Abogado de profesión, empresario por convicción, con amplia trayectoria política: fue diputado, ministro de la Presidencia, así como ministro de Turismo. Hoy Carlos Ricardo Benavides perfila como candidato a diputado en primer lugar por San José por el Partido Liberación Nacional (PLN), con 48 años de edad y gran habilidad política con respecto al quehacer nacional.
Actualmente, el país vive las contiendas electorales, con votantes opacos, cuyo miedo deslumbra y a la vez llegan políticos que buscan generar seguridad al electorado con promesas e ideas populistas, tal como el actual Gobierno lo hizo para llegar al poder.
Pero, la pregunta es: ¿qué tan peligroso es para Costa Rica que vuelva a caer en manos de políticos populistas?
Los populistas saben muy bien de halagos, promesas, confrontaciones entre clases menos favorecidas y la élite social.
Para nadie es un secreto, que actualmente en este proceso electoral, Juan Diego Castro, candidato del Partido Integración Nacional (PIN), ha sido etiquetado como el político populista.
Según Carlos Ricardo Benavides una persona así, no debería llegar al poder, ya que estos experimentos populistas en el exterior han traído graves consecuencias a muchos países.
“Gente sin valores democráticos, como ha sucedido en Venezuela primero con Hugo Chávez y posteriormente con Maduro que es gente que ha llegado con el favor del pueblo con un voto de la gente haciéndoles creer que una vez en el poder van a comportarse como demócratas y se han comportado como dictadores. Me parece que es el perfil típico y evidentemente gente así constituye un peligro para este país. Los populistas se creen los únicos capaces de representar a la ciudadanía y eso no es así”, afirmó.
Un aspecto fundamental que destaca en el perfil de estos candidatos, es no asistir a debates, ya que su estrategia se basa en hablar únicamente. Hablar desde donde puede decir cosas sin ser confrontado o cuestionado, lo cual, para Carlos Ricardo Benavides, como es una forma irresponsable de hacer política y acentúa su falta de contenido de propuestas.
“Esa es una conducta que es idéntica para sus candidatos a diputados, ellos tampoco participan de los debates, no asisten. Únicamente vi a una señora con la que coincidí un día de estos en un debate organizado por una cámara empresarial, esta ha sido la única experiencia. En los demás casos a los candidatos a diputados simplemente, no los dejan participar probablemente para que no les hagan preguntas incómodas”, comentó.
Partiendo de estos antecedentes es que nos debemos preocupar como país. Debe tomarse muy en serio por quien votar y no dejarse llevar por ideas vacías, cargadas de populismo y demagogia engañosa. La tarea imprescindible para la etapa final de las elecciones es mostrarle a los costarricenses la capacidad y preparación de los partidos, desde sus propuestas, equipo con experiencia para tomar las riendas de un país con problemas económicos, sociales y políticos graves. Partidos políticos de alquiler no son otra cosa que un cascarón vacío y resultan con toda seguridad un engaño en la Asamblea Legislativa y mucho más que un engaño, si se piensa en el Gobierno.
Esto es contradictorio, porque precisamente el populismo critica la forma de hacer política dentro del marco democrático, clama por mayor rigor y responsabilidad, acusando a todos aquellos que no piensen igual que ellos, de corruptos, irresponsable, ineptos y demás, pero si se aventuran en una campaña electoral sin siquiera disponer de un partido político capaz de enfrentar las grandes tareas y retos que significa llegar al Gobierno.
Benavides, destaca que el PLN en enero tiene como tarea mostrarle al electorado que Álvarez Desanti es el candidato mejor preparado para gobernar el país, electo en una convención en la que participaron miles de ciudadanos. Respaldado por una extraordinaria mujer como es Nuria Marín, absolutamente capacitada para acometer labores de Gobierno desde la oficina de la Primera Dama.
“Además hacerle ver a la comunidad costarricenses que Liberación Nacional es el partido que tiene equipo, que tiene gente que puede entrar desde el primer día a trabajar para revertir la peligrosa crisis fiscal, que se ha empezado ya a ver como una clara amenaza a la estabilidad del país; no en vano llevamos como candidato a la primera vicepresidencia al ex Ministro de Hacienda, Edgar Ayales y un importante equipo de economistas”, aclaró.
El PLN, según Benavides es una agrupación de mucha gente con experiencia, que ha sabido sacar adelante el país durante décadas. En el Gobierno de Laura Chinchilla, por ejemplo, hubo un equipo preparado para bajar la incidencia de la delincuencia, tarea que este Gobierno no continuó y que provocó el disparar la criminalidad, alcanzando cifras impensables en el crecimiento de los homicidios y otros delitos, generando así un ambiente de gran desconfianza para sectores productivos.
La tarea fundamental en esta última etapa electoral se basa en convencer a los indecisos y la comunidad electoral, donde estas personas verán a Liberación Nacional como la mejor opción, con propuestas, gente seria y el cambio que necesita el país.
Las actuales condiciones del país después de un Gobierno como el del Partido Acción Ciudadana, no permiten más experimentos, cuyos costos son elevadísimos para la ciudadanía y mucho menos, entregar algo tan complejo y delicado como es gobernar a candidatos populistas, que recurren a falsedades y malestar de los costarricenses, prometiendo cosas que nunca jamás podrán cumplir.
«Afortunadamente, el electorado costarricense sabe muy bien quién es quién en este país y sabrá escoger a gente seria, trabajadora, con experiencia y compromiso para asumir el 8 de mayo del 2018 las riendas del país.»
