Carlos Francisco Echeverría.

Viviendo en España, a veces nos toca explicar a quienes nos visitan de Costa Rica la reacción de los saloneros cuando se les dice “regáleme tal cosa, por favor”. Para ilustrar el punto, les pido imaginar la reacción de un salonero tico si el cliente le dice “Obséquieme un café con leche, por favor”.
Pues eso mismo es lo que oye el español, con lo cual solo le queda explicar que no puede, o que no ve razón alguna para hacerlo. Porque resulta ser que la expresión “regáleme” como sinónimo de “sírvame” solo la usamos nosotros los ticos (y los bogotanos, según nos aclaran). Algo similar ocurre con el término ocupar como sinónimo de necesitar. “Ocupo un vaso de agua” es, salvo para un tico, “Soy el/la ocupante de un vaso de agua”, situación bastante absurda y difícil de imaginar.
Y ya que estamos en las peculiaridades del habla tica, cabe indicar que nadie usa tanto como nosotros la palabra “dicha”. Expresiones como “qué dicha” o “bien, por dicha” son muy nuestras, aunque en estos casos claro que todo mundo entiende y hasta les encuentra cierto encanto. Por dicha.
Carlos Francisco Echeverria

Por Carlos Francisco Echeverria

El autor fue Ministro de Cultura, Juventud y Deportes de Costa Rica de 1986 a 1990, durante la primera administración del Dr. Oscar Arias Sánchez. Ha publicado los siguientes libros: “Una mirada risueña a lo terrible”, Universidad Veritas, 2010; “Fabio Herrera”, Museo de Arte Costarricense, 2010; “La planificación del turismo sostenible”, Uruk Editores, 2010; “Historia crítica del arte costarricense”, Euned, Costa Rica, 1987; “José Sancho”, Editorial Costa Rica, 1984; “Zúñiga”, Editorial Misrachi, México, 1980; “Ocho artistas costarricenses y una tradición”, Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes, Costa Rica, 1977.