Curarnos del énfasis

Finalmente, Savater nos recuerda que “la única forma compatible con nuestra contingencia de multiplicar los bienes que apreciamos es intercambiarlos, compartirlos, comunicarlos a nuestros semejantes para que reboten en ellos y vuelvan a nosotros cargados de sentido renovado”

0

 Leonardo Garnier Rimolo, Economista.

“Estamos enfermos de énfasis” nos dice Fernando Savater en “El valor de elegir” – su último libro – y en efecto, pareciéramos vivir tiempos en los que si algo no es sensacional, extraordinario, supremo, maravilloso, hiperbólico, fuera de serie, en fin si no es ‘demasiado…’ entonces no vale: nos resulta trivial, intrascendente, vacío, inútil. En esta búsqueda del Sentido con mayúscula desdeñamos como triviales todos esos gestos y sensaciones cotidianas que forman nuestra vida, sin darnos cuenta de que lo realmente trivial es esa necesidad – ¿ necedad? – de poner mayúscula a todo para poder apreciarlo y valorarlo. Se nos hace insuficiente el amor y lo trivializamos en Amor. Nos parece limitada la justicia y la trivializamos en Justicia. A la democracia en Democracia. A las libertades en Libertad. En Naturaleza lo natural y lo humano en Humanidad. Vivimos una patología del énfasis, de la importancia, de la mayúscula.

Comentarios

Cargando...