Alina Guadamuz Flores: Las telecomunicaciones y la pandemia del COVID-19

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Alina Guadamuz Flores, Abogada

La vida normal de las personas se vio interrumpida abruptamente por causa de la pandemia provocada por el COVID-19. Parte de las medidas altamente recomendadas por las autoridades sanitarias es el distanciamiento físico entre las personas, con el fin de evitar la propagación del virus que, de acuerdo con la Oficina Mundial de la Salud, ataca con mayor fuerza a quienes tengan algún factor de riesgo, como lo son las personas adultas mayores o las que padecen afecciones médicas preexistentes. Ante este panorama, las telecomunicaciones han sido esenciales para lograr este distanciamiento físico y, a la vez, mantener al mundo conectado.

De acuerdo con un reportaje con fecha de 10 de febrero de 2020 de BBC Mundo, la versión oficial para explicar el origen de la pandemia del COVID-19 es la sospecha de que un hombre consumió carne de un animal exótico, específicamente de un murciélago, en un mercado de Wuhan, China. Este mercado se dedicaba a vender carne de víboras y murciélagos. También se ha señalado que esta podría ser la causa del virus, ya que un grupo de científicos chinos ha indicado que la forma del 2019-nCoV “es casi idéntico a los otros coronavirus transmitidos por murciélagos.”(ver Coronavirus: por qué los murciélagos, considerados la probable fuente de la neumonía de Wuhan, transmiten tantos virus).

De acuerdo con un reportaje con fecha de 6 de abril de 2020 de BBC Mundo, a la par de esta versión oficial corren teorías de la conspiración indicando dos opciones principales: la primera, el coronavirus fue creado por el gobierno chino en uno de sus laboratorios, siendo que en la ciudad de Wuhan existe un instituto especializado en virología donde se encuentran almacenados varios virus de alta mortalidad, y que, entonces, este virus de laboratorio fue esparcido por China como arma biológica en contra de otras potencias; la segunda de las opciones indica que el COVID-19 es un virus sintético creado por China en un laboratorio y este escapó debido a la negligencia de los investigadores chinos. De ahí, se propagó al resto del mundo (ver Coronavirus | “No es una creación de laboratorio”: cómo un grupo de científicos logró demostrar el origen natural del virus que causa covid-19).

No obstante, también se ha indicado que el virus tiene un origen natural, no sintético.

En este mismo reportaje con fecha de 6 de abril, BBC Mundo cita al Dr. Robert E. Garry, profesor de la Universidad de Tulane, Estados Unidos, quien llevó a cabo un estudio sobre el virus e indicó que no es posible que este haya sido hecho por el humano, en un laboratorio. El Doctor Garry, señala:

“Si se tratara de una construcción de laboratorio, se tendría que haber utilizado un virus previamente conocido como plantilla. El virus más cercano al SARS-CoV-2 es un virus de murciélago que fue secuenciado después de que comenzó la pandemia”, anotó Garry.

“Además, ese virus de murciélago es solo un 96% similar al SARS-CoV-2. No es posible completar esa distancia genética (4%) en un laboratorio”, añadió el científico.

Así, si tomamos en cuenta que, de momento, la versión aparente es la del imprudente consumo de una especie animal silvestre por parte de un humano, surge la obligación estatal de actuar para lograr la erradicación de esta práctica que termina por dañar hasta a las personas que no cometen este tipo de irregularidades.

En entrevista para el Semanario Universidad, con fecha de 10 de marzo de 2020, la experta en virología, Eugenia Corrales, indicó que las enfermedades de este tipo pueden ser cada vez más frecuentes por factores como procesos ecológicos primarios o puentes epidemiológicos. Esto tiende a darse por el descontrol poblacional que provoca un aumento en la necesidad de los recursos y eso lleva a invadir territorios de animales silvestres, lo que provoca que estos animales deban cambiar su estilo de vida o entrar en un estrés fisiológico que los puede hacer más propensos a excretar virus. La experta indicó que también influye el urbanismo descontrolado donde el humano invade zonas de especies silvestres y se expone a estar en contacto con ellos. Una de estas prácticas se refleja en el uso de animales silvestres para alimentación (ver Mayor contacto con animales silvestres causa aparición de enfermedades como Covid-19).

Entonces, la forma en cómo se puede evitar la creación de este tipo de enfermedades es con la restricción del contacto humano con especies silvestres.

En su artículo de opinión, con fecha 31 de marzo de 2020, en el Semanario Universidad, el Dr. Gustavo Gutiérrez resaltó la urgencia por eliminar este tipo de prácticas de consumo, sea para alimentación o para su uso en la medicina tradicional, ya que terminan por perjudicar al mundo entero (ver Comercio de fauna silvestre y epidemias):

Por encima de las particularidades culturales, los Gobiernos de todo el mundo deben actuar con rapidez y decisión para acabar con el comercio de alimento o medicina tradicional a partir de animales silvestres. De no hacerlo, estaremos a expensas de otras epidemias y el próximo virus podría ser peor que el COVID-19, debido a la conectividad mundial.

Cabe agregar que este comercio no es solo para consumo, sino que una importante parte de animales son vendidos (en el mercado negro) como mascotas en Europa, Estados Unidos y varios países de Asia.

De acuerdo con este experto costarricense, lastimosamente, esta práctica improcedente también ocurre en Costa Rica, siendo la tortuga verde, las iguanas, los mamíferos como los tepezcuintles, armadillos, venados, saínos y chanchos de monte, los consumidos por un sector de la sociedad.

El distanciamiento físico, como recomendación sanitaria, surge debido a que el contagio del COVID-19 se transmite principalmente por el contacto con gotículas respiratorias. Tomando en cuenta lo anterior es que se ha optado por ese distanciamiento físico, que debe ser implementado a nivel general, es decir, abarcando a los centros de estudio, lugares de trabajo, de entretenimiento, etc., siendo la recomendación sanitaria la de no salir a estos sitios, sino que quedarse en su lugar de residencia y llevar a cabo sus actividades obligatorias vía remota, siempre que se puedan realizar de esta forma.

Así, las telecomunicaciones son las que han evitado que ese distanciamiento físico se convierta en uno social y también son las que han evitado el colapso total de la economía.

Durante esta pandemia, las telecomunicaciones han permitido que se mantenga el contacto entre las personas a través de llamadas telefónicas, sea mediante telefonía fija o móvil.

Gracias a las telecomunicaciones se está pudiendo mantener la educación a través de clases virtuales. Al implementar las clases de esta manera, se está evitando la interrupción de la educación y se puede conseguir que el curso lectivo de los países avance, aunque tal vez no al mismo ritmo en que se hacía antes de que comenzara la cuarentena. Para lograr un progreso efectivo en la educación durante la pandemia, influirá el nivel de alfabetismo digital con el que cuenten tanto las y los estudiantes, así como los y las profesores.

Además, deberá valorarse cuántos de estos estudiantes cuentan con un dispositivo para recibir de forma apropiada esas clases virtuales, así como si tienen acceso a Internet, de forma que les permita usar efectivamente el dispositivo. Otros factores que influyen en el acceso a la educación por la vía remota son los económicos, dado a que hay sectores de la población que no pueden pagar un recibo de Internet por cable. En una nota del Semanario Universidad con fecha de 24 de marzo de 2020, este periódico explicó la desventaja social en la que se encuentran muchas personas durante esta pandemia, ya que, al no tener acceso a Internet, no solo deberán atravesar un distanciamiento social, sino que uno académico y uno laboral (ver Más de 200 mil hogares ticos viven aislamiento por COVID-19 sin Internet).

Con el fin de aminorar este problema, (a abril de 2020) la Superintendencia de Telecomunicaciones ha propuesto cinco acciones para usar los recursos del Fondo Nacional de Telecomunicaciones, el cual está bajo su administración. La primera de estas propuestas es incluir a 60 mil familias dentro del Programa Hogares Conectados, llegando a la cifra de 200 mil, las beneficiadas. La segunda propuesta sería otorgar una subvención del 20% del servicio de Internet a Pymes, por un plazo máximo de tres meses; para ello, las empresas deberán estar inscritas en el MEIC. La tercer propuesta es crear una subvención del 20% del servicio de Internet a las Pympa, por un plazo máximo de tres meses; para conseguir este beneficio, los productores agropecuarios deberán estar inscritos en el MAG. La cuarta de las propuestas consiste en comprar 12.000 nuevos equipos de cómputo, como parte del Programa Centros Públicos Equipados, que serían entregados al CONAPAM, al CONAPDIS, a los CEN-CINAI del Ministerio de Salud y a los Centros Comunitarios Inteligentes, del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones. La quinta propuesta consiste en instalar 172 zonas de Internet Inalámbrico gratis adicionales, que corresponderían al programa Espacios Públicos Conectados.

En el ámbito laboral, las telecomunicaciones han permitido que las diversas empresas que pueden hacer trabajo remoto lo puedan llevar a cabo, sea a través de correos electrónicos o mediante teleconferencias, con lo cual, dichas empresas continúan avanzando con sus actividades, a pesar de encontrarse en cuarentena.

Dentro de las telecomunicaciones deben incluirse tanto a la radio y a la televisión abierta, como a la televisión por suscripción.

La radio y la televisión abierta se han vuelto trascendentales para hacer llegar valiosa información gubernamental a la mayor cantidad de personas en el país. Del mismo modo, el Internet les permite a las personas acceder a las páginas web de las empresas radiodifusoras, en donde podrán encontrar el mismo contenido que está siendo transmitido gracias la radiodifusión.

Para la parte lúdica, las personas tienen a la mano tanto las plataformas digitales que proporcionan contenido gratuito, como las que lo hacen por suscripción, siendo que cualquier persona que cuente con Internet y pague la suscripción, en el caso de las que se requieran, podrá accesar a gran variedad de contenido que podrá entretenerle mientras las horas pasan.

La otra cara de este escenario es que, al ser tantas las personas que utilizan el Internet, sea para la educación, el trabajo, la comunicación o el entretenimiento, empieza a saturarse el ancho de banda, por lo que, tanto las empresas proveedoras de los servicios, así como los gobiernos, empezaron a recomendarle a la población hacer un uso apropiado del Internet, para que durante las horas laborales, el estudio y el trabajo tengan prioridad para que puedan ser llevados a cabo con una calidad de Internet que permita desarrollar estas actividades. Todas aquellas otras relacionadas al entretenimiento pueden realizarse durante la noche o las horas de menos tráfico, para no entorpecer la calidad del Internet.

Por ello, parte de las recomendaciones hechas por un sector de los operadores de telecomunicaciones ha sido descargar solo los documentos o archivos necesarios, no hacer envío de archivos pesados, no enviar correos masivos y evitar realizar videollamadas, entre otras (ver ASIET).

Algunas de las medidas consideradas por los proveedores de servicios del sector en Europa, fue la de bajar la calidad de la imagen en ciertos contenidos, con el fin de no entorpecer el uso del Internet para los asuntos laborales. Esto se hizo pensando para el momento en que todas las personas pasaran a hacer trabajo remoto como resultado de la cuarentena. No obstante, la Unión Europea les instruyó a los operadores no priorizar el tráfico, ya que esto podría violar las reglas de neutralidad de la red.

Por su parte, en Costa Rica, el MICITT le transmitió a la población costarricense esta información sobre el buen uso del Internet, a través del siguiente mensaje https://twitter.com/i/status/1241062731735863296

Paralela a las dos teorías de la conspiración sobre el origen del COVID-19, surge la de las personas que culpan a la tecnología 5G por expandir el coronavirus a nivel mundial. Las personas que creen en esta teoría indican que la tecnología 5G es un catalizador del virus, entonces lo amplifica y lo vuelve más letal. Además, han sostenido que las ciudades con mayor desarrollo de esta tecnología son aquellas en las que la pandemia ha tenido un mayor impacto. Esto ha llevado a que algunas personas en Reino Unido ataquen a los trabajadores que le brindan mantenimiento a la infraestructura de telecomunicaciones y que hayan incendiado algunas torres.

En una nota de BBC News, se indica que las dos razones en las cuales se funda esta teoría es que, la primera, la tecnología 5G suprime el sistema inmunológico haciendo que las personas sean más susceptibles de contraer el virus, la segunda, es que el virus, de alguna forma, puede ser transmitido a través del uso de esta tecnología. Sin embargo, el Dr. Simon Clarke, Profesor asociado en Microbiología celular de la Universidad de Reading, indicó que el sistema inmunológico puede verse afectado por factores como estar cansado un día o no tener una buena dieta. El doctor indicó que, si bien no son fluctuaciones enormes, pueden hacerlo susceptible a la captura del virus. Indica que las ondas de radio muy fuertes pueden causar calentamiento, pero la tecnología 5G no es lo suficientemente fuerte como para calentar a las personas lo necesario como para generar un efecto significativo. Para ello el Dr. Clarke explicó que las ondas de radio pueden afectar la fisiología en la medida en que calienten a una persona, lo que significa que su sistema inmunológico no puede funcionar. Pero los niveles de energía de las ondas de radio de 5G son pequeñas y no son lo suficientemente fuertes como para afectar el sistema inmunológico (ver El coronavirus provoca una oleada de sabotajes contra antenas de telefonía 5G / Coronavirus: Scientists brand 5G claims ‘complete rubbish’).

En un breve comunicado, la Unión Internacional de Telecomunicaciones indicó que estas teorías de la conspiración no tienen fundamento científico y que, más bien, es la tecnología la que le ha permitido a las personas mantenerse seguras, productivas y conectadas en esta crisis sin precedentes.

Una versión más extensa de este artículo está disponible en Derecho de Telecomunicaciones .

 


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