Carlos Francisco Echeverría: Llegó la cuenta

Se habla de vender Kolbi, sin saber lo que eso le haría a las misteriosas y opacas finanzas del ICE. Mientras eso no esté claro, puede salir peor el remedio que la enfermedad. ¿BICSA, FANAL? Pecatta minuta. Va a haber que salir de algo grande. Cuando eso esté sobre la mesa se vuelve a hacer los números, y entonces sí, hablaremos de impuestos.

0

Carlos Francisco Echeverría.

Nunca es un momento agradable. Sobre todo cuando uno está en el límite de crédito y el banco le dice: le damos una ampliación, pero tiene que decirnos cómo va a pagar. Así está Costa Rica. Así estamos. Porque la plata no cae del cielo. Y cuando el problema es grande, lo más parecido al cielo es el Fondo Monetario Internacional, nos guste o no. Le toca enfrentar esta situación a un gobierno débil de raíz, inexperto y con 10 diputados. Y además desgastado, porque pasó una reforma fiscal que debió darse hace diez años, y encima le cayó una pandemia que tiene postradas a algunas de las economías más fuertes del mundo. ¿Así, o más trágico? Tal vez fue la conciencia de su propia debilidad política lo que le hizo presentar una propuesta de cirugía menor (y a veces cosmética) cuando lo que se requiere es otra cosa.

Solamente con medidas audaces de reducción de gasto podrá obtener apoyo político para los impuestos que, inevitablemente, habrá que aceptar. De lo contrario vamos a caer al precipicio en estado de parálisis. Un precipicio que, por cierto, no imaginan quienes no estaban aquí en 1980, y que incluso puede ser más profundo que aquel. Se habla de cerrar instituciones (no de eliminar siglas, eso es otra cosa) pero sin tener claro el impacto fiscal y operativo en cada caso. Yo pregunté en mi muro cuáles cerrar y fue como abrir una galería de tiro al blanco. Es normal. No todos somos expertos en administración pública. Lo que pasa es que una verdadera reforma del Estado sí tienen que diseñarla expertos y el Gobierno no los tiene.

Esa reforma tendrá que esperar a que haya un equipo capaz y con suficiente músculo político. En su ausencia, habrá que conformarse con algunas refundiciones obvias y, sobre todo, reformar de una buena vez el absurdo régimen salarial del sector público. Pero eso no alcanza para justificar los impuestos. Habrá que vender algunos activos del Estado, aunque haya llanto y crujir de dientes. Mi primer candidato es el BCR. Al Estado le basta un banco para jugar su papel en el sistema financiero. Las utilidades de los bancos estatales son muy castigadas por razones de suficiencia patrimonial y por cargas parafiscales, de modo que allí no se perdería mucho, como sí se perdería vendiendo la cartera buena del INS, que es un buen negocio para el Estado.

Se habla de vender Kolbi, sin saber lo que eso le haría a las misteriosas y opacas finanzas del ICE. Mientras eso no esté claro, puede salir peor el remedio que la enfermedad. ¿BICSA, FANAL? Pecatta minuta. Va a haber que salir de algo grande. Cuando eso esté sobre la mesa se vuelve a hacer los números, y entonces sí, hablaremos de impuestos.

 

COVID-19
Suscribase COVID-19

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...