Ana Victoria Badilla, Licenciada en Derecho por la Universidad de Costa Rica, Máster en Derecho Público

En 2017 dos jóvenes asiáticos, un nepalí, Abhinav Khanal y una coreana, Sun Hee Tark, fundadores de Bean Voyage, una organización sin fines de lucro; llegaron a Costa Rica con la idea de ayudar a las pequeñas productoras de café a mejorar la producción y comercialización de este grano. Otro objetivo era colaborar para promover la igualdad de género así como la sostenibilidad en el sector cafetalero.

A pesar de la diferencia de antecedentes culturales entre Asia y Costa Rica, ambos jóvenes lograron comunicarse y aportar sus conocimientos a muchas de estas damas, quienes no solamente lograron mejorar su producción sino también alcanzar un fuerte nivel de empoderamiento que actualmente, les permite comentar y explicar el éxito logrado.

Ya para el año 2022 los aportes y experiencia de las mujeres cafetaleras costarricenses dieron lugar a que se organizara la primera Cumbre de Café Impulsada por Mujeres, la que contó con la participación de 134 personas, de las cuales 84 eran pequeñas productoras.

Con base en el éxito obtenido en la primera cumbre, durante el 2 y 3 de noviembre, nuestro país será nuevamente anfitrión de  la  Segunda Cumbre de Café impulsada por mujeres, la cual se llevará a cabo en Alajuela (Finca Doka Estate), en esta ocasión vendrán mujeres productoras de café de varios países de América Latina; conferencistas que son mujeres con experiencia en las diversas fases de la producción y comercialización del café, y representantes de organizaciones especializadas en el tema, procedentes de diversos países.

Es Importante destacar que esa actividad es organizada principalmente por y para mujeres: así lo indica su nombre: Cumbre del café Impulsada por Mujeres y su objetivo es reunir mujeres que participan en la industria cafetalera, sean productoras, exportadoras, importadoras, tostadoras o baristas para fomentar el aprendizaje compartido, así como promover la creación de relaciones fuertes y duraderas entre las mujeres que se desempeñan en esta industria. Asimismo, se intenta promover la equidad de género en el sector cafetalero, facilitar la discusión y la colaboración en la cadena de valor del café y suministrar herramientas y conocimientos para construir negocios cafetaleros que beneficien a todas las involucradas.

Varias conclusiones positivas se desprenden de la celebración de esta cumbre en Costa Rica:

  1. Se concluye que los jóvenes profesionales pueden aportar sus conocimientos para el desarrollo de un país, solamente requieren voluntad, trabajo y compromiso, como en el caso de estos muchachos que desde lejanas tierras vinieron y concretaron sus ideales en Costa Rica a favor de las mujeres pequeñas productoras de café.
  2. Que las mujeres se pueden organizar y desempeñar con éxito en áreas que se consideraron exclusivamente de dominio masculino y que nuestras pequeñas productoras de café han sido pioneras en ello.
  3. Asimismo, se promueve el turismo en Costa Rica, pues es muy posible que las personas que nos visiten no se limiten a asistir a la Cumbre, sino que visitarán algunos sitios de atracción turística, incidiendo positivamente en nuestra economía-

Es claro que “Una taza de café es una taza llena de ideas.” Y como lo escribí en 2017: “Si queremos seguir destacando nuestra producción cafetalera, se requiere que redescubramos el sabor del café costarricense orientando nuestros hábitos de consumo hacia una adecuada valoración de sus texturas y aromas, y fortaleciendo la exportación del producto final de la manera que más beneficios deje al productor y al país” (Diario Extra, Pagina Abierta, 18-7-17)