Carlos Manuel Echeverría: Cambio de timón en la UCR

La autonomía universitaria no es equivalente a autarquía.

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Carlos Manuel Echeverría.

Se acerca la fecha de nombramiento por elección de una nueva rectora o rector en la Universidad de Costa Rica, primada de Costa Rica, derivada de la Universidad de Santo Tomás, que data de 1843. En esta ocasión es un nombramiento de especial relevancia, no solo porque estamos en tiempos complicados,  sino porque el rumbo que una institución del calibre y prestigio nacional e internacional de la UCR, a corto, mediano y largo plazo, es marcado por la gestión de la persona nombrada en el cargo. Vamos a detalles.

La autonomía universitaria o mejor dicho, de la educación superior, es un pilar no solo de  las propias instituciones que la disfrutan, sino de la democracia costarricense como un todo. Como tal, debe ser defendida con los dientes si es necesario, por todos aquellos que creemos que la libertad de expresión respetuosa del pensamiento, es condición fundamental para que florezca la democracia republicana y pluralista, que con todo y sus defectos, decía Sir Winston Churchill, es el mejor sistema de gobierno que conocemos. Para que los ciudadanos lo sean en su pleno sentido, ejerciendo sus derechos y deberes, deben vivir sin el temor que por ejercer su derecho y deber de expresar su pensamiento, puedan ser amedrentados.

Las universidades son la primera trinchera de la libertad y donde se espera se desarrollen las ideas de vanguardia y se analicen y revisen las vigentes o anteriores. La sociedad espera con razón que esas ideas fluyan para el progreso general y por supuesto, que sean sembradas en los estudiantes para generar a partir de ellos mayores frutos. Así mismo, es en las instancias de educación superior donde se forman no solo técnicos de buen nivel al menos, sino personas de sólido carácter y principios morales y éticos, así como valores fundamentales para que cada uno se convierta en un pilar de progreso no solo individual sino social, incluyendo por supuesto temas como la igualdad de género, los DDHH en general y el compromiso con la recuperación y  buen uso de los recursos ambientales.  Hoy día y a futuro, cuando vivimos la época de la civilización y el espectáculo, la autonomía de pensamiento enriquecedor socialmente que en la UCR debe generarse, cobra especial importancia.

Fui profesor de Ciencias Políticas de la UCR, una grata experiencia que hoy me brinda el orgullo de ver a muchas de mis alumnas y alumnos, triunfando y contribuyendo en diversos campos. Sin embargo, no tengo el conocimiento interno de la universidad para opinar más específicamente sobre desafíos que quien asuma la rectoría debe enfrentar. Pero puedo agregar lo siguiente, en base a lo arriba expresado y la información que circula.

Es sin duda vital, pues es parte de la esencia de la Universidad, el fortalecimiento de la autonomía universitaria en cuanto a generación de pensamiento y ojalá sublimar ese compromiso, sin perder el anclaje con la realidad. Así mismo, el continuar progresando en cuanto a la calidad técnica de la enseñanza y el aprovechamiento por parte de los estudiantes, es tarea fundamental a realizar. El asegurar un creciente sentido humanista en la formación estudiantil, ha de esencia de la construcción permanente de la excelencia. La claridad de misión por parte del rector, su visión y de allí partir con su propuesta de “plan de negocios” es de esperar.

En cuanto a la excelencia académica no es mucho lo que puedo aportar, excepto la necesidad de asegurar que tengamos gestores y “gestionadores” (más que administradores), capaces de subir en mucho el rendimiento de nuestro sector público. Me abstengo de opinar sobre otras áreas.

Es de conocimiento público y hasta de examen por parte de nuestra Asamblea Legislativa, en representación de la ciudadanía que es la dueña de la UCR, no su cuerpo docente o administrativo que lo que debe de tener es un sólido compromiso con ella, que la UCR sufre de una crisis financiera severa y que en pocos años reventaría en forma paralizante.

La autonomía universitaria no es equivalente a autarquía. La UCR debe aceptar esta realidad y acoplarse al hecho de que es parte del Estado costarricense y de su aparato estatal. Consecuentemente y sin menoscabo de la filosófica autonómica ya mencionada en este artículo, la UCR debe a futuro replantearse sus finanzas, cumpliendo al hacerlo con las disposiciones administrativas y especialmente las financieras que no menoscaben la mencionada filosofía autonómica, pero que eliminen esas diferencias de remuneraciones tan enormes tanto al interior de la universidad, como con el resto del sector público. Dichas diferencias no tiene justificación aceptable. Así mismo, deberá revisarse la estructura de costos más allá de los servicios personales, en base a análisis costo-beneficio social de calidad, que sin duda la UCR tiene la capacidad de hacer. No es cierto que a futuro no se pueda modificar el sistema de remuneraciones, algunos de cuyos componentes no se sostienen y son como ha sido probado,  generadores de desequilibrios.

Deberá quien asuma la rectoría, prepararse para conjuntamente con los cuerpos al interior de la UCR, docentes, de gestión y estudiantil, abocarse a trabajar con la Asamblea Legislativa, el Gobierno Central y las instancias públicas de control, construir una nueva UCR, acorde con las realidades financieras de Costa Rica y las demandas de sapiencia que la construcción de un nuevo paradigma, ya impostergable, demanda la Patria. No se vale por supuesto, insolentar a los estudiantes como se hizo recientemente, ni que estos lo hagan por sí mismos, brindando de nuevo el espectáculo deplorable de hace algunos meses, donde todavía no está claro quién  roció con gasolina a un guardián del orden nacional. Ese tipo de acciones deben quedar en el pasado.

Los recursos para becas y desarrollo estudiantil tienen que estar siempre asegurados de una u otra  forma. Como parte del colectivo social dueño de la UCR, creo tener el derecho de esperar mucho más de nuestra universidad primada en todo sentido.

 

Carlos Manuel Echeverría Esquivel.
Estudió Administración de Empresas en Babson College.
Docente e investigador universitario.
Exviceministro-subdirector de OFIPLAN. Ex Diplomático en El Salvador, en el SICA y actualmente Presidente en Consultora centroamericana S.A.
Blog:   carlosmanuelecheverriaprogresemos.com cmecheverría@yahoo.com

 


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