Cúpula liberacionista en Babia

Es tiempo ya de que la cúpula liberacionista se despabile y emprenda acciones sustantivas con el propósito de solventar la seria crisis que amenaza el futuro de la que ha sido por casi setenta años la más importante fuerza política del país.

0

Luis París.

Se puede afirmar que las autoridades superiores del PLN están en Babia, que no saben lo que pasó en las dos últimas elecciones, que desconocen lo que está sucediendo hoy en día en la política nacional, que no han sido capaces de entender el mensaje del electorado, que no saben que hacer.

Esa perplejidad y pasividad, sin duda, es nociva para el futuro de la agrupación liberacionista.

Igual sucedió hace cuatro años: un sonado fracaso en las elecciones presidenciales considerado como un simple tropiezo, nadie asume responsabilidades, un discutible “éxito” posterior en las municipales que generó triunfalismo y, entonces, sigamos igual, hasta…una nueva derrota en el 2018.

Probablemente, en las próximas elecciones de alcaldes, aunque perdamos unos cuantos cantones más que en la anterior el PLN mantendrá alguna ventaja sobre las otras fuerzas políticas, lo que generará de nuevo entusiasmo y triunfalismo de cara al 2022 y, así, se seguirá hasta…una nueva derrota en el 2022.

La cúpula verdiblanca no ha comprendido que las características de los procesos cantonales son muy diferentes a las de las elecciones presidenciales, y que no se puede considerar que unos buenos o aceptables resultados en los primeros, garantizan el éxito en las otras.

En las elecciones locales, por la escasa participación, la “maquinaria”, a pesar de su desgaste por el “canibalismo político” imperante, juega un papel decisivo, no así en las nacionales, en las que son más importantes otros factores, como las nuevas tecnologías de la comunicación, por lo que es equivocada la pretensión de algunos dirigentes despistados y desfasados que consideran que la solución a la actual crisis partidaria consiste en otorgarle mayor poder a los cuadros territoriales en el nombramiento de los candidatos a diputados.

Las dos derrotas consecutivas sufridas obliga al PLN a realizar, a la brevedad posible, un proceso de introspección y catarsis que le permita subsanar los errores y superar las deficiencias que los ciudadanos le reclaman en las urnas y en las presentes circunstancias, la renuncia de su Comité Ejecutivo y de su Directorio Político, sería no sólo un acto de responsabilidad y de madurez política de quienes ostentan esos cargos, sino, también, un enorme servicio al propio partido y un paso en la dirección correcta para facilitar dicho proceso.

Es una realidad que el deterioro o abandono de la relación con las organizaciones sociales, comunales y sindicales, con los gremios intelectuales, académicos y profesionales, con los movimientos estudiantiles, con nuestros campesinos, otrora bastiones liberacionistas, ha tenido consecuencias electorales negativas para el PLN, cuyo futuro depende, en gran medida, de la capacidad que tenga para restablecer esa relación.

Además, es esencial que el PLN retome la vocación de estudio sobre los problemas nacionales y que reemprenda el esfuerzo de capacitación de sus cuadros dirigentes, factores que, en sus inicios y por varias décadas, le dieron carácter de partido ideológico y permanente, lo que le diferenció de los partidos adversarios, que se organizaban únicamente para el período de la campaña electoral.

Es tiempo ya de que la cúpula liberacionista se despabile y emprenda acciones sustantivas con el propósito de solventar la seria crisis que amenaza el futuro de la que ha sido por casi setenta años la más importante fuerza política del país.

 

 

Comentarios

Cargando...