Ana Laura Benavides: El lenguaje – Un arma pacífica para ganar la lucha feminista

Del mismo modo, un ejemplo de relación de poder puede darse si las personas que tienen conocimiento sobre el lenguaje inclusivo lo utilizan y lo enseñan a otras personas mediante distintos discursos, como explicar el porqué de usarlo y cómo hacerlo, ya sea en conversaciones cotidianas o compartiendo información sobre esto en sus redes sociales, esto puede causar que otras personas hagan lo mismo y progresivamente esto cambie la creencia de algunas personas de que no todos los seres humanos merecen los mismos derechos, ¡porque sí los merecemos!

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Ana Laura Benavides. Estudiante de periodismo, UCR.

Con este escrito, deseo profundamente que como una comunidad reprimida, en la que los niños siguen siendo juzgados o etiquetados al expresarse por medio del llanto y las niñas siguen siendo tachadas de “locas” o “malcriadas” cuando desean dar su opinión en lugar de permanecer calladas, podamos armarnos de valor y utilizar el arma pacífica más poderosa que cada una de nosotras y cada uno de nosotros tiene para crear cambios en la cultura que adoptamos y reproducimos, la utilización del lenguaje. Por lo tanto, a lo largo de este ensayo analizaré la posibilidad de combatir el machismo y sus implicaciones por medio del lenguaje, así como distintas posturas sobre la utilización del lenguaje inclusivo, finalizando el ensayo con una intensa reflexión tanto sobre lo que se ha logrado con la lucha feminista, como sobre lo mucho que aún falta por lograr.

Cada vez que utilizamos el lenguaje estamos formando la cultura en la que vivimos, una que adoptamos como nuestra, consciente o inconscientemente, y que condiciona nuestro comportamiento. Es decir, que la cultura que adoptamos es la misma que creamos por medio del lenguaje, esto se relaciona directamente con las relaciones de poder, las cuales se dan entre dos individuos o grupos en la que uno ejerce influencia sobre otro a partir de discursos. Los discursos pueden representarse de maneras muy diversas, desde publicaciones en redes sociales hasta un argumento presente en una conversación cotidiana, sin embargo, siempre van cargados de alguna ideología que la parte que tiene poder desea insertar en la visión de mundo de la otra parte (Rojas y Suárez, 2008). Estas relaciones de poder son posibles cuando una de las partes posee alguna característica que le ubica en una postura de poder con respecto a la otra parte. Un ejemplo de esto es cuando en las escuelas ocurre una relación entre un niño o una niña y un adulto o una adulta, en este caso por una cuestión de edad el adulto o la adulta está en una posición de poder y es quien tiene la última palabra (Amodio y Bethencourt, 2005).

Del mismo modo, un ejemplo de relación de poder puede darse si las personas que tienen conocimiento sobre el lenguaje inclusivo lo utilizan y lo enseñan a otras personas mediante distintos discursos, como explicar el porqué de usarlo y cómo hacerlo, ya sea en conversaciones cotidianas o compartiendo información sobre esto en sus redes sociales, esto puede causar que otras personas hagan lo mismo y progresivamente esto cambie la creencia de algunas personas de que no todos los seres humanos merecen los mismos derechos, ¡porque sí los merecemos! Otra de las acciones relativas al lenguaje que pueden combatir el machismo es hacer lo mismo que con el lenguaje inclusivo, pero esta vez erradicando chistes y comentarios machistas, para así crear consciencia de que reírse de una problemática de desigualdad que causa tanto agresión como homicidios a mujeres, así como salarios menores con respecto a los hombres, incluso en un mismo puesto de trabajo, ¡no está bien! Y esto por mencionar únicamente algunas de las dolorosas implicaciones del machismo que aún viven muchas mujeres.

No quisiera dejar de lado la agresión verbal o física sufrida por muchos hombres o niños a raíz del machismo, ya que cuando uno de ellos no se apega a la conducta “varonil” impuesta socialmente tiende a recibir agresión que viene incluso de su familia o amigos, en un intento de modificar su manera de ser o actuar. El uso del lenguaje como arma pacífica puede empoderar a más personas a luchar tanto por la igualdad entre hombres y mujeres, como por la invalidación de los estereotipos que son impuestos con respecto a la conducta que “deben” tener las personas según su género. El machismo nos afecta a todos y a todas, por eso debemos estar juntos y juntas en la lucha feminista.

Existen diversas posturas con respecto al uso del lenguaje inclusivo, como la de Ivanna Perlette, que en su charla de TEDx defiende que lo que no se nombra no existe y por eso debemos visibilizar a todas las personas mediante el lenguaje. Concuerdo muchísimo con su propuesta de que las palabras transforman lo que vivimos, sentimos y pensamos todos los días. Además, ella menciona distintas propuestas de lenguaje inclusivo, como una que es menos disruptiva ante la norma de la Real Academia Española (RAE), que consiste en repetir la palabra utilizada para referirse a un sujeto tanto en masculino como en femenino, por ejemplo, todos y todas, así como referirse a grupos como “la niñez” en lugar de “los niños”. Otra de sus propuestas es un poco más disruptiva a la norma de la RAE, esta consiste en cambiar el genérico masculino “o” por una “e” o una “x”, por ejemplo todes o todxs, esto con la intención de incluir a hombres, mujeres y toda otra identidad de género (Perlette, 2016). Ante esta última propuesta surge una postura contraria, esta vez de parte del premio nobel peruano Mario Vargas Llosa, este dice que el genérico masculino utilizado en el español es “inclusivo”, que el feminismo es “mal entendido” al querer utilizar lenguaje inclusivo y que esto sería “desnaturalizar” el lenguaje, también menciona que el feminismo únicamente debería “promover” a la mujer. De manera personal, me gustaría destacar que me encuentro en completo desacuerdo con este individuo que se refiere a las mujeres como mercancías utilizando la palabra “promover”, además él es muy claro en decir que “el feminismo es enemigo de la cultura” y que las alternativas inclusivas del lenguaje son “excesos”. Sin embargo, este personaje se contradice cuando habla de que las academias recopilan el lenguaje, no lo crean (“Mario Vargas Llosa opina sobre el lenguaje inclusivo”, 2020), ya que esto significa que si más personas se unen a la utilización del lenguaje inclusivo, las academias deben recopilarlo tal cual, y esto sería un evento completamente natural.

A modo de conclusión quisiera resaltar que a pesar de que algunas personas no estén de acuerdo con la utilización del lenguaje inclusivo, este es un arma pacífica bastante válida, ya que en países como Costa Rica tenemos derecho a la libre expresión mientras no se dañe a nadie. Sin embargo, es importante saber que la permanencia del machismo en la actualidad es debido a que las distintas visiones de mundo son creadas a partir de distintos entornos en los que las personas crecen y posteriormente adoptan como su realidad, una realidad que no podemos juzgar ni cambiar a la fuerza, porque sería sumamente irrespetuoso. Únicamente podemos persuadir con argumentos a quien así lo desea, así como podemos tener claras nuestras propias posturas, porque somos dueños y dueñas de nuestras mentes. Además, debemos defender nuestros derechos cuando están siendo violentados, ya que la lucha feminista ha logrado muchos avances en la igualdad de derechos entre mujeres y hombres, mas no es suficiente, seguimos viviendo en una estructura impuesta desde los hogares, desde las escuelas, desde la publicidad y  desde los medios de comunicación, precisamente a partir del lenguaje, que está siendo usado de manera en que incluso mujeres educan a sus hijos o hijas para hablar de una forma que las discrimina.  Por eso no podemos minimizar ni el poder del lenguaje ni su relación problemática del machismo, porque el día que como mujer, me paguen menos, me violen o reciba violencia doméstica, va a ser producto de comentarios con los que me educaron, con los que educaron a mis antepasados. Ese día voy a poder recordar con claridad las veces que me decían: “Calladita más bonita, y hasta más inteligente”.

Referencias:

  • Amodio, E. &. Bethencourt, M.  (2005). Lenguaje, ideología y poder. UNESCO, 2, 41-64. Recuperado de: https://drive.google.com/drive/u/0/folders/1e0pdGNfoZ44BY0iOWpfn1G1iFU6BYbdK
  • “Mario Vargas Llosa opina sobre el lenguaje inclusivo”. (2020). Libertario World. Disponible en: https://youtu.be/B003fASjFQY
  • Perlette, I. (2016). TEDxTalks. El poder del lenguaje incluyente. TEDxYouth@GarzaGarcía. Disponible en: https://youtu.be/uUG9iP19LMU
  • Rojas, L. &. Suarez, M. (2008). Lenguaje como instrumento de poder. Recuperado de: https://drive.google.com/drive/u/0/folders/1e0pdGNfoZ44BY0iOWpfn1G1iFU6BYbdK

 

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