Arlette Pichardo: Gobernar con alma de mujer

En fin, mujeres líderes: por un futuro igualitario en el mundo de la Covid-19. El Día Internacional de la Mujer nos convoca a una re-definición de supuestos aparentemente opuestos (hombre-mujer/mujer-mujer) y a una re-significación de las claves simbólicas del diálogo entre personas y saberes (como si no fuera lo mismo) y al encuentro entre personas y saberes, que es lo mismo. ¡Gobernar con alma de mujer!

Arlette Pichardo Muñiz, Socióloga

El 8 de marzo se conmemora como Día Internacional de la Mujer, originalmente denominado Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Aunque no suelo ser adepta, en forma consuetudinaria, a la celebración de días especiales, en esta oportunidad la fecha me enlaza con hermosos recuerdos vinculados a reconocimientos profesionales, institucionales y personales. Por lo que decidí aceptar sin titubeos la invitación del editor de La Revista.CR, a sumarme a la iniciativa de esta edición especial.

ONU Mujeres, la entidad de la Organización de las Naciones Unidas, dedicada a promover la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, desde antes de finalizar el pasado año anuncia como tema del 2021 “Mujeres líderes: Por un futuro igualitario en el mundo de la Covid-19”.

Y, no podía ser diferente. Pues, esto es, más que una cuestión de salud. Como hemos venido insistiendo desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara a Covid-19 como pandemia, en nuestra participación en distintos foros y publicaciones en esta misma revista y otros medios.

La vida cotidiana, el ámbito o esfera más afectada por esta situación global. Sin duda alguna, en ella repercute con más fuerza la pausa en la economía de mercado con la subsecuente caída en los ingresos provenientes del trabajo y otras fuentes, la educación a distancia o remota y el teletrabajo o trabajo desde la casa, la presión sobre los servicios básicos (en particular el agua potable y la conectividad por Internet) y las restricciones en los usos del espacio público y el ejercicio de las libertades individuales.

Una vez más se pone a prueba el hilo conductor del tejido de las relaciones sociales de vida para el sustento humano. Contexto en el que emerge con fuerza la necesidad de re-conocer el enorme potencial de la mujer, su visión y capacidad resolutiva. Como en los embates de las crisis económicas y políticas del siglo pasado y sus marcados efectos regresivos en la condición y calidad de vida de amplios sectores de la población y muchas otras diversas y variadas situaciones a lo largo del desarrollo de la humanidad.

En el mundo de hoy, el diario vivir – aun mucho antes de la pandemia– se modifica a gran velocidad y los vínculos de género, intra e inter generacionales se re-dimensionan y trans-forman y lo seguirán haciendo.

En efecto, las estadísticas mundiales dan cuenta de un cada vez más amplio acceso de la mujer a puestos de dirección y al ejercicio de liderazgo político y social. Hoy día ser mujer, por lo menos en occidente, no figura como como parte de los obstáculos insalvables para participar en la vida pública, aunque continúan vigentes limitaciones socioculturales y condicionantes prácticos, en particular las dificultades para conciliar el uso del tiempo con las actividades de soporte a las relaciones sociales permeadas de afecto.

¡Gobernar con alma de mujer! De cara a la entronización del gobierno del mercado, el exacerbado ritmo de transformación de la información y conocimiento como bienes transables, el incremento del convencimiento de que la democracia –pese a sus imperfecciones– continúa siendo la mejor forma para el ejercicio de las libertades públicas y otras formas de conducción merecen el repudio colectivo y las fórmulas de gobernabilidad se desbordan ante el reclamo de una ciudadanía cada vez más expuesta en tiempo real a canales de in-formación.

¡Gobernar con alma de mujer! Develar al sistema patriarcal, en tanto patrón de organización social y configuración histórica-cultural que confina al ejercicio de la autoridad (política, institucional, organizacional y familiar) desde imágenes socialmente aceptadas, difundidas e internalizadas en torno a cualidades tradicionalmente “masculinas” (fortaleza, valentía y dominación del colonizador, con escasa consideración del entorno humano y natural) y a cualidades convencionalmente “femeninas” (sumisión, docilidad, obediencia, estar siempre presta a dejarse conquistar y disponible para asumir sin reservas las responsabilidades de la vida doméstica).

¡Gobernar con alma de mujer! Visibilizar la noción del cuido, sus formas de operación y el valor de las esferas cotidianas. Siguiendo a Leonardo Boff, una ética de lo humano y compasión de la tierra, soporte de la creatividad, de la libertad y de la inteligencia; principios y valores que convierten la vida en buen vivir y las acciones en un recto actuar. Cuidar es más que un acto; es una actitud; abarca más que un momento de atención, de celo y desvelo, representa una actitud de ocupación y preocupación, de responsabilidad y compromiso afectivo de la persona consiga misma y en su relación con otras y con la naturaleza.

¡Gobernar con alma de mujer! Como plantean Martha Nussbaum y Amartya Sen, en sus contribuciones a los estudios de calidad de vida:  “Es necesario saber cómo se estructuran las relaciones familiares y las relaciones entre los géneros y la forma en que estas estructuras promueven o dificultan otros aspectos de la actividad humana. Sobre todo, se requiere saber, la forma en que la sociedad de que se trate permite a las personas imaginar, maravillarse, sentir emociones como el amor y la gratitud… “ (traducción libre).

¡Gobernar con alma de mujer! Un llamado de alerta desde la decolonialidad del poder: la cara “oculta” y más oscura de la modernidad, como bien nos dice Walter Mignolo, que entroniza el ejercicio del control en forma subyugante y avasalladora. Una invitación a mujeres líderes, que propugnan por un futuro igualitario (ese futuro que es hoy, porque hoy lo construimos) en el mundo de la Covid-19 (y desde antes de la pandemia), para que en el ejercicio del poder político, institucional, organizativo y familiar, eviten caen en las redes de las convenciones sociales dominantes, de cara a una transformación sustantiva y con sentido esencial de actuaciones y comportamientos asociados con posturas o posiciones tradicionalmente masculinas y convencionalmente femeninas.

En fin, mujeres líderes: por un futuro igualitario en el mundo de la Covid-19. El Día Internacional de la Mujer nos convoca a una re-definición de supuestos aparentemente opuestos (hombre-mujer/mujer-mujer) y a una re-significación de las claves simbólicas del diálogo entre personas y saberes (como si no fuera lo mismo) y al encuentro entre personas y saberes, que es lo mismo. ¡Gobernar con alma de mujer!


En esta edición también contamos con artículos de las siguientes colaboradoras:
Abril Gordienko López, Alicia Fournier, Ana Victoria Badilla, Arabella Salaverry, Arlette Pichardo, Dinorah Cueto Cabrera, Elizabeth Jiménez Núñez, Gabriela Giusti, Inés Revuelta, Jeannette Ruiz, Kattia Martin Cañas, Lilliana Sánchez, María Laura Arias Echandi, María Laura Sánchez, Marinela Córdoba, Marta Acosta, Marta Núñez Barrionuevo, Natalia Díaz Quintana, Sofía Arguello Madrigal, Valeria Madrigal y Waizaan Hin Herrera,

 

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...