CONTRALORÍA

Una vez filtrado el documento de Casa Presidencial enviado a los jerarcas para que en esencia determinen “los obstáculos” que les pone la CGR, sumado esto a la convocatoria a una manifestación frente a la Contraloría ( que resulto un fiasco ), más las feas manifestaciones e insinuaciones del Presidente y su equipo que cuenta entre otros a Doña Pilar, Don Juan Diego, Don Otto y su Ministro de comunicación entre los más conocidos, y los ataques de los últimos días, evidencian claramente una campaña organizada sistemáticamente para desacreditar a la Contraloría y a la Contralora General.

Al ser puesto en evidencia por varios medios de comunicación, el Ministro de Comunicación; al parecer el más creativo de los miembros de ese equipo, se inventa ante los medios que en realidad se trata de insumos solicitados, para una reunión que el Presidente sostendría con la Contralora. Puesto en evidencia a mediodía del miércoles sobre dicho oficio, al momento en que se efectúa la Conferencia de Prensa del Presidente, le hacen sacar de la manga que creía haber enviado una carta a la Contralora para pedirle una reunión, pero que en todo caso aprovechaba para hacerla pública. Y bueno luego sale la carta de solicitud de audiencia a Doña Marta Acosta, y así de alguna forma matizar las torpezas y la mala fe. El resultado ya lo sabemos, la Contralora responde lo que considera justo y preciso responder, ante la cantidad de insinuaciones e improperios. No obstante todo esto va aún más allá.

Al lector y al estudioso en general, no le pasará desapercibido, el hecho que de lo que se trata en realidad es de una campaña y un ataque sistemático a la institucionalidad del país, que Presidencia ha venido dando contra el Poder judicial, la Sala Constitucional, el Tribunal Supremo de Elecciones, la Asamblea Legislativa, y que por supuesto incluye a la Contraloría, entre otros entes. Lo novedoso en la situación actual, es la firme posición de la Contralora; quien deja patente en su respuesta al Presidente, la defensa -en primer término- de la institucionalidad y por supuesto del órgano fiscalizador. Y es en este contexto también interesante, la posición de un grupo de mujeres distinguidas procedentes de muy distintas corrientes políticas, que alguna vez igualmente mantuvieron diferencias respetuosas con los pronunciamientos de la Contraloría, según deriva de la carta en solidaridad a la Señora Contralora. Otras manifestaciones ciudadanas se expresan de muy distinta forma, y con ellas las de muchos costarricenses identificados con la respuesta. Será entonces que la gente se manifiesta contra el matonismo, la chabacanería, el autoritarismo o la doble moral es difícil de saber, pero lo cierto es que la reacción es fuerte.

De aquí en adelante el tema es de sí Presidencia va a continuar en la tónica de la crispación social, o sí va a detenerse por un momento a reflexionar sobre esa línea en la atención de los asuntos públicos, y aunque no hay mucha esperanza, esta situación coyuntural y la reacción en cadena que ha generado la posición de la Señora Contralora, representa una importante oportunidad para rectificar el rumbo. Eso estará por verse.

Para la ciudadanía este encuentro significa un momento importante, que a lo mejor contribuirá a discernir sí el deseo de las autoridades de gobierno, es seguir por la vía de la confrontación o por el contrario servirá para tomar un nuevo rumbo en la atención de los asuntos públicos; esos que más afligen a los costarricenses y que tanta urgencia demandan. Eso sin embargo aún está por verse.