Carlos Denton. Politólogo (Ph.D.) y economista

La respuesta a la pregunta es ¡NO! Un censo incluye información de todo “el universo” (toda la población) y el esfuerzo de INEC no fue exitoso en ese sentido. Si residiera en Heredia buscaría un grupo de amigos de la misma provincia y sometería a la Sala Cuarta una solicitud de amparo por la pérdida de un curul en la Asamblea Legislativa. Están reduciendo su representación en la legislatura con base en datos que pudieran o no ser correctos.

Vivo en un complejo con 100 familias y no llegó nadie a censarnos. He preguntado a amigos de diferentes áreas del país y no he encontrado a alguno que fue entrevistado. El mismo instituto admite que no llegó a 40 por ciento de los hogares — pero ¿cómo lo saben? ¿Puede ser más? No hay censo.

Un censo bien hecho no tiene margen de error. Se obtiene los datos de todo habitante y no es cuestionable. Anuncia el INEC que hizo proyecciones y los datos son fidedignos. Es posible que sí lo son, pero tienen “margen de error.” Igual que una encuesta.

Merece preguntar la razón porque no cumplieron. Ofrecieron salarios decentes y entrenaron bien a los que tenían que enumerar. Hablan de barrios “peligrosos,” de fuertes lluvias, de rechazos, y del horario. La verdad es que para realizar un censo o una encuesta un horario de oficina de sector público no funciona – ocho de la mañana a cuatro de la tarde no es cuando los habitantes están en su casa.

Es cierto que puede haber alguien presente y que esa persona puede brindar la información, pero muchos hogares quedan totalmente desocupados por compromisos de empleo, estudio o voluntariado. Más probable es trabajar de 5 a 8 de la noche entre semana y sábados y domingos. A muchos costarricenses no les gusta ese tipo de horario y prefieren ser “ninis” y que otros los mantengan. Quizás el INEC no quiso contratar a nicaragüenses, venezolanos, ngäbe, o colombianos, pero si no hay nacionales, es mejor usar extranjeros que “tirar la toalla” como hicieron.

Las Naciones Unidas ONU pide a todos sus miembros realizar un censo nacional cada diez años preferiblemente al completar un decenio – 2020, 2030, 2040 y subsecuente. El país no pudo hacerlo hace tres años por la pandemia. Pero tampoco puede esperar hasta 2030 para recopilar la información tan necesaria para proyecciones de necesidades de escuelas, centros de salud, carreteras, energía, y protección policial.

En la sede de la ONU algunos dirán con desdén “es otro país subdesarrollado.” Sabemos que no es cierto – es que el Sector Público es del Siglo XX mientras que el productivo está bien ubicado en el Siglo XXI. Hay resistencia en el público en contra de cualquier cambio o esfuerzo sobresaliente. Los empleados públicos se tildan de “izquierda” pero son conservadores.

Ahora cuando se dice que en Costa Rica solo hay 3 por ciento de analfabetismo hay que agregar la frase “más o menos, no estamos seguros.” Sin censo todo queda cuestionable.

Publicado originalmente en La República

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