, además, podrían obtener recursos frescos y en mejores condiciones de la bolsa de valores para poder prestar más barato, siempre bajo la respectiva supervisión de la SUGEF, SUGEVAL y demás entes regulatorios.

El proyecto cuenta con el respaldo de la Cámara Nacional de Economía Solidaria (Canaess), que la incluyó en los diez puntos para la recuperación económica que le planteó al Poder Ejecutivo. Y con el apoyo de la Bolsa Nacional de Valores.

Y representa una excelente alternativa para “nivelar el terreno financiero” en que juegan las cooperativas, permitiéndoles incorporar labores desempeñadas por otras organizaciones financieras no bancarias como el factoreo y el fideicomiso.

Este es un proyecto importantísimo, necesario y urgente para poder reactivar la economía de nuestro país, especialmente la de los pequeños productores, comerciantes, artesanos, empresarios turísticos y agrícolas, entre otros sectores severamente afectados por la crisis del covid-19.

Se encuentra en la corriente legislativa, a la espera de un “empujón” para ser Ley de la República y que constituya una base para levantar al país integralmente, no limitándonos solo a subsidiar personas, sino a generar empleo, riqueza y prosperidad para el futuro de los negocios y de muchas familias costarricenses.

Las cooperativas se deben y se han hecho grandes gracias a sus asociados. Hoy más que nunca, deben retribuirles tendiéndoles una mano solidaria a los responsables de su éxito.


La autora es de formación Periodista, es relacionista pública y comunicadora. Se desempeña como asesora en temas cooperativos y desarrollo social empresarial. La autora ha sido Viceministra de la Presidencia durante la Administración Figueres Olsen, Presidenta Ejecutiva del SINART y dos veces Diputada a la Asamblea Legislativa durante los períodos 1998-2002 y 2010-2014. 

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