San José, 12 de setiembre de 2017. ¿Cuántas operaciones más similares a la del cemento chino pudiera haber hecho el Banco de Costa Rica (BCR)? La Cámara Costarricense – Norteamericana de Comercio (AmCham), considera que es urgente e es indispensable tener una investigación a fondo de la forma en que el BCR aprobó operaciones crediticias.
Los bancos propiedad del Estado pueden prestar dinero a cualquier persona (física o jurídica), siempre y cuando opere en total legalidad, sea sujeta de crédito y el proceso tenga sentido comercial. Para AmCham, no obstante, el problema central de los casos investigados radica en el tráfico de influencias. Esto se hace más evidente cuando las Juntas Directivas están compuestas por políticos y personas sin mayor experiencia bancaria. Lo mismo ha sucedido en otras entidades involucradas en el caso, como el Banco Popular, Bancrédito y BICSA.
Consideramos urgente e indispensable que los organismos reguladores, como SUGEF y CONASSIF, intervengan de inmediato para levantar el nivel de los requisitos mínimos para integrar esos Consejos Directivos, con calificaciones más rigurosas que tiendan e erradicar el criterio político en estos procesos de selección.
Estas experiencias atentan contra la institucionalidad, afectan la credibilidad de la sociedad en sus gobernantes y en la política nacional, provocando una disrupción de la confianza en el sistema económico, así como en la posibilidad de invertir en un país que debería tener un ordenamiento jurídico transparente y de primer orden.
Vocero: Dennis Whitelaw, presidente de AmCham.
