Crucitas: Delfino vs Arias

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Sobre un tema que pareciera superado, pero que cada cierto tiempo toma actualidad, Oscar Arias se sentó a conversar a inicios de noviembre con el periodista Diego Delfino en una entrevista sobre ‘Crucitas’, y otros asuntos de la vida nacional (entrevista completa en Delfinocr).

Delfino, con su ya conocido estilo periodístico, directo, concreto y entretenido, entrevistó al exmandatario, en un diálogo ágil y de respuestas rápidas, sin mucho rodeo.

Así arrancó Diego Delfino:

“De la forma más sencilla don Oscar explíqueme usted: ¿de qué lo están acusando y por qué es usted inocente?”

La primera aclaración que hace Arias a Delfino es que:  “…la minería nunca fue parte de mi tema de gobierno, nunca fue parte de la campaña, nadie habló en los debates sobre minería, era inexistente”, relata sobre el tema desempolvado por la Fiscalía.

“…yo llegué al gobierno en el 2006 con otras cosas en mente, la minería no era importante para mí, ni siquiera sabía que existía ese proyecto, yo volví porque soy de grandes sueños, de grandes proyectos”, dijo el exmandatario Oscar Arias. “Como usted sabe, este es un proyecto de mucha inversión extranjera en este país, comenzó en el 93 en el gobierno de Rafael Ángel Calderón, siguió en el gobierno de José María, continuó en el gobierno de Don Miguel Ángel, continuó en el gobierno de Don Abel donde estableció una moratoria que, sin embargo, no cubría a los proyectos de minería que venían de atrás porque no hay posibilidad de impedirle a los proyectos que vienen de atrás, no hay retroactiva que los frene una moratoria entonces se continuó con toda la tramitación que fueron 16 años en mi gobierno”.

El ex mandatario añadió que, entre sus objetivos de gobierno se concentró en otro tema más polémico: el Tratado de Libre Comercio (TLC), entre Centroamérica, República Dominicana y los Estados Unidos (EE.UU), suscrito por su antecesor.

“En aquel tiempo en el 2004-2005 nos encontrábamos a punto de quedar afuera de la posibilidad de tener libre comercio con EE.UU, con el resto de Centroamérica, con República Dominicana porque la inmensa mayoría de los costarricenses estaban en contra”.

En cuanto a la actividad minera en general, dice que nunca tuvo planes pero si se considera a favor de proyectos que generen beneficios al país sin detrimento del ambiente, criterio que ha repetido en otras ocasiones.

“Yo no quise frenar el proyecto porque creía que sobre todo en esa zona (en Crucitas), en el norte de San Carlos pegando con Nicaragua, es una zona sumamente pobre”.

“Digamos las cosas como son, los temas políticos deberían llevarse en el campo político, esta es una política pública que yo asumí, no estaba en mi campaña, no estaba en el plan de gobierno pero yo sí creo que eso, y puedo estar equivocado, pero creo honestamente que por qué vamos a dejar cientos de millones de dólares ahí para que después vengan a robárselo”.

Arias asegura que no conocía ningún detalle cuando explotó el tema que puso a ecologistas y dirigentes políticos a manifestarse en contra de todas las formas imaginables, lo que sí obtuvo el proyecto, fue el apoyo del Colegio de Geólogos.

“Lo que tenemos hoy, ya lo sabemos, son los coligalleros que se están llevando nuestro oro sin pagar impuestos, destruyendo con mercurio, no con cianuro”.

“Una empresa extranjera como las que operan en los países que se dedican a la minería, como Noruega, Australia, EE.UU, Canadá, Chile y Sudáfrica, tienen los estándares del más alto nivel y la mayor rigurosidad, de tal manera que van a proteger el medio ambiente. Todos estos países que he mencionado o casi todos son de alto nivel en protección del medio ambiente a nivel mundial, no son Ruanda con coligalleros, no son Sierra Leona, no son el Congo, no son Crucitas actualmente”. 

Delfino fue puntual en cuanto a saber si Arias es o no -y en qué medida- responsable de los hechos que a nivel de juicio público y ahora bajo la lupa de la Fiscalía, le han achacado.

La reacción de Arias fue tajante: “La verdad es triste que alguien pueda pensar que yo estoy dispuesto a violar una ley por impulsar un proyecto”.

Luego de la polémica, Arias defiende que sea una empresa extranjera la que explote pues afirma que “si el mundo no explotara la minería no tendríamos teléfonos celulares, ni motocicletas, ni automóviles, ni turbinas ni absolutamente nada entonces alguien tiene que explotar y explorar la minería”.

“Una empresa seria, una empresa minera importante como las canadienses o las norteamericanas, suecas o australianas… qué sé yo, no trabajan con mercurio como los coligalleros, posiblemente ese mercurio tendrá que examinarse y llevarse a laboratorio los sedimentos a ver si halla los acuíferos y entonces las consecuencias son muy serias”.

“Este Smartphone, este teléfono celular se construye con 41 minerales y si el mundo no explotara la minería no tendríamos teléfonos celulares, ni motocicletas, ni automóviles, ni turbinas ni absolutamente nada, entonces alguien tiene que explotar y explorar la minería”, resaltó, ante la oposición tajante de sectores ambientalistas ante esta actividad.


‘Oscar Arias no tiene precio’

La entrevista centró su atención en la pregunta que muchos se hacen, simplemente saber si el expresidente se benefició por apoyar la concreción del proyecto minero iniciado en la administración Calderón Fournier. Su respuesta es clara, enfática -y con molestia-:

“Oscar Arias no tiene precio y si nadie se atrevió a acercarse a mí es porque sabían que estaban chocando con una pared y con una persona íntegra”.

Al exmandatario se le cuestiona una supuesta donación a la Fundación Arias para la Paz, lo cual ya ha aclarado, y asegura que en 45 años de vida pública nadie se le acercó para ofrecerle nada.

“Ser honesto, ser honrado, ser honorable no es una virtud es una obligación. Yo soy lo que soy porque lo heredé de mis abuelos y padres, los valores que tengo son heredados de mis padres y en eso tengo la felicidad de poder decir que en 45 años de vida pública nadie se me acercó para ofrecerme nada, nunca”.

En la conversación con Delfino, Oscar Arias hizo relucir sus trayectoria y sus reconocimientos, para justificar que luego de haber ganado muchos reconocimientos por distintos no sería capaz de engañar a los costarricenses y jurados.

“No puedo traicionar esa confianza haciendo algo ilegal. Me han dado 20 premios importantes, el príncipe de Asturias, la medalla de oro de la libertad de los EE.UU., el premio Nobel de la Paz y ¿qué le digo yo a esos jurados?, que yo fui capaz después de que ellos me dieron esos premios de engañar a los costarricenses violando una ley a propósito a sabiendas de que la estoy violando al firmar un decreto, evidentemente que no”.

Arias Sánchez dice que no pondría en riesgo su prestigio ni sus premios por “ayudarle a una empresa”, agrega “es un lujo que yo no me puedo dar”.

“De alguna manera a mí me están cobrando el rompimiento con monopolios públicos, me están cobrando el TLC y me están cobrando cosas que son eminentemente políticas y lógicas”.

Ante las acusaciones que se le hacen, Arias es claro en rechazarlas y su interpretación va más allá de Crucitas, va a otros escenarios en los cuales razones políticas ajenas a la minería, aprovecharían ese motivo para dañar su imagen hasta lo imposible.

“La verdad es triste que alguien pueda pensar que yo estoy dispuesto a violar una ley por impulsar un proyecto que estaba estaba ahí esperando que se terminara todo el papeleo…”

Asegura que es el Ministerio de Ambiente y Energía, quien exige que se emita un decreto de conveniencia para poder permitir el cambio de uso de suelo, en muchas de las actividades productivas.

“Como dice mucho periodista que se le declaró de interés público (a Crucitas), la minería es de interés público porque así lo establece el Código de Minería en su Artículo 6.”

Arias amplía diciendo que el Colegio de Geólogos ya ha planteado la necesidad que la actividad minera tiene que verse como actividad productiva y, por tanto, debe salir del MINAE y estar en el Ministerio de Industrias, puesto que es una actividad económica más.

“Yo soy ecologista, soy ambientalista, pero tampoco me niego a pensar que como lo hace Canadá, Noruega, EE. UU, Australia”, países –dice-, que son mineros y extraen recursos naturales que económicamente conllevan beneficios para su población y lo hacen sin destruir el medio ambiente, apegados a leyes y controles…”.

Por su parte, y mientras se dirimen nuevamente las acusaciones contra el ex mandatario, el Colegio de Geólogos de Costa Rica (CGCR) interpuso una denuncia ante el Tribunal Ambiental Administrativo a causa de la extracción ilegal de oro que ocurre en Crucitas, por la falta oportuna de una regulación de la actividad, que dejó por libre la explotación de minerales en la zona.

Entrevista completa en:

 

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