Carlos Francisco Echeverría.

Sé que lo que voy a decir escandalizará a mis amigos economistas , y no solo a ellos. Pero también sé que muchas mentes, mejor amuebladas que la mía, lo están pensando en todo el mundo: Es hora de abandonar el crecimiento económico como meta del desarrollo.
Primero, porque el crecimiento indefinido es irracional y utópico en un planeta de recursos finitos.
Segundo, porque la fijación en el crecimiento nos ha llevado a un mundo profundamente injusto y dividido.
Y tercero porque, como consecuencia de lo anterior, urge invertir todos los esfuerzos en la transformación de las economías hacia la equidad y la sostenibilidad.
En esa transformación unos sectores crecerán y otros no, unos países – los más pobres – deberán crecer, otros no, pero el crecimiento como tal deja de ser la meta. Es más: se le debe considerar, donde haga falta, como un mal necesario. Y se debe aplaudir a las sociedades que alcancen una mejor calidad de vida, social y ambiental, aunque su producción decrezca. Pero no se trata en absoluto de reducir esfuerzos. Todo lo contrario.
La transición hacia economías equitativas y sostenibles demanda nuestros mejores empeños y no pocos sacrificios.  La alternativa, sin embargo, es seguir avanzando hacia el precipicio. O, en otras palabras, ignorar el cometa.
Carlos Francisco Echeverria

Por Carlos Francisco Echeverria

El autor fue Ministro de Cultura, Juventud y Deportes de Costa Rica de 1986 a 1990, durante la primera administración del Dr. Oscar Arias Sánchez. Ha publicado los siguientes libros: “Una mirada risueña a lo terrible”, Universidad Veritas, 2010; “Fabio Herrera”, Museo de Arte Costarricense, 2010; “La planificación del turismo sostenible”, Uruk Editores, 2010; “Historia crítica del arte costarricense”, Euned, Costa Rica, 1987; “José Sancho”, Editorial Costa Rica, 1984; “Zúñiga”, Editorial Misrachi, México, 1980; “Ocho artistas costarricenses y una tradición”, Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes, Costa Rica, 1977.