Arabella Salaverry, Escritora, actriz y gestora cultural, Premio Nacional de Cultura Magón.

Las…, perdón, iba a decir algo impropio, en su lugar digo: las personas, que retienen el millonario pago de lo que el Gobierno adeuda a la Caja no tienen conciencia ni decencia.

No les deseo mal. Pero sería una forma de ubicarles el que tuvieran un pariente, o ellos mismos necesitando los servicios de la seguridad social.

No nos alcanzan las palabras para retratar lo que se vive en una sala de emergencias de un hospital, cualquiera. Adultos mayores hacinados, amontonados como seres desechables en espacios reducidos, sin ventilación, durmiendo en sillones sin posibilidad de movimiento hasta por tres o cuatro días, sin ser atendidos adecuadamente porque los médicos y personal de enfermería no dan abasto para responder a la enorme cantidad de personas, -seres humanos – que necesitan con urgencia de sus servicios. Ni siquiera me atrevo a pensar que nos hubiera pasado si la pandemia hubiera sucedido teniendo al actual gobierno.

Y mientras tanto, como si se refirieran a sacos de arroz, y no a personas, quienes están a cargo de subsanar esta situación aportando los recursos que el Estado adeuda, con total desparpajo roban la poca vida que les queda a los enfermos y con total irrespeto dicen que no pagan, con argumentos que terminan resultando soeces.

¿Sabe usted que hay una directriz que viene del gobierno anterior? El 10% de los empréstitos internacionales que se aprueben debe destinarse a amortizar la enorme deuda del Estado con la Caja. Y que el innombrable ministro de hacienda NO LE DA LA GANA cumplirlo. Y que prefiere no gestionar un préstamo aprobado porque en ese se contempla un 30% del monto para la Caja? ¿Y que nos dice que como hay un 10% de casos dudosos en el manejo de la atención decide no abonar a la deuda? ¿Y que la presidenta de la Caja cínicamente dice que la deuda no es del Estado sino que es de nosotros los ciudadanos?

En la anterior administración hubo reconocimiento y esfuerzo para paliar la situación. Se dio una importante inversión en infraestructura, Basta visitar algunas dependencias del Hospital Calderón Guardia y el proceso de remodelación. Agradecemos profundamente la gestión del señor Macaya. Se avanzó. En esta administración retrocedemos a pasos agigantados y se entraba todo lo que significa inversión. Se han paralizado la construcción de EBAIS y del hospital de Cartago así como el tan urgente Hospital Tony Facio de Limón, entre otros. Por ello no se vale diluir responsabilidades diciendo que la falta de inversión y los problemas vienen “desde otros gobiernos” siendo que en este hay una clara intencionalidad de quebrar la institución, privatizar la salud y desmembrar el pacto social que ha mantenido a este país a flote.

Se necesitan edificios, equipamiento, personal experimentado (el trabajo es con seres humanos, no es un juego), se necesita justo reconocimiento económico para quienes salvan vidas y sobre todo se necesita un mínimo de respeto y empatía para con quienes sufren.

Pero a cambio, de este gobierno recibimos ¡cinismo y desprecio!

Arabella Salaverry

Por Arabella Salaverry

Arabella Salaverry es una escritora, actriz y gestora cultural costarricense. En el año 2019 lanzó su publicación «Infidelicias». Estudió Filología, Artes Dramáticas, Lengua y Literatura Inglesa, Lengua y Literatura Hispanoamericana en universidades y escuelas de México, Venezuela, Costa Rica y Guatemala. Premio Nacional de Literatura Aquileo J. Echeverría Premio Nacional de Cultura Magón por parte del Ministerio de Cultura y Juventud.