AmCham llama a reforzar la seguridad fronteriza para combatir el comercio ilícito en el país

Expertos analizaron la situación del comercio ilícito en Costa Rica como parte del X Foro Anti Comercio Ilícito, con el tema “Seguridad fronteriza, clave para fortalecer el control de ingreso de comercio ilícito al país”, organizado por la Cámara Costarricense – Norteamericana de Comercio (AmCham). El evento contó con la participación de autoridades gubernamentales, funcionarios de entidades que luchan contra el comercio ilícito, expertos de la región y representantes del sector productivo del país.

Costa Rica se encuentra en una ubicación estratégica en el istmo centroamericano, lo que lo convierte en un punto de tránsito importante para el comercio regional e internacional. Sin embargo, esta posición geográfica también expone desafíos en materia de seguridad fronteriza, tales como el contrabando de mercancías ilegales.

Alberto Arguedas, director ejecutivo de AmCham señaló: “El tamaño del mercado de comercio ilícito en el país supera los US$ 1,000 millones. Solo entre loterías, licores, cigarrillos y lácteos, se estima en más de US$ 885 millones, sin considerar los montos por medicamentos, agroquímicos, repuestos y productos agrícolas. Estos números son preocupantes y en AmCham hemos trabajado para visibilizar no solo el problema, sino también para colaborar en la implementación de formas de abordar el comercio ilegal”.

La actividad inició con la intervención de Adam Sulewski, representante comercial del U.S. Customs and Border Protection en México, quien destacó la importancia de la colaboración entre países para facilitar el comercio, la modernización y digitalización de los servicios, así como el uso de la tecnología para mejorar las medidas de seguridad en las fronteras y facilitar el comercio internacional.  Además, resaltó que Costa Rica es un aliado para los Estados Unidos en asuntos de controles fronterizos.

Por su parte, Alejo Campos, director regional de Crime Stoppers, Caribe, Bermuda y América Latina; detalló, que el crimen organizado cambió su forma de operar, aprovechando las vulnerabilidades del sistema. Esto se conoce como la convergencia criminal, donde trabajan juntos combinando no solo el narcotráfico, sino también el contrabando, el blanqueo de capitales, la trata de personas y el tráfico de armas, afectando la seguridad nacional.

La actividad continuó con un panel de discusión moderado por Gerardo Lizano, director del comité anti-comercio ilícito de AmCham, y contó con la participación de Adam Sulewski, Alejo Campos, Priscilla Zamora, viceministra de ingresos en el Ministerio de Hacienda y coordinadora de la comisión mixta de lucha contra el comercio ilícito y Adrián Salazar, director de la policía de fronteras.

Zamora, resaltó la importancia y los retos de la comisión mixta de lucha contra el comercio ilícito, que funciona desde el año 2014 y que ha permitido la coordinación del sector público y privado para implementar acciones efectivas para abordar esta problemática.

Se discutió también la porosidad de las fronteras costarricenses, y cómo el ingreso por Panamá es el principal punto de entrada del comercio ilícito al país, resaltando la necesidad de mejorar el trabajo y las condiciones en los controles fronterizos.

Salazar, director de la policía de fronteras, mencionó los esfuerzos hechos en los últimos meses en coordinación con la Policía Fiscal del Ministerio de Hacienda, para el control en las fronteras del contrabando de mercancías. Además, que es necesario implementar el uso de tecnología y capacitar al cuerpo policial para un mayor entendimiento de la operación de estas estructuras criminales y las rutas que utilizan.

En la actualidad, las empresas ya no compiten entre sí, sino contra el comercio ilícito. El mercado está saturado de productos ilegales, por ejemplo, las loterías ilegales representan más de la mitad de su mercado, el tabaco ilegal un 45%, los licores un 23% y los lácteos un 15%. Esta situación conllevar una pérdida de empleos formales, desfinanciamiento de programas sociales, incremento en las cifras de inseguridad y criminalidad, riesgos para la salud pública con consecuencias letales, menor recaudación fiscal, entre otros problemas.

AmCham reconoce que el control del comercio ilícito es una responsabilidad compartida y debe trabajarse en estrecha colaboración con las diferentes autoridades de Gobiernos y las organizaciones internacionales.

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