Alina Guadamuz Flores, Abogada

Le invito a leer los artículos de esta misma serie ya publicados en La Revista:  Parte 1  Parte 2

Otro factor importante evaluado en el informe de la UIT sobre las TICs 2020 es el de la cobertura, resaltando al territorio y, además, a la población alcanzada, ya que este último señala el acceso universal del Internet, lo que sirve como indicador de seguimiento al Objetivo de Desarrollo Sostenible número 9, que correspondería al de Industria, innovación e infraestructura.

Las tecnologías seleccionadas por la UIT para medir a este indicador fueron las 3G y la 4G.

La cobertura implica que una población o zona específica reciba una señal adecuada ofrecida por el operador, para que realizar llamadas y accesar a Internet, sea posible.

Para hacer una apropiada medida de la cobertura de una red móvil deben tomarse en cuenta factores como: la calidad en el servicio de los datos; ubicación del usuario: interiores, exteriores, en movimiento; el tipo de dispositivo y; la fuerza de la señal. Para cubrir a la población con nueva tecnología se requiere de una inversión económica considerable. Las ciudades y las áreas densamente pobladas tienden a ser cubiertas primero que las zonas rurales. La UIT proporciona como ejemplo a Rumania, Austria e Italia, donde menos del 40% de su población estaba cubierta con la tecnología 4G para el año 2013; cinco años después la cobertura se alcanzó prácticamente a nivel nacional (ver página 60 del Informe).

El siguiente rubro analizado en el Manual es el de “espectro”. El mismo es asignado en los planes nacionales de atribución de frecuencias, entre otros documentos. Puede usarse la denominación de “IMT” u otros nombres comerciales como 3G, 4G ó 5G. En Costa Rica, la SUTEL ya está trabajando en el concurso de la banda IMT. Para conocer más del tema se puede acceder por medio de este enlace a Proyecciones de la tecnología 5G para 2021 .

Otro de los indicadores toma como referencia a Costa Rica. El rubro se refiere a las líneas arrendadas, que señala el número de conexiones privadas dedicadas; provee servicios privados de voz o de datos. Este tipo de servicio tiende a comunicar a puntos ubicados en lugares geográficos distintos, como sucursales. En este caso, las líneas arrendadas garantizan el ancho de banda suficiente para el tráfico de la red. En Costa Rica, el predominio de las líneas arrendadas son las redes privadas virtuales y los circuitos digitales, que, entre ambas, representan más del 86% de las líneas totales del mercado de este tipo de servicio (ver página 88 del Informe).

Otro indicador relevante analizado en el Manual de la UIT es el empleo (trabajo) originado por el sector de telecomunicaciones, sin embargo, excluye a las personas que están involucradas únicamente al ámbito de la radiodifusión tradicional. El indicador debe dividirse en dos: por un lado, analizar al grupo de personas empleadas por los operadores de telecomunicaciones fijas; por el otro, al de personas empleadas por operadores de telecomunicaciones móviles.

Los trabajadores considerados como dedicados a tiempo completo son aquellos cuya jornada diaria es de ocho horas.

La Agencia Central Egipcia de Movilización Pública y Estadísticas (CAPMAS) recabó información para el año 2017, haciendo el desglose de esos datos por tipo de servicio. Este país africano reportó a un total de 59 961 personas trabajando a tiempo completo para el sector de telecomunicaciones. De ellos, 3 743 laburan con servicios de telecomunicaciones mediante cable; 8 111, con servicios inalámbricos y 48 107, facilitando la prestación de otro tipo de servicios de telecomunicaciones (ver página 132 del Informe).

Para representar el rubro del género se continúan exponiendo los datos de Egipto, recabados por su oficina reguladora del sector, CAPMAS, donde se indicó que para el mismo año 2017, de un total de 59 961 trabajadores, 8 973 pertenecían al género femenino, mientras que 50 988, al masculino.

En cuanto al indicador correspondiente a los ingresos generados por el sector, se toma en cuenta a la venta de sus servicios, es decir, telefonía fija y móvil, servicios de datos e Internet. Las actividades relacionadas con la creación del contenido están excluidas de la medición porque la actividad de las telecomunicaciones está restringida a la transmisión de la señal. Por ejemplo, si un operador de televisión por cable obtiene réditos por series, programas, canales de televisión, etc., las ganancias generadas por la venta de los derechos de distribución del contenido deben excluirse. Por otro lado, las ganancias que obtenga el mismo operador por las suscripciones a la televisión por cable, deben incluirse.

Para finalizar la descripción del informe de la UIT se hará referencia al énfasis hecho por la Unión, en cuanto a que la inversión en el sector genera el despliegue de redes, lo que le permite al público acceder a estas y a nuevos servicios, en un lapso corto.

Una versión más extensa de este artículo se encuentra disponible en Derecho de Telecomunicaciones