Ya la próxima semana se define la candidatura a la Presidencia de la República por parte del Partido Liberación Nacional PLN. Justa electoral en la cual participan cuatro precandidatos, encabezando las mediciones de opinión pública Antonio Álvarez, frente a José Ma. Figueres.
En el Partido Unidad Social Cristiana, la disputa será entre Rodolfo Piza y Rafael Ortiz, obteniendo el primero de ellos amplia ventaja ante el segundo, igualmente en materia de opinión pública.
El Partido Acción Ciudadana PAC, aún no presenta un claro panorama a pesar de tener desde ahora al menos tres precandidatos: Carlos Alvarado y Welmer Ramos a los que se podría unir Epsy Campbell.
La situación en el Movimiento Libertario PML, no ha variado, se mantendría el interés por participar de Natalia Díaz y Otto Guevara, quienes protagonizarían la primera convención en ese partido.
Otros partidos y movimientos permanecen a espera de manifestar sus decisiones electorales, como lo son el Frente Amplio y el PASE, en los partidos cristianos sobresale Mario Redondo y en los independientes se habla de Juan Diego Cstro.
Como puede verse, este y el próximo año serán de un gran ajetreo electoral, lo cual obviamente no es ninguna novedad para el ciudadano costarricense.
El mayor impacto político, como siempre lo sentirá el Gobierno de turno, contra el cual arremeten en posicione y discurso todos los partidos aspirantes a sustituirlo en el poder.
Es evidente que la permanencia en el poder genera desgaste de cara al electorado, al menos ese ha sido el comportamiento clásico en Costa Rica, está por verse como actuara el gobierno en los próximos meses si profundiza la participación en el ciclo electoral o bien da un paso atrás en esta tendencia histórica.
Estamos así ante una situación amplia de Partidos Políticos que tratan de alcanzar el Poder Ejecutivos donde no existe un partido político dominante sino en una especie de dispersión relativa en las posibilidades electorales que se decantaran en los próximos meses.
El Otro escenario comprometido es la Asamblea Legislativa, corazón de la actividad política del país. Aquí la política electoral incide directamente desde la denominación de las jefaturas de Fracción, pasando por elección del Directorio Legislativo, hasta las agendas de proyectos de última hora, generalmente poco complicados para su negociación y aprobación. De modo tal, usted como ciudadano no espere grandes transformaciones desde el Primer Poder de la República.
Concluyendo, el escenario restante se encuentra disperso en el país por medio de la figura de las Municipalidades, que juegan su propio rol en materia electoral. Aquí Alcaldes, Regidores y Síndicos tienen papel relevante en las campañas y en el puerta a puerta. En este nivel se da la reciprocidad ante quienes en los niveles altos de las estructuras partidistas contribuyeron a la elección de los representantes cantonales.
No hay grandes novedades, lo cual no es bueno ni malo, pero si hay que estar conscientes y por qué no –en un arranque de optimismo-, de estar orgullosos por todo lo que podemos hacer en una democracia que ha permitido vivir en paz y seguramente nos llevará a celebrar los dos siglos de Independencia patria.
Estamos así ante un panorama electoral nada preciso, donde se están dando las primeras escaramuzas en el seno de los Partidos Políticos, donde todas las combinaciones electorales son posibles, los esfuerzos de las agrupaciones deben ir en la búsqueda de satisfacer o responder a las necesidades electorales tarea nada fácil en el sistema político democrático que está ávido de más respuesta por parte de sus representantes.
