Sandra Choroszczucha/Latinoamérica21

El partido Unión Cívica Radical del expresidente Raúl Alfonsín tiene una oportunidad dorada de erigirse como la oposición más genuina frente a un presidente que lo confronta constantemente. Milei ha afirmado reiteradas veces que en el pasado le pegaba con saña a un muñeco con una careta del ex presidente radical, considerado por gran parte de los argentinos como el padre de la democracia contemporánea y quien constantemente mantuvo un discurso y accionar republicano.

El radicalismo, que cuenta actualmente con gran presencia legislativa y territorial, fue parte de la coalición Juntos por el Cambio que desde sus inicios en 2015 confrontó al kirchnerismo contundentemente. La coalición, sin embargo, implosionó cuando el macrismo se alineó con Milei de cara al balotaje y le terminó aportando el apoyo necesario para que el libertario logre la victoria.

La Unión Cívica Radical, que mantiene nítidas diferencias con las medidas económicas, el excesivo gasto público y el estilo político polarizador kirchnerista, al mismo tiempo se opone a las políticas económicas de La Libertad Avanza tendientes a achicar ostensiblemente el Estado y al estilo polarizador mileista.

Patricia Bullrich por su parte, quien fuera candidata del PRO macrista, también compitió hace apenas cinco meses con Milei en las últimas elecciones cuando era candidata de Juntos por el Cambio. Ambos se enfrentaron por momentos con inusitada violencia verbal, pero hoy, junto al resto de la dirigencia, (excepto el ex líder del ala blanda Rodríguez Larreta), el PRO se encuentra absolutamente alineado con Milei y la excandidata actualmente forma parte del gabinete del gobierno. Y el PRO, casi en su totalidad, acompaña todas las medidas del nuevo presidente con quien ha establecido una alianza explícita parlamentaria e implícita gubernamental.

Por otro lado, el kirchnerismo hoy rebautizado como Unión por la Patria se mantiene agazapado (por momentos con manifestaciones destituyentes hacia Milei) tras su muy mal gobierno de cuatro años que terminó dejando las cuentas absolutamente en rojo y una matriz social reventada. El Kirchenrismo no cuenta con mayoría absoluta en ninguna de las cámaras legislativas, aunque cuenta con 99 diputados nacionales de un total de 257 y 33 senadores de un total de 72. Unión por la Patria aún parece mantener un apoyo considerable que ronda en una cuarta parte del padrón electoral, pero al mismo tiempo padece de una desaprobación considerable luego de su reciente pésima gestión.

Mientras tanto, enfrentado al peronismo kirchnerista, comenzó a configurarse en los últimos meses un peronismo que se autoproclama republicano y federal. Dicho peronismo, actualmente es liderado por un lado por Miguel Ángel Pichetto -un incondicional cristinista en la era kirchnerista de 2003 a 2015 pero que en 2019 fue candidato a vicepresidente del anti kirchnerista Mauricio Macri-, por el otro, por el ex gobernador de la provincia de Córdoba, Juan Schiaretti y por el actual gobernador de Córdoba, Martin Llaryora. Así, asomó y toma fuerza un nuevo peronismo antikirchnerista, que se reunió recientemente en un interbloque en la Cámara de Diputados junto a la Coalición Cívica, el otro partido que formaba parte del ex Juntos por el Cambio.

Otro bloque opositor es el Frente de Izquierda de los Trabajadores que cuenta con escasos legisladores e intendentes y ningún gobernador pero que muestra presencia en las calles, con manifestaciones con escasa convocatoria frente a las medidas de ajuste del nuevo gobierno. Así, por el momento, la izquierda no logra desafiar la popularidad de Milei, quien sigue manteniendo una imagen altamente positiva ante la opinión pública. Y es que aunque el líder libertario  sigue subiendo tarifas, eliminando subsidios y empobreciendo considerablemente a los sectores medios, bajos y jubilados, continúa enfrentándose – centralmente a través de redes sociales- abierta y hostilmente a los considerados responsables de la grave crisis económica y social que nos llevó a la  situación actual de desacatada inflación (se enfrenta y responsabiliza de la crisis a la dirigencia política que legisló y gobernó por décadas y a la dirigencia sindical que condujo y conduce los gremios por décadas)

En conclusión, el oficialismo hoy está compuesto por La Libertad Avanza y el PRO que se alineó casi por completo con Milei. Y en frente, existen varias fuerzas opositoras: el kirchnerismo; un peronismo no kirchnerista que suma adeptos; la pequeña fuerza de izquierda tradicional; y el Partido Radical que al desarmarse la coalición por obra del macrismo pasó a ser el principal opositor con importante presencia legislativa y territorial, confrontando tanto con el populismo de izquierda kirchnerista como con el populismo de derecha de Milei.

Sandra Choroszczucha es Politóloga y Profesora de la Universidad de Buenos Aires
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