Credo Liberacionista

Construyamos juntos una nueva ilusión para un mejor país

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Federico Ruiz Wilson. Politólogo.

Ante la crisis que vive el Partido Liberación Nacional, se han empezado a alzar las voces de aquellas personas que reclaman una renovación dentro del partido. Sin embargo, muchas de ellas consideran que basta con campañas de comunicación, con cambiar normas internas, realizar unos cuantos conversatorios o, simplemente, cambiar a una cúpula por otra con diferentes nombres, pero con la misma actitud.

Nada de eso servirá. Si se me permite una triste analogía: el PLN es una fábrica a la que se le agotó su producto, apagó sus máquinas y cada vez deja ir más a sus obreros; pero, en lugar de empezar a producir nuevamente para tener algo que vender, piensa que cambiando las reglas de la fábrica para seleccionar gerentes, variando el color de las paredes, o dando charlas a los empleados que le quedan, los compradores volverán a confiar en la marca.

Puede ser que haya que cambiar la gerencia, los colores, o las reglas de funcionamiento, pero antes de eso, ¿no debería definirse qué vamos a producir? ¿Qué es lo que le vamos a ofrecer a la gente?

Como liberacionista, me parece que debemos primero tener claro cómo vemos nuestra sociedad, qué principios defendemos, y cuáles son los valores que queremos transmitirle a la ciudadanía. Luego se puede entrar en los aspectos de organización, que en estos momentos son muy secundarios, aunque resulta evidente que las actuales autoridades no tienen las condiciones para generar estos cambios, y que más bien, deben dar espacio a un grupo que se preocupe más por el fondo, que por los cambios de estatuto.

Dicho esto, a continuación, expongo las que para mi son las ideas más básicas por las que debemos pelear. Son esos valores esenciales que nos deben distinguir del resto, y que nos identifiquen como esa fuerza política que tiene en la cúspide el desarrollo del individuo y la sociedad.

Yo creo:

  1. Creo, ante todo, que todos los seres humanos tienen el derecho de realizarse plenamente como personas y aprovechar al máximo sus posibilidades. Esto es, todos los seres humanos han de ser libres de alcanzar su propio destino. Todo debe estar orientado hacia esa realización plena del individuo.
  2. Creo y reconozco, que no todos nacen con las mismas ventajas económicas, sociales y culturales, teniendo un impedimento para desarrollarse plenamente y ser verdaderamente libres.
  3. Creo que todos somos parte de una misma sociedad, la cual es construida de forma colectiva y de las cuales todos tenemos derecho a recibir sus beneficios.
  4. Creo que debe haber un Estado que facilite la igualdad de oportunidades a los habitantes con menores ventajas económicas, sociales y culturales, para que puedan ser personas que contribuyan a la construcción de la sociedad, recibir sus beneficios y alcanzar su mayor potencial.
  5. Creo que el Estado siempre ha de ser visto como un medio para ayudar a sus habitantes en la medida de lo necesario y jamás ha de ser visto como un fin en sí mismo. Cuando se reconozca una injusticia social que atente contra el desarrollo pleno del individuo y de la sociedad, el Estado debe actuar de forma prioritaria.
  6. Creo que es una obligación del Estado, y una obligación moral del individuo, ser solidario con quien no tiene los recursos o las capacidades para satisfacer sus necesidades que le permitan conseguir su propio destino.
  7. Creo que el Estado debe contribuir al enaltecimiento cívico, moral y espiritual de la persona, por medio del acceso al arte y la cultura. El también obligación del individuo buscar ese crecimiento.
  8. Creo que todos los seres humanos tienen unos derechos que les son inherentes, que son inviolables, que evolucionan y que sirven, no solo para que toda persona se realice plenamente, sino para que la sociedad en su conjunto prospere.
  9. Creo que es fundamental para que el ser humano se realice plenamente, que tenga acceso a la propiedad, así como al trabajo digno y bien remunerado.
  10. Creo que toda persona tiene derecho a la educación para poder crecer como ciudadano, obtener trabajo y alcanzar su destino.
  11. Creo que toda persona tiene el derecho a vivir en paz y en democracia. Tanto el individuo como el Estado, deben ser garantes de esa paz y del fortalecimiento de la democracia. El Estado debe mantener y estrechar lazos de amistad con la mayor cantidad de naciones del planeta.
  12. Creo que todos tenemos la obligación de proteger el medio ambiente para el beneficio colectivo, así como para el aprovechamiento responsable y continuo de los recursos naturales.
  13. Creo que todos tenemos la obligación de contribuir, en la medida de nuestras posibilidades, a las tareas del Estado, que no pueden ser otras que las orientadas al crecimiento social e individual.
  14. Creo que deben ser repudiadas y combatidas todas aquellas acciones u omisiones, que atenten contra la realización plena de la persona, del disfrute de sus derechos y de una vida pacífica en sociedad.

Esto es lo que yo creo como liberacionista y, si usted piensa igual, le invito a que nos unamos para defender estas ideas dentro del partido; apartando a aquellos que viven obsesionados por las asambleas cantonales, la asamblea nacional y la lucha de puestos. Construyamos juntos una nueva ilusión para un mejor país.

 

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