Clinton Cruickshank: Los autobuses eléctricos – Componentes esenciales de la transición energética   

llama aún más la atención, la obstinada y enfermiza actitud del gobierno con su propuesta faraónica de un tren que, por las enormes presas de vehículos que causará, en vez de sumarse al esfuerzo por la des-carbonización del país, aumentaría aún más nuestra huella de carbono.

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Clinton Cruickshank Smith, Ingeniero, M.B.A.

En estos días en que, el gobierno está obsesionado por meter a los costarricenses y al próximo gobierno en una camisa de fuerza con su proyecto faraónico del tren eléctrico; me he preguntado, ¿qué están haciendo otros países para disminuir efectivamente su huella de carbono? Ante dicha pregunta, sin duda alguna, se imponía que conversara con algunos estudiosos y entendidos en esas y otras materias de la realidad del mundo actual. Consecuentemente, con ese quest o búsqueda que me inquietaba, se hizo necesario un intercambio de notas con mi amigo y compañero de muchos años, el muy entendido Ing. Claudio Volio Pacheco. Mi compañero de trincheras, de sueños y esperanzas.

¿Qué están haciendo otros países?

Claudio me pone en alerta sobre los esfuerzos que países sensatos como Suiza, Noruega, Alemania, Canadá, Chile y muchos otros vienen realizando frente a la necesidad de disminuir su emisión de carbono a la atmósfera, a fin de menguar sus efectos en el cambio climático.

Lo lamentable es que Costa Rica que siempre ha sido un país excepcional por ser pionero en la toma oportuna de grandes decisiones; en este caso, está dormido haciendo de la retórica su mayor contribución a la des-carbonización del planeta.

Como todos sabemos, es fundamental dedicar nuestros esfuerzos para transformar seria y efectivamente el transporte público, a fin de des-carbonizarlo y disminuir nuestra emisión de CO2 a la atmósfera. Por lo tanto, la estrategia de varios países es ir sustituyendo su flotilla de autobuses que operan con derivados del petróleo, por autobuses eléctricos de baterías; fundamentalmente de dos modalidades a saber:

  • Buses eléctricos que cargan sus baterías en la terminal del estacionamiento, por lo que, suelen tener cierta autonomía de recorrido, o
  • Buses que se cargan de camino durante sus paradas en algunas estaciones determinadas dentro de su recorrido. Estos aprovechan las nuevas tecnologías de cargado súper-rápido que se estima entre 4 y 6 minutos en ciertas paradas predeterminadas.

A continuación, por ser relevante, vamos a realizar un ligero sobrevuelo sobre algunos países, a fin de constatar lo que están haciendo para ir des-carbonizando su sistema de transporte público:

¿Qué está haciendo Suiza?

La siempre sorprendente Suiza, sede de la extraordinaria empresa tecnológica ABB, ha venido prestando sus servicios a varios países mediante la instalación y puesta en marcha de una serie de autobuses eléctricos de batería con cargado rápidos durante las paradas en determinadas estaciones. Por ejemplo, Berna su capital, es pionera en el uso de sistema de cargado rápido en las estaciones durante las paradas. Con su flotilla de autobuses eléctricos, se evita la emisión de cientos de toneladas de CO2 a la atmósfera.

Por otro lado, la empresa ABB recibió un contrato para posibilitar la transición de la ciudad de Basilea hacia buses eléctricos para el año 2027. Con estos proyectos y otros, el país subraya y asume el liderazgo en movilidad eléctrica y sostenible.

¿Qué está haciendo Noruega?

En el Círculo Ártico, Noruega está desplegando el uso de 31 autobuses eléctricos de la marca Volvo que operan en la ciudad ártica de Bodo. Estos son los autobuses eléctricos que operan más al Norte en todo el mundo. Asimismo, como parte de su compromiso con el cambio climático, Noruega tomó la decisión de que totalidad de la flota de autobuses que operan en todas las ciudades del país, deberán ser de cero emisiones para el año 2.025.

¿Qué está haciendo Canadá?

El operador de transportes de estudiantes de Canadá (STC) contrató 1.000 autobuses eléctricos para el transporte de estudiantes. Este contrato forma parte de la política del Gobierno de Canadá de invertir $2.750 millones en los próximos años, para apoyar el transporte público y los operadores de transportes de estudiantes en su transición hacia la electrificación y así mitigar la emisión de carbono en Canadá.

¿Qué está haciendo Alemania?

La ciudad portuaria de Hamburgo, Alemania ha fijado la meta de sostenibilidad muy ambicioso de reducir la emisión de CO2 en un 50% entre el año 1.990 y el año 2.030 por medio de la iniciativa de movilidad eléctrica. Para eso, las autoridades escogieron a la empresa ABB para que supla la infraestructura para el cargado rápido de los autobuses en las estaciones. Existe un compromiso de adquirir 1.000 autobuses eléctricos hasta el año 2.030. De esa manera Alemania fue el primer país en tener un sistema completo de autobuses eléctricos transportando 200 millones de pasajeros al año. Lo anterior para disfrutar de una ciudad de aire más limpio y con una considerable disminución del ruido, lo cual constituye la meta de los planificadores de transporte urbano a nivel global.

¿Qué está haciendo Chile?   

A partir de principios del año 2019, Santiago de Chile alberga la flota de autobuses más grande del mundo fuera de China.

A principios de la década de los setenta, Santiago se convirtió en una de las ciudades más contaminadas de la América Latina. Ante esa situación, la ciudad adoptó una serie de regulaciones estrictas para reducir el nivel de la contaminación. A partir del año 2.017 se introdujeron los primeros 2 autobuses eléctricos como parte de un plan piloto. Con el éxito alcanzado, luego se introdujeron 100 unidades más. Luego, se añadieron más autobuses eléctricos a la flota hasta llevarlo a las 411 unidades actualmente.

Ante los impresionantes resultados de des-carbonización y limpieza del aire de la ciudad de Santiago, se abrió un concurso para la adquisición 2.000 unidades más.

Finalmente, Chile ha fijado como meta, alcanzar 100% de sus autobuses electrificados para el año 2035.

¿Y otros países de la América Latina y del mundo?

Resulta que países de la América Latina como Colombia, tiene 259 autobuses eléctricos; Brasil 350 unidades, así como México tiene otros tantos. Por otro lado, la China tiene 421.000 unidades actualmente en operación.

¿Y qué está haciendo Costa Rica?

Nuestro país lastimosamente, como dicen los guanacastecos, sigue viendo para el jícaro; mientras todos estos avances para reducir la emisión de CO2 en el mundo se están dando a espaldas nuestras.

Es una pena que la Costa Rica pionera, la Costa Rica que estuvo entre los primeros tres países del mundo que tuvieron la visión y la osadía de electrificarse; y la que tuvo la sabiduría y los arrestos para ser el primer país del mundo en abolir su ejército, aún en medio del trauma residual de la Segunda Guerra Mundial; hoy ocupa el último lugar y aún en ese frío sótano no reacciona. ¡Qué pena en lo que nos hemos convertido!

Concluyo señalando con tristeza que en el campo de transición energética para disminuir nuestra emisión de CO2, y, consecuentemente, para disminuir nuestra huella de carbono; nos hemos convertido en el Cabús del tren, o sea, el último vagón del tren mundial, pero un Cabús que ha perdido su típico mirador para observar, aunque sea desde atrás, el amplio panorama que el tren va dejando a su paso. Por todo lo anterior, llama aún más la atención, la obstinada y enfermiza actitud del gobierno con su propuesta faraónica de un tren que, por las enormes presas de vehículos que causará, en vez de sumarse al esfuerzo por la des-carbonización del país, aumentaría aún más nuestra huella de carbono. Lo anterior, como testimonio de nuestra profunda adicción al petróleo.

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