Ginebra, 31 ago (dpa) – Las fuerzas extranjeras que combaten a la milicia terrorista Estado Islámico (EI) en Al Raqqa, en el norte de Siria, fracasan al no evitar muertes civiles y olvidar que la meta de la operación es ayudar a los sirios, lamentó hoy el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein.
La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos en Ginebra verificó que al menos 151 civiles murieron este mes en ataques aéreos en Al Raqqa, el bastión de EI en Siria.
La alianza liderada por Estados Unidos que combate para derrotar a los extremistas en la ciudad y la intervención aérea rusa, por separado, realizaron más de 2.000 ataques aéreos en y alrededor de Al Raqqa en agosto.
«Me preocupa profundamente que los civiles -que deben estar siempre protegidos- están pagando un precio inaceptable y que las fuerzas involucradas en combatir al ISIS (otro acrónimo para referirse a la milicia terrorista) están perdiendo de vista la meta definitiva de esta batalla», aseveró.
«Verdaderamente el propósito de derrotar a ISIS debe ser proteger y asistir a civiles que han estado sufriendo bajo su asesino régimen», dijo el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.
Los 20.000 civiles que están atrapados en Al Raqqa no solamente son bombardeados, sino también utilizados como escudos humanos por el Estado Islámico.
En tanto, una vez que Al Raqqa sea liberada, la batalla se trasladará al bastión de EI de Deir al Zour, en el este del país, dijo Zeid, por lo que apeló a todas las partes en el conflicto a proteger a la población allí.
