Carlos Denton: Crece el número de evangélicos

Los evangélicos asisten a servicios religiosos disciplinadamente en contraste a la mayoría de los católicos. La iglesia evangélica ofrece grupos de apoyo, ve con malos ojos el consumo de alcohol y las pachangas libertinas, ni hablar de carnavales, y fomenta la iniciativa propia. La salvación es individual, no colectiva.

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Carlos Denton. Politólogo (Ph.D.) y economista

Si la tendencia se mantiene, al concluir esta década serán los evangélicos los predominantes en Centroamérica incluyendo a Panamá. Según las encuestas de CID/Gallup ya hay más evangélicos que católicos en Guatemala, Honduras y El Salvador—en Nicaragua es uno de cada tres que ha dejado la iglesia tradicional. En septiembre de 2022 en Costa Rica es un 28 por ciento que es evangélico y en Panamá es un poco menos.

¿Por qué está pasando este cambio y cuales son sus implicaciones económicas y políticas? El libro de Max Weber – “La ética protestante y el espíritu del capitalismo”—por más que fue escrito hace un siglo explica el fenómeno mejor. En Europa los países o territorios donde hubo más prosperidad siempre fueron los que tenían una población evangélica y Weber los estudió. Encontró que los católicos son fatalistas, resignados y perciben al trabajo como un castigo por el pecado, mientras que los evangélicos creen que laborar es una bendición. Mientras que está trabajando el hombre o la mujer no tiene tiempo para pecar – entonces tener empresa o buen empleo no es vía a la salvación, pero sí acompaña al proceso. “Por sus frutos los reconocerás” (frase de la Biblia) implica que el éxito financiero y en los negocios es señal de ser un seguidor y creyente en Jesús. Ser rico no es pecado.

Los evangélicos asisten a servicios religiosos disciplinadamente en contraste a la mayoría de los católicos. La iglesia evangélica ofrece grupos de apoyo, ve con malos ojos el consumo de alcohol y las pachangas libertinas, ni hablar de carnavales, y fomenta la iniciativa propia. La salvación es individual, no colectiva.

Las iglesias evangélicas en los barrios pobres suministran una red de apoyo al miembro; muchos son inmigrantes de áreas rurales o de otros países donde tenían familia que les apoyaba. La iglesia evangélica sustituye en ese sentido a la familia que quedó atrás.

Un líder de la iglesia católica, preocupado por la merma en la cantidad de feligreses me preguntó el porqué del fenómeno del crecimiento de los evangélicos. Le di tres razones:

  1. El pastor evangélico pasa en la calle visitando hogares, haciendo proselitismo, buscando feligreses. El sacerdote católico se queda en el templo esperando que le llegue la gente.
  2. La iglesia católica se mete en la política, toma posición sobre temas no religiosos mientras que los pastores se dedican a hablar del Todopoderoso y las almas de las personas.
  3. La iglesia católica ha puesto toda una serie de reglas para poder recibir o participar en los sacramentos. Los padrinos de bautizo tienen que tomar un curso especial, igual los novios que se quieren casar. Los evangélicos ofrecen los mismos sacramentos, pero sin cursos y condiciones.

En otras palabras, los evangélicos son más accesibles, suministran una red de apoyo, y ven con buenos ojos la prosperidad. Los católicos son cada vez más reglamentistas y fomentan la resignación frente a la pobreza porque habrá recompensa en el Cielo. Será muy difícil combatir esta tendencia si no cambia Roma.


Publicado originalmente en La República

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