Carlos Francisco Echeverría: Dádivas

¿Quién es el "particular" que pudo haber aportado bienes o servicios al presidente en este caso? Nada menos que su amigo, el ministro y empresario André Garnier. ¿Tiene alguna lógica suponer que el ministro Garnier le ofrezca dádivas al presidente para influir en su voluntad?

0

Carlos Francisco Echeverría.

He notado que a veces, en los análisis jurídicos, por ver los detalles se pierde de vista el fondo. El ridículo sainete que se ha armado en torno al fin de semana del presidente es un buen ejemplo. Se dice que podría haber violado la ley de enriquecimiento ilícito.
Veamos: ¿Cuál es el propósito de esa ley? Claramente, evitar que los particulares puedan influir en la voluntad de un funcionario mediante dádivas de cualquier tipo. Ahora bien, ¿Quién es el «particular» que pudo haber aportado bienes o servicios al presidente en este caso? Nada menos que su amigo, el ministro y empresario André Garnier. ¿Tiene alguna lógica suponer que el ministro Garnier le ofrezca dádivas al presidente para influir en su voluntad? Eso sería completamente absurdo.
André Garnier es uno de los consejeros más cercanos del presidente. Tiene oficina en la Casa Presidencial, donde trabaja a tiempo completo. Pocas personas tienen tanto y tan fácil acceso a Carlos Alvarado como André Garnier. Influir sobre el presidente es incluso inherente a sus funciones.
La simple idea de que acuda a dádivas para obtener su atención o desviar su voluntad es un sinsentido total. No se cumple, entonces, una de las condiciones esenciales para que haya algún delito: el motivo, el uso de medios ilícitos para obtener un fin, el dolo. Está bien aplicar escrupulosamente la ley. Lo que está mal es hacerlo ignorando sus fundamentos.
COVID-19
Suscribase COVID-19

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...