Ana Victoria Badilla, Licenciada en Derecho por la Universidad de Costa Rica, Máster en Derecho Público

En el año 2015, mediante Ley 9305 de 24 de agosto de ese año, el artículo 1 de nuestra Carta Magna fue reformado y desde entonces indica: “1º. Costa Rica es una República democrática, libre, independiente, multiétnica y pluricultural.” La reciente designación de la Licenciada Angie Cruickshank Lambert como Defensora de los Habitantes es expresión de la materialización de ese precepto y debe enorgullecer a los costarricenses, pues con ese nombramiento, además del reconocimiento a una excelente profesional, la imagen de nuestra democracia se fortalece en el ámbito internacional

La nueva defensora tiene todas las condiciones para desempeñar exitosamente la labor encomendada; no solamente por su vasta preparación académica, cuyo énfasis en derechos humanos le ha permitido desempeñarse en puestos de alto nivel en la defensa de los mismos, sino porque su experiencia de vida siendo mujer y afrodescendiente, le ha permitido conocer de cerca la discriminación y la carencia de sensibilidad de algunas personas para con las minorías.

La escogencia en esa posición de la primera persona afrodescendiente da un aire de esperanza, nos inspira a pensar que la discriminación racial se irá erradicando de nuestro país y que aunque lentamente, el citado   numeral cobra mayor vigencia, porque a pesar del predicado del artículo 1 de la Constitución Política, todavía  se dan claros casos de discriminación, que se muestran cuando escuchamos algunos comentarios ofensivos, especialmente en el ámbito del football contra los jugadores negros, que a pesar de que representan valerosamente a nuestro país son frecuentemente vejados.

Igualmente, existe discriminación y agresión contra las poblaciones indígenas, llegando inclusive a asesinatos como en  el caso de los líderes  indígenas Jerhy Rivera, de la zona de Térraba  y Sergio Rojas, indígena bribri de Salitre. He aquí un fuerte reto que sin duda sabrá enfrentar con sabiduría y sensibilidad la nueva jerarca.

En el tema de la protección a los derechos humanos de las mujeres, tan menoscabados en muchas oportunidades, es de esperar que por ser mujer y tener experiencia en la defensa de los derechos de las mujeres (especialmente afrodescendientes), la Defensora tiene suficientes y eficientes armas para bregar en esta área.

Es importante destacar que la Lic. Cruickshank podrá actuar con independencia de criterio -como ella misma lo ha prometido- pues su elección se hizo en una votación única, con base en sus credenciales académicas y experiencia laboral, no en criterios politiqueros, lo que le permitió obtener el apoyo de tres fracciones parlamentarias, situación que, es de esperar, le facilitará desempeñar su labor con apego a los derechos humanos de los habitantes y sin sumisión a los dictados o agendas ideológicas de políticos.

La Defensora se ha comprometido a rescatar la imagen de la Defensoría para recuperar su credibilidad y así lograr que los habitantes confíen en que a través de esta institución obtendrán la efectiva tutela de sus derechos. También ha señalado como uno de sus objetivos, la creación de un observatorio de los derechos humanos, con el que pretende abarcar además de los derechos humanos tradicionales, otros temas de gran importancia para la sobrevivencia humana como son el derecho a un ambiente saludable, al suministro de agua potable, así como la protección a la autodeterminación de las poblaciones indígenas y afrodescendientes tribales, lo que lógicamente requiere de acciones novedosas que serían -según lo ha dicho la Defensora- analizados e implementadas mediante este observatorio.

Los habitantes, sin distingo de tendencias políticas, veremos protegidos nuestros derechos, si la Licda. Cruickshank logra cumplir con su agenda, para que la Defensoría pueda tutelar la seguridad y la protección de la ciudadanía. Por el bien de nuestra democracia, esperemos que no se interpongan obstáculos para cumplir con la labor que se le encomendó a nuestra Defensora.

Nuestras esperanzas de un nuevo aire en la Defensoría que la lleve a su fortalecimiento y al cumplimiento del rol que está llamada a desempeñar en beneficio de todos (as) los costarricenses y nuestro sistema democrático, tienen excelente fundamento.