Clinton Cruickshank: Torpeza y falta de visión ante una futura crisis energética

Para nadie es un secreto que la tecnología fotovoltaica está avanzando explosiva y aceleradamente al grado de que, la energía solar se está convirtiendo en una de las fuentes más importantes de la matriz energética del mundo.

Clinton Cruickshank Smith, Ingeniero, M.B.A.

Hace aproximadamente un par de años, escribimos el artículo denominado: LAS HUERTAS SOLARES, UNA SOLUCIÓN MÚLTIPLE PARA COSTA RICA. Se basó en una serie de ideas compartidas con mi amigo el Ing. Claudio Volio Pacheco. En dicho artículo, señalábamos entre otras cosas las siguientes:

Es paradójico que, con el avance vertiginoso del desarrollo y de la utilización de la energía solar en el mundo; en nuestro país que tiene un potencial casi inigualable, no hay mayor interés por su desarrollo. Tanto así que un país como Alemania cuyo mejor grado de luminosidad es mucho menor que la luminosidad de la peor región de nuestro país, se ha convertido en uno de los líderes mundiales en generación de energía solar.

Asimismo, en esa ocasión agregamos la siguiente propuesta que, por su relevancia, me permito, asimismo, consignarla aquí:

Claudio Volio bien señala que, durante los meses críticos de verano en nuestro país, en que se reduce la producción de energía hidroeléctrica, lo que nos obliga a recurrir a las plantas térmicas, quemar gran cantidad de hidrocarburos y expulsar miles de toneladas de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera; es precisamente cuando tenemos una mayor radiación solar a la cual debemos recurrir para generar energía solar para compensar la caída de la generación hidroeléctrica. Lo anterior con la ventaja de que, con ello eliminaríamos el uso de combustibles fósiles; o sea, reduciríamos una parte sustancial de nuestra factura petrolera, y gran parte de nuestra emisión de CO2; y consecuentemente, reduciríamos nuestra huella de carbono.

En otras palabras, se trata de la estrategia de recurrir de día a la energía solar cuando el consumo energético es mayor; mientras reservamos nuestros embalses de día; para luego, recurrir a los mismos de noche justamente cuando el consumo energético es mucho menor. De tal manera que, como muy bien lo señala Claudio, convertimos a nuestro principal embalse, el Arenal, en una especie de batería de respaldo nocturno.

Por otro lado, conversando en estos días con otro amigo experto en la materia; este mostraba una gran preocupación por cuanto, a partir de los primeros meses del año entrante, el país podría caer en una profunda crisis energética. Decía que hoy, nuestras principales plantas térmicas que generan a base de hidrocarburos como son: Garabito, Moín y Orotina; son las que actualmente están sacando adelante la tarea, pero, a un elevadísimo costo para el país; tanto en lo económico, como en lo ambiental, al expulsar cientos de miles de toneladas de CO2 a la atmósfera.

Llama poderosamente la atención el contrasentido en que está cayendo el país; porque en lugar de definir políticas claras y determinantes para ir disminuyendo nuestra huella de carbono; hemos caído en pura retórica porque la hidrocarburización del país sigue aumentando año con año. Es decir, nos hemos vuelto crecientemente adictos a los hidrocarburos.

La energía solar y la matriz energética nacional

Dado que nuestro país ha sido privilegiado con diversas fuentes renovables de energía, unos más estables y firmes que otros; y que Costa Rica ha adquirido el compromiso para avanzar hacia un estado de carbono neutral en los próximos años; se presupone que nuestra política energética estaría trazada, diseñada y ejecutada en función de una matriz energética, por un lado,  con un menor contenido de hidrocarburos y, por otro lado, con un mayor contenido de fuentes de energía renovables; especialmente, la fotovoltaica o solar; que por cierto, es la fuente más económica en la actualidad. Sin embargo, no ha sido así; por el contrario, todo parece indicar que venimos sufriendo de una gran involución en la matriz energética del país, la cual, se encamina creciente y aceleradamente hacia una mayor hidrocarburización.

Es inconcebible e incomprensible que, tanto en nuestra matriz energética actual, como en la proyectada para los próximos años, no se contempla la energía solar como una sus fuentes significativas, siendo Costa Rica un país tan privilegiado con extensas horas de rayos solares. Ante dicha torpeza, no podemos evitar preguntarnos: ¿qué pasó con la Costa Rica pionera?; ¿y qué se hizo la Costa Rica de gran visión de futuro? La Costa Rica que, por ejemplo, nos convirtió en el país que electrificó la tercera ciudad del mundo: San José, sólo superado por Nueva York y París.

Ahora bien, para nadie es un secreto que la tecnología fotovoltaica está avanzando explosiva y aceleradamente al grado de que, la energía solar se está convirtiendo en una de las fuentes más importantes de la matriz energética del mundo. Tanto así que países vecinos como Honduras ha construido 15 plantas fotovoltaicas con una potencia instalada de 454 MW, El Salvador ha construido 35 plantas fotovoltaicas con una potencia instalada de 500 MW, y Nicaragua tiene 4 plantas fotovoltaicas con una potencia instalada de 316 MW.

Concluyo llamando la atención a las autoridades responsables de nuestros recursos energéticos, especialmente de la electricidad, para que no sigan dirigiendo la política energética del país a espaldas de la lógica y de las grandes potencialidades en recursos que tenemos. Porque no hace falta ser un gran científico aeroespacial para entender y tomar las medidas pertinentes a fin de salvaguardarnos de una futura crisis energética, la cual tendría consecuencias desastrosas para el país y, consecuentemente, para todos los costarricenses.

 

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