Carlos Francisco Echeverría.

 El Gobierno estaría en todo su derecho de acabar con CINDE – pese a ser reconocida como una de las mejores agencias de promoción de inversiones del mundo – si esa decisión respondiera a un análisis técnico objetivo, y si el Gobierno tuviera algo mejor para reemplazarla.
Ninguna de las dos cosas parece cumplirse. Para justificar la decisión se aduce razones presupuestarias francamente ridículas, si se compara el costo con los beneficios que CINDE aporta al país, e incluso si se le compara con otros renglones del gasto público. Si existe algún otro análisis, no se ha dado a conocer.
Tampoco se nos dice cuál es el equipo humano, de primer orden y altamente calificado, que cumplirá las funciones de CINDE desde el sector público, y cuáles serán los medios legales y administrativos que le permitirán efectuarlas con igual agilidad y eficacia.
En ausencia de esos datos, no queda sino suponer que se trata de una decisión atrabiliaria, un verdadero obús en el desarrollo del país, cuyo inmenso precio pagarán las presentes y futuras generaciones.
Carlos Francisco Echeverria

Por Carlos Francisco Echeverria

El autor fue Ministro de Cultura, Juventud y Deportes de Costa Rica de 1986 a 1990, durante la primera administración del Dr. Oscar Arias Sánchez. Ha publicado los siguientes libros: “Una mirada risueña a lo terrible”, Universidad Veritas, 2010; “Fabio Herrera”, Museo de Arte Costarricense, 2010; “La planificación del turismo sostenible”, Uruk Editores, 2010; “Historia crítica del arte costarricense”, Euned, Costa Rica, 1987; “José Sancho”, Editorial Costa Rica, 1984; “Zúñiga”, Editorial Misrachi, México, 1980; “Ocho artistas costarricenses y una tradición”, Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes, Costa Rica, 1977.