Clinton Cruickshank: La sacrificada Ucrania y la beneficiada Taiwán

Por todo lo anterior, las muertes injustificadas en ambos bandos, producto de la irracional invasión de Putin y Rusia a Ucrania, al menos servirán para abonar la tierra para hacer germinar y consolidar la democracia que, con todas sus deficiencias, es el mejor sistema político para la convivencia humana.

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Clinton Cruickshank Smith, Ingeniero, M.B.A.

Con la invasión de Vladimir Putin a Ucrania, y las consecuencias que esa acción está teniendo tanto para esa nación como para él y la Federación Rusa; no pude evitar pensar en la amenaza similar cuan Espada de Damocles pende sobre Taiwán de parte de la República Popular China; país que reclama a este país como parte integral de su territorio, así como lo hizo con Hong Kong y Macao.

Es sorprendente cómo ese acontecimiento prácticamente ha unido al mundo entero a favor de Ucrania, al observar con enorme preocupación cómo una de las principales potencias militares del mundo se vale de su superioridad para tratar de sojuzgar al pueblo ucraniano para someterlo a la voluntad del dictador Putin, tal como lo ha hecho con Bielorrusia y otras naciones aledañas, en un sueño o más bien una pesadilla por reestablecer lo que otrora fue la poderosa Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

LA IMPUNIDAD SUELE ALIMENTAR EL MAL CÁLCULO

Existen dos antecedentes que alimentó el mal cálculo de Putin con respecto a las consecuencias que podría tener para él y para Rusia la invasión de Ucrania; dichos antecedentes son los siguientes: Por un lado, la invasión rusa a la ex república soviética de Georgia para separar y anexarse tanto a Osetia del Sur, como al territorio de Abjasia en el año 2008. Por otro lado, la invasión rusa a Ucrania en el año 2014, para separar la península de Crimea y anexarla al territorio ruso. Ambas invasiones, tanto a Georgia como a Ucrania para separar de ambos países, parte de sus respectivos territorios no tuvieron mayor consecuencia para Rusia. Por lo tanto, la casi total impunidad por ambas transgresiones, sin duda alguna, fue un poderoso incentivo para que Putin decidiera invadir Ucrania hace dos semanas para darle rienda suelta a su sueño de reconstituir la Unión Soviética. Sin embargo, los antecedentes de impunidad, lo indujo a calcular pobremente las consecuencias que tendría otra invasión a Ucrania; porque esta vez, está enfrentando una enorme oposición dentro de su propio país, la del heroico pueblo ucraniano, así como la de los países del occidente y más allá. También llama la atención la oposición que se ha levantado de parte de una serie de organismos internacionales estratégicos para la economía rusa. Todo lo cual está produciendo rápidos e incalculables daños a Rusia en casi todos los campos; convirtiendo a Vladimir Putin en una especie de paria mundial, además de la situación de alta vulnerabilidad que se está gestando en contra de su futuro como gobernante ruso.

Mi criterio es que, por su torpeza, arrogancia, sed de poder y grandeza, Vladimir Putin está sellando su suerte como líder del país más grande del mundo; y de paso, arrastrando a Rusia para convertirla en un país económica y políticamente irrelevante en el mundo.

EL CASO DE TAIWÁN Y LA REPÚBLICA POPULAR CHINA

Si existe un país que se está beneficiando de los resultados de la invasión de Ucrania, el cual está recibiendo un enorme espaldarazo para su causa, este es Taiwán; porque sin duda alguna, la poderosa República Popular China tiene que estar tomando buena nota de esos acontecimientos para no caer en el mismo error y mal cálculo que hizo Putin de cara a sus pretensiones imperialistas. Sí, la China ya entendió, y está en el proceso de asimilar el hecho de que sería un gravísimo error con consecuencias similares o peores, si ese país siguiera adelante con sus planes de invadir Taiwán para anexarlo y convertirlo en parte de su territorio.

Incluso, se dice que Rusia y China se pusieron de acuerdo hasta con la fecha para la invasión de Ucrania; tanto así que esta última le pidió a Putin que no iniciara la invasión hasta que se abrieran los Juegos Olímpicos de Invierno a fin de no afectar la asistencia a los mismos.

Por otro lado, en los últimos años, la República Popular China viene no solo insistiendo sino, hasta amenazando con invadir Taiwán, unas veces solapadamente y otras abiertamente porque creen que llegó la hora de tomar control sobre la isla que reclaman como propio. Por eso, incluso, han aumentado su retórica al respecto; lo que ha alertado a las autoridades taiwanesas que han tomado dichas amenazas muy en serio, por lo que vienen preparándose rigurosamente para repeler dicha invasión.

LOS ESTADOS UNIDOS Y TAIWÁN

Desde hace muchos años, los Estados Unidos se comprometió con la defensa, incluso, militar de la República de Taiwán ante cualquier intento por invadirla. Sin embargo, en los últimos años, se viene dando la sensación de que sus intereses comerciales les fue bajando el nivel de dicho compromiso ante la posibilidad de que la China tome control sobre ese país. Tanto así que, en los últimos años, la China se ha envalentonado ante esa posibilidad. Incluso, se dice que hasta ha fijado fecha para dicha invasión, dado que han asumido que los Estados Unidos no se les enfrentaría ante una eventual acción militar contra la isla. Sin embargo, con lo que está pasando con Ucrania, es claro que los Estados Unidos está saliendo sumamente fortalecido constatar que su posición en defensa de la democracia y en contra de la tiranía y la dictadura, contaría con el rápido y decidido apoyo de casi todo el mundo. Este descubrió, asimismo, que, con sanciones sumamente fuertes y rigurosas, podrían prácticamente hincar y poner en serios aprietos a los chinos, lo cual vendría a retrasar su estatus de hegemonía y el protagonismo que pretenden en el mundo.

LA LECCIÓN QUE DEBE APRENDER LA REPÚBLICA POPULAR CHINA      

En cuanto a la República Popular China, son varias y muy valiosas las lecciones que sus líderes deben aprender de lo que le está pasando a Vladimir Putin y Rusia con la invasión de Ucrania; veamos algunas:

  1. Que el mundo en general, aborrece el matonismo de los tiranos y dictadores de los países grandes que creen tener el derecho de invadir a otras naciones más débiles frente a su inmenso poderío militar a fin de anexarlos e imponerles su sistema político dictatorial.
  2. Que el sistema democrático del país invadido suele atraer la simpatía del mundo, especialmente de Occidente frente al sistema dictatorial del país opresor.
  3. Que, en el caso de Taiwán, la situación puede ser aún más difícil, porque contrario a la de Ucrania, este país cuenta con un poderoso sistema de defensa y de ataque tanto aéreo como marítimo y terrestre con las tecnologías más modernas – State of the Art – que existen en la actualidad.
  4. Que el bloque de países occidentales es capaz de imponerles las más rigurosas sanciones que podría no sólo causarles un serio daño; sino, convertirlos en un país paria por muchos años frente al concierto de las naciones.
  5. Que la poderosa República Popular China, podría recibir una terrible humillación de las manos de la pequeña – David – República de Taiwán, lo que sería una enorme vergüenza con la que tendrían que cargar por muchos años.
  6. Que de por sí, por razones que no vienen al caso, existe una enorme desconfianza en el mundo con respecto a la China, desconfianza de la cual ellos están conscientes y para la cual han venido haciendo grandes esfuerzos por eliminar; y, por lo tanto, una acción de ese tipo solo vendría a aumentar y en parte confirmar que no son confiables y, por lo tanto, vendría a borrar todos los esfuerzos que por años vienen haciendo para cambiar esa imagen que ha sido un enorme obstáculo para su posicionamiento en el mundo.
  7. Que las sanciones que recibirían por parte del Occidente serían paralizadoras para su economía, lo que le permitiría a los Estados Unidos, su principal rival, mantener y extender su hegemonía en el mundo por muchos años más.
  8. Que ellos necesitan mantener el acceso a las materias primas y a los mercados del Occidente para seguir creciendo sosteniblemente a fin de convertirse en la principal potencia económica mundial en el Siglo XXI.

O sea, esas y muchas otras razones hacen que, a mi entender, lo que está pasando en Ucrania, no sólo va a favorecer a Taiwán dándole un gran respiro; respiro si no para siempre, por lo menos por muchos años; sino que servirá para que la República Popular China, replantee sus intenciones y su estrategia de anexar a esa isla para convertirla en parte integral de su territorio e imponerle su sistema de gobierno dictatorial; sistema que por cierto, va en sentido contrario con los signos de los nuevos tiempos.

Concluyo señalando que la invasión de Putin y Rusia a Ucrania, va a cambiar el mundo en muchos aspectos y dichosamente para bien. Porque facilitará la consolidación de muchas naciones cuya existencia se encuentra permanentemente amenazada por la Espada de Damocles de la invasión y la anexión por parte de países tiránicos y dictatoriales. Consecuentemente, aumentará el respeto por la soberanía de los países dentro del consorcio de las naciones.

De esta manera, estos cambios, asimismo, tenderán a justipreciar o valorar aún más la democracia como sistema de gobierno. Sin embargo, ese reconocimiento no debe hacernos olvidar que la democracia como sistema de gobierno deberá ser mejorada y profundizada permanentemente a fin de aumentar su eficacia.

Por todo lo anterior, las muertes injustificadas en ambos bandos, producto de la irracional invasión de Putin y Rusia a Ucrania, al menos servirán para abonar la tierra para hacer germinar y consolidar la democracia que, con todas sus deficiencias, es el mejor sistema político para la convivencia humana.

 

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