Clinton Cruickshank: La importancia estratégica de la educación en el siglo XXI

La educación es demasiado importante para dejarla exclusivamente en manos de los educadores.

0

Clinton Cruickshank Smith, Ingeniero, M.B.A.

Este es el tema del conversatorio al cual fui invitado ayer por algunos educadores liberacionistas en Desamparados, encabezados por la Máster Flory Corrales Segura.

Fue una excelente jornada, y por la importancia fundamental de tema y del evento, decidí consignar aquí, algunos de los conceptos que formaron parte de mi intervención ante alrededor de 50 educadores y educadoras que participaron en dicho encuentro.

A continuación, los conceptos fundamentales de mi intervención:

“Sin duda alguna, la educación es una de las actividades más estratégicas para cualquier sociedad; siempre lo ha sido, y lo será aún más en el XXI; sobre todo, con la llegada de la 4ª Revolución Industrial y de su ilustre hija, la Inteligencia Artificial; y de sus nietos, los extraordinarios humanoides, los robots.

Uno de los principales retos y desafíos de la Costa Rica del Siglo XXI, y, por lo tanto, de los partidos políticos que seriamente aspiran a seguir siendo una verdadera opción política en nuestro país, es Construir una Costa Rica que funcione para todos.

UNA DIGRESIÓN SOBRE EL CAPITALISMO

Es importante subrayar para advertir que al capitalismo “no le importa” si Costa Rica funciona para muchos, para pocos, o solo para una élite. Por eso, a fin de aclarar mejor ese concepto, permítanme recurrir una vez más a la extraordinaria descripción del capitalismo que hace el escritor, ensayista y Premio Nobel de Literatura mexicano, Octavio Paz: el capitalismo es el mecanismo más eficaz y eficiente para crear riqueza; pero como todos los mecanismos, no tiene ni conciencia ni misericordia.  Por lo tanto, la muy noble y deseable meta de construir una Costa Rica que funcione para todos, no será posible si no situamos a la educación en el centro de gravedad del desarrollo nacional.

Pero, no tan rápido, porque hay más: no bastará que hagamos de la educación, el centro gravitacional de nuestro desarrollo; es preciso que nos aseguremos de esta sea una educación provista del contenido, la calidad, y que en especial, que disponga de los educadores que reúnan las condiciones necesarias para impulsar una educación capaz de enfrentar los grandes retos y desafíos de la Costa Rica de este Siglo XXI.

Por lo tanto, será indispensable que entre todos – educadores, estudiantes, padres de familia, expertos, miembros de las comunidades, gobierno; en fin, repito, entre todos, replantemos nuestro actual sistema educativo; o sea, que lo sometamos a una profunda transformación a fin de que este responda a una clara visión-país del Siglo XXI; y consecuentemente, a las necesidades del país e, incluso, a las de los costarricenses que aún no han nacido.

Por eso, sin ninguna ofensa para las y los compañeros educadores, sino, todo lo contrario; precisamente porque reconozco los grandes alcances estratégicos de la actividad educativa y de los educadores en nuestra sociedad; es que he venido señalando y subrayando la siguiente verdad fundamental, enfatizando para atraer la atención de toda nuestra sociedad:

La educación es demasiado importante para dejarla exclusivamente en manos de los educadores.

Por eso urge que, de hecho y no de palabra, el próximo gobierno priorice la educación y que, se enfoque en ella como un rayo láser; todo a fin de transformarla para que esta asuma su rol protagónico y determinante en la sociedad y como promotor principal del desarrollo nacional.

Debo advertir que no nos queda mucho tiempo para transformarla para que esta anticipe y responda a los rápidos, acelerados y vertiginosos cambios que viene sufriendo el mundo, así como nuestro país.

Finalmente, permítanme señalar para subrayar y recordar que, nuestro sistema educativo del Siglo XXI debe educar:

  • Para formar un costarricense más disciplinado,
  • Para formar un costarricense con pensamiento crítico,
  • Para formar un costarricense más justo y solidario,
  • Para formar un costarricense con espíritu de servicio a los demás, en fin,
  • Para formar un costarricense más emprendedor, y, consecuentemente, un costarricense con una gran capacidad de crear riqueza.

Concluyo reiterando que para lograr todos lo anterior, la educación y en especial, los educadores, necesariamente tendrán que volver a ser: el nervio vital, la columna vertebral y el centro de gravedad en derredor del cual gira todo el esfuerzo del pueblo costarricense. Por lo tanto, es imprescindible que nos preparemos todos para ser parte de esta profunda transformación.

COVID-19
Suscribase COVID-19

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...
La Revista es un medio de opinión libre y gratuito, pero necesitamos su apoyo, para poder continuar siéndolo Apóyanos aquí
Holler Box