El pasado miércoles mi cuñada y mi hermano, ambos adultos mayores, fueron deportados de Costa Rica. Residentes de Estados Unidos, ella es hondureña, venían para ver si invertían en el país para pasar sus “años de oro” acá. Llegaron desde Orlando y fueron deportados porque ella no portaba certificado de delincuencia, ahora requisito para personas de nacionalidad hondureña. La línea aérea, contestando preguntas, dice que nunca fue advertida por el gobierno nacional de ese requisito nuevo.

Quisiera felicitar a Don Mario Zamora por esta política establecida por decreto y supongo que es para proteger a todos de nosotros de la delincuencia. La familia costarricense de ellos, que estaba de manteles largos para celebrar la llegada tan esperada, está “especialmente agradecida.”

Si fuera solamente este error en la lucha anti hampa, menos mal. Ahora me doy cuenta que los diputados que se oponen a por lo menos uno de los proyectos de seguridad del gobierno de Rodrigo Chaves lo hacen porque produciría “un aumento considerable” de la población carcelaria. Señores ¿eso no es lo que queremos nosotros los ciudadanos? Ahorita en el país los ciudadanos honestos viven detrás de las rejas mientras que los criminales andan libres en la calle.

Estamos cansados de ser asaltados en los semáforos o en la calle en cualquier hora del día,

¿No hay suficiente espacio carcelario? Ustedes forman parte del primer poder de la República—pueden proponer leyes y proyectos y si logran convencer a los colegas “padres de la patria” pudieran convertirse en realidad. Construyen otra cárcel o amplie los existentes, pero no debería de haber reincidentes múltiples delinquiendo en las calles y los campos.

Algunos dicen que están tantos criminales sueltos y cometiendo más delitos porque la fiscalía no da abasto. Señores diputados, si eso es cierto ¿porque no investigan? Dejen de dedicar tanto del tiempo investigando al SINART y al financiamiento de campañas pasadas, y pónganse a trabajar en problemas reales de los ciudadanos.

El problema principal del país, según las encuestas de CID/Gallup, es la inseguridad ciudadana. No es el presupuesto del Canal 13, que pocos ven por programación de poco interés. ¿Por qué no hay más policías? ¿Será que no pagan bien ese puesto?

También pudieran investigar ¿porque es que cuando me llaman los timadores de La Reforma (quincenalmente recibo una de esas llamadas a mi celular) tienen tanta información de mi persona? Conocen mi edad y sobre todo el tipo de cuenta que tengo en un banco estatal. Es posible que conocen el saldo. Lo único que les hace falta para limpiar la cuenta es la contraseña. Es obvio que hay gatos caseros en ese banco.

Si los diputados no aprueben legislación que ayuda a los ciudadanos protegerse en este período realmente tenemos todos la razón cuando preguntamos “a ¿quién representan estas personas?” Aparentemente no a la ciudadanía.

Y ¿mi hermano y su esposa? ¿Cómo les convenzo a regresar al país? Se fueron humillados y perdieron sus vacaciones y el costo de los pasajes. ¡No tengo idea!

Publicado originalmente en La República

Carlos Denton

Por Carlos Denton

Politólogo y economista, académico, investigador y Presidente de la Junta Directiva de CID/Gallup, S.A., cdenton@cidgallup.com