Carlos Denton. Politólogo (Ph.D.) y economista

El gobierno de Costa Rica recibe sus ingresos en colones; también paga sus obligaciones en esa moneda. Cuando en los gobiernos de Laura Chinchilla, Luis Guillermo Solís y Carlos Alvarado descubrieron que no tenían suficientes colones para cumplir con los compromisos, los primeros dos no se molestaron con rebajas en las obligaciones. Al contrario, y en especial en el primer gobierno del PAC aumentaron salarios y vivieron en jauja. Alvarado sí hizo esfuerzos para congelar las obligaciones.

Los tres, apoyado por las Asambleas de aquellos períodos, decidieron pedir prestado en el exterior y en dólares. El argumento era que los intereses eran más bajos, que había mejores plazos para repagar y otras ventajas incluyendo banqueros locales que recibieron honorarios y bonificaciones fabulosas por haber manejado la venta de “bonos soberanos.”

Como es en todo endeudamiento, llega el momento cuando hay que repagar lo adeudado. En junio (120 días) al gobierno le toca hacer un pago de $4.000.000.000 en dólares. Las autoridades están felices con una tasa de cambio de 510 igual a un dólar, y no 700 a uno, porque sería mucho más difícil enfrentar un pago de este tamaño que será ahora con la baja.

Al hacer esa transferencia, chuparán cualquier cantidad de la moneda estadounidense y debería bajar localmente la presión que ha dado tanta fuerza al colón. Es la única vez que tendrá que pagar ese monto tan elevado el gobierno con el plan de pagos que tienen.

Los empresarios y en especial los exportadores de bienes y servicios (incluyendo el turismo) se quejan por el tipo de cambio. Han visto sus ingresos bajar y no así sus costos. Pero hay que preguntar ¿a dónde estaba la UCCAEP durante todas estas administraciones de gobierno que se fueron al mercado financiero internacional a endeudar el país? Estaban felices viendo la llegada de los dólares al país y convirtiéndose en colones. El comercio encantado. ¿A dónde estaban los sindicatos? Felices con los aumentos adjudicados con plata prestada. Ahora con el endeudamiento por encima de 60 por ciento del PIB no hay aumentos y pasan vilificando al gobierno.

Las empresas que han podido han tomado pasos para protegerse. Trabajo en una empresa que ha ido pasando todo lo que puede de su trabajo a Panamá que es mucho menos caro que Costa Rica. Y hay muchos haciendo lo mismo. Por eso está creciendo el desempleo – después de junio debería de haber un alivio y poco a poco pudiera mejorarse para las personas actualmente cesantes.

La norma ha sido cuando por cuatro años un presidente ejerce austeridad, tratando de estabilizar la economía el que sigue comienza la gastadera otra vez. Después de los gobiernos de José Joaquín Trejos y Abel Pacheco, ambos de austeridad rigurosa, las administraciones que les siguieron “abrieron el tubo” y crearon instituciones nuevas y provocaron las bases para tiempos difíciles en el futuro.

Siguen llegando los turistas y también la inversión directa en empresas y bienes raíces. Se cree en Costa Rica nacional e internacionalmente afortunadamente.

Publicado originalmente en La República

Por Carlos Denton

Politólogo y economista, académico, investigador y Presidente de la Junta Directiva de CID/Gallup, S.A., cdenton@cidgallup.com