Un Colper fuerte contra la desinformación y la posverdad

Quienes vivimos y trabajamos a partir de la ética, nos reconocemos en el actualizado Código de Ética y Deontología que magistralmente trabajó el Tribunal de Honor en el seno del Colegio de Periodistas y Profesionales en Comunicación de Costa Rica en 2023.

Los valores nos definen como personas y profesionales: compromiso con la democracia, la paz, el pluralismo, la equidad, la diversidad y la tolerancia. Esos deben seguir siendo norte y propósito.

Desde el ejercicio profesional, también lo son la independencia, el uso de los datos para robustecer la verdad, el equilibrio, la fiscalización, la escucha atenta, la actitud propositiva y la denuncia oportuna.

El pasado lunes 1 de abril, se vivió un nuevo nefasto capítulo en la historia reciente contra el sano y correcto ejercicio del poder, esta vez desde la Asamblea Legislativa, en el seno de la comisión especial investigadora de las contrataciones del Sinart.

En la comparecencia a la cual fuimos citados, el Colper insistió en la defensa de la publicidad estatal otorgada con criterios técnicos, con el liderazgo de profesionales en comunicación, que se oriente a una pluralidad de medios de comunicación que tengan la audiencia y alcance necesarios para cumplir los objetivos de comunicación de las instituciones públicas.

Sin embargo, la diputada Pilar Cisneros, quien claramente desconoce el propósito del Colper, hizo uso de discursos de odio y violencia política construidos sobre la desinformación, la posverdad y la ofensa. Paradójicamente, la diputada ostenta el título profesional de periodista.

El día de hoy, 3 de abril, el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, cuestiona la institucionalidad del Colper y a su presidenta al sumarse a las voces descalificadoras de los troles organizados que actúan al unísono y de manera armónica cuando la intención es destruir y deshonrar.

El Colper es una entidad creada por ley, con fines y propósitos claramente definidos, orientado a personas profesionales, no a medios o agencias; quienes ocupamos las sillas de la junta directiva trabajamos desde dicho marco jurídico, y procuramos atender las demandas del corto y mediano plazo con sensatez, inteligencia y desde la comunicación ética y justa.

Esos son los pilares contra las nefastas voces de la desinformación y la posverdad, y en esa ruta seguiremos, siempre abiertos a la sana crítica, dicha de frente y en diálogo, con la honestidad propia y no la comprada o sembrada por los intereses espurios de quienes ven a la prensa independiente como el principal enemigo a vencer para consolidar su estrategia populista.

Frente a los dardos venenosos, los hechos y la consistencia en el trabajo. Frente a los riesgos hacia la democracia, la organización y la defensa de la institucionalidad.

Que nada derribe las bases, desde el Colper y desde todos los colegios profesionales. Qué la compostura siga fuerte; que el decoro, el profesionalismo, la decencia y la ética, impulsen el trabajo de las personas comunicadoras de Costa Rica.