Asamblea Legislativa – 29 de mayo del 2017- Prensa PLN.   La diputada Paulina Ramírez Portuguez, señaló que el viernes pasado los cartagineses recibimos sorpresivamente la triste noticia del cierre de la actividad comercial del Banco Crédito Agrícola de Cartago.
“Bancrédito atravesó la situación más complicada en su historia y eso nos duele a todos los cartagineses, al ser una institución qué sabemos ha ayudado a construir la clase media de nuestro país y ha aportado grandemente a nuestro desarrollo productivo.
Nos duele y molesta también, la falta de claridad, información y transparencia con el cual se llevó a cabo dicho proceso. Sobre todo porque al día de hoy, no hay claridad en cuanto a qué sucederá con lo que queda de BANCRÉDITO, a tan solo un año de cumplir su centenario. Existen varias alternativas pero ¿cuál será la mejor?”, se preguntó Ramírez.
Explicó que el Gobierno anunció la semana pasada que fracasó su intento de salvar la actividad comercial de BANCRÉDITO, y decidió cerrar esa parte del Banco. Esa decisión implica que la institución dejará de captar recursos de la gente, lo que ha hecho por casi 100 años, porque el Gobierno quiere iniciar un proceso de transformación para convertirlo en un banco de fomento y desarrollo.
“El Banco desde hace mucho tiempo ha tenido dificultades, eso lo sabemos todos, aunque no tenga problemas patrimoniales, es cierto que ha tenido problemas de rentabilidad”.
El deterioro financiero implica que, durante el primer cuatrimestre de este año, el BANCRÉDITO tiene en activos totales 755 mil millones de colones y en pasivos 687 mil millones de colones. La SUGEF le subió el nivel de riesgo al banco, por estar presentando rentabilidades menores a los 100 millones de colones. En el 2016 las ganancias cayeron 81% respecto del 2015, pues pasaron de 1.457,5 millones de colones en el 2015, a tan solo 282,7 millones de colones en el 2016. Incluso en enero de este año, el banco tuvo pérdidas por 591,6 millones de colones.
“Ante estos problemas, todos fuimos testigos como el Banco estuvo a poco de estar en irregularidad financiera certificada por la SUGEF, pero el Banco Nacional salvó la situación con un préstamo de 2 mil millones de colones que sería solventada con la recaudación del impuesto de salida, no con los recursos de las actividades comerciales del banco”.
Explicó que toda esta problemática, hizo que recientemente el Banco de Costa Rica, tomara la decisión de sacar los poco más de 70 mil millones de inversiones que tenía en el BANCRÉDITO. Sin considerar el interés de evitar el cierre.
Posteriormente, el 17 de mayo, el Banco de Costa Rica (BCR) acordó, retirar ¢71.000 millones invertidos en Bancrédito debido a la falta de un plan de salvamento.
Por otro lado, criticó el proceso de cierre del área comercial del banco o “transformación”, como le llama el Gobierno el que calificó de mala planificación.
“Una decisión de tanta trascendencia, que implica ahorro e inversiones de la gente trabajadora de nuestro país, deja poco margen de error. Y contrario a lo esperado, rumores fueron y vinieron ante la falta de claridad de lo que sucedería. Mucho antes de que el Gobierno anunciara la mentada transformación, cientos de personas ya hacían fila a las afueras del banco, ante la incertidumbre de lo que ocurriría con sus ahorros”.
Detalló que pánico similar sintieron los empleados, que al igual que nosotros los diputados y la prensa, nos enteramos de últimos de lo que estaba sucediendo. Aún no podemos cuantificar cuál fue el daño que un proceso mal conducido cómo este le terminó de hacer a la institución.
“Sin importar la existencia en el país de incidentes de pánico financiero, el Gobierno demostró una pésima planificación, con mala comunicación y ausencia de protocolos. Queremos saber la ruta, ¿qué será de la institución? Ya estamos haciendo las consultas pertinentes ante Gobierno y su nueva Junta Directiva, la gente tiene derecho a saber el futuro de Bancrédito”, detalló Ramírez Portuguez.
Avatar

Por La Revista CR

Medio de comunicación digital.