La Asociación de Empresas de Zonas Francas de Costa Rica (AZOFRAS) externó su oposición a cualquier intento de afectación al Régimen de Zonas Francas y, en general, al sistema de atracción de Inversión Extranjera Directa (IED).

De acuerdo con los representantes de AZOFRAS, cualquier intención de gravar al régimen causaría un efecto devastador para miles de personas y empresas que actualmente se benefician, crecen, crean y aprovechan las oportunidades que ofrece este sector medular para el país.

Carlos Wong, presidente de AZOFRAS, aseguró que las empresas de zona franca poseen un rol dinamizador fundamental dentro del sistema económico de Costa Rica, además de ser un vehículo para la pronta recuperación de la economía costarricense post-pandemia.

“El Régimen de Zonas Francas nació precisamente para atender una necesidad de reactivación económica. Durante más de tres décadas, ha demostrado ser un modelo socialmente rentable, probado y que funciona. Ha demostrado ser una importante herramienta de competitividad”, dijo Wong.

Según el presidente de AZOFRAS, los países que han implementado este régimen, incluyendo a Costa Rica, han logrado agilizar su productividad y dinamizar su economía. Hoy, las más de 380 empresas amparadas a este régimen, generan más de 175.000 puestos de trabajo directos e indirectos.

Aunque se trata de un sector resiliente, cuya mayoría de empresas han logrado mantener a su personal pese a la caída de sus ventas, durante la pandemia ha generado alrededor de 3.200 nuevos puestos de empleo y para el segundo semestre se espera la apertura de 3.000 nuevos puestos más, según datos de CINDE.

“Es preocupante que mientras otros países como Panamá, República Dominicana y Vietnam, con los cuales competimos por atraer capitales internacionales, están mejorando sus leyes con el fin de atraer más inversión, en Costa Rica se esté hablando de impuestos al Régimen. Esto podría provocar una fuga de capitales”, aseguró Wong.

El Régimen de Zonas Francas es un sector dinámico, con empresas generadoras de empleo formal, inclusivo y de calidad, que facilitan la transferencia tecnológica, que impulsan encadenamientos productivos con suplidores nacionales, y a la vez fomentan la responsabilidad social empresarial (RSE).

De acuerdo con datos de PROCOMER, la contribución absoluta de las más de 380 empresas de zona franca representa cerca de un 8% del producto interno bruto (PIB).

En los últimos 5 años, el nivel de empleo generado por las empresas de zona franca registra un crecimiento promedio del 10%. Además, estas empresas generan importantes encadenamientos productivos, con más de 4.000 PYMES nacionales relacionadas comercialmente con este régimen.

De acuerdo con datos de PROCOMER, el gasto nacional en compras de bienes y servicios, que refleja el encadenamiento productivo entre las empresas de zona franca y proveedores nacionales, alcanzó en 2018 los US$2.203 millones, lo que representó el 47% de compras que realizaron las empresas de zona franca incluyendo importaciones.

Adicionalmente, al igual que lo hacen todos los años, las empresas y trabajadores del Régimen de Zonas Francas aportaron US$508 millones a la Caja Costarricense de Seguro Social. Asimismo, estas empresas contribuyeron al Instituto Nacional de Aprendizaje con US$32 millones.

 

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