Dennis Meléndez Howell, Economista (Ph.D.).

Como en todos los países, en Costa Rica existen muchos términos informales para referirse a la cárcel, algunos más pachucos que otros, pero todos con un cierto tono burlista. Dentro de esos están la chirola, la cholpa o chorpa, la gaveta, el tabo, el bote, la cana.
Es difícil determinar cuáles son costarriqueñismos originales pues muchos de ellos han llegado desde otros países. Claro que, al ser asimilados por la cultura popular, se han integrado a la jerga de uso común en el país, e incluso, modifican su significado.

La chirola

Quizás el más antiguo y que nos vino de España es chirola o, en algunas ocasiones, chirona. De hecho, el DRAE lo registra como chirona, equivalente a cárcel y lo registra como “estar en chirona”, sin artículo. En nuestro país es más común usarlo como “la chirola”. Según varias fuentes, este vocablo, es una variación referida a la ciudad catalana de Gerona o Girona, a la que, por ser amurallada, se le veía como una cárcel.
1. Lo pescaron manejando borracho y lo metieron a la chirola”.
2. Ese carajo estuvo enchirolado más de dos años, por una torta que se jaló”.

La chorpa

Dentro de los términos antiguos de origen centroamericano, está chorpa, o como lo usan en otros países del área, quizás más apropiadamente, cholpa. De acuerdo con Arellano (2009) el término se deriva del verbo náhuatl tzol-tic (pronunciado shol-tic o shol-pic), que significa angostar. Como sustantivo significa algo angosto y estrecho. Y como las celdas de las cárceles usualmente son muy pequeñas, de allí viene la asociación.
1. Lo metieron a la chorpa por un chorizo que hizo en el trabajo
2. Luis está enchorpado desde hace rato.

El tabo

Según Quesada (1995), tabo se deriva, por formación regresiva y con el mismo significado. del término antiguo y prácticamente en desuso, tabique , con el que se designaba a la cárcel en el S.XIX y principios del XX. Se le usaba cuando las cárceles usaban tabiques de madera para separar las celdas, o simplemente porque a los reos los metían entre tabiques.
1. Hey mae, póngase tuanis pa que no me claven al tabo.
2. Y ese tabo sí es feo. Los miaos  corren por todo lado.

Meter al bote

En los años 50, cuando metían a alguien a la cárcel se decía, “lo montaron o lo metieron al bote”. Una versión local dice que el término tiene una connotación histórica, puesto que una de las cárceles más famosas que hubo en el país fue el Penal de San Lucas, ubicado en una isla en el Golfo de Nicoya. Cuando a alguien lo mandaban para esa cárcel se decía que “lo metieron al bote”, para trasladarlo desde el puerto de Puntarenas hasta el penal. La expresión quedó en el sustrato social y, por generalización, se habla de meter al bote a alguien como equivalente a encarcelar. Debe acotarse que el término se usa también en Nicaragua. Según Arellano (2009) “se debe al hecho de que, como en la cuenca del Lago de Nicaragua no había cárceles, para apresar a una persona lo metían primero al bote para llevarlo a la cárcel”. Pero la expresión también se usa en otros países de Centroamérica y hasta en México. Parece claro que tiene definitivamente algo que ver con meter a los presos en un bote para su traslado. Pero adónde ocurrió esa historia no está bien claro.
1. ¡Qué grave! Viste quién está en el bote porque lo pescaron con mota.
2. -Qué raro, no volví a ver a Pedro. -No ves que hace rato está en el bote.

Encanar

Este término viene del lunfardo y es muy utilizado en Argentina y otros países del cono sur. Se conoce en Costa Rica probablemente desde antes de los 60. El origen de llamar cana a la cárcel o. en algunos casos, a la policía no está bien resuelto. Algunos dicen que viene del francés, pues canne se llama al bastón de policía. Otros que viene del italiano canna, caña, por el color de los uniformes de policía. Y hay quienes lo derivan de canasta, suponiendo que si a alguien lo encarcelan es como si lo metieran en una canasta (Wikipedia).
1. Dicen que un día de estos encanan al ministro, por el chanchullo  de la publicidad.
2. Ahí va la perrera  para encanar a los manifestantes.

Otros términos descriptivos

Otros vocablos para referirse, ya no propiamente a la cárcel, sino al hecho de estar en ella, son: estar engavetado (como metido en una gaveta), estar guardado (como si quisieran preservar de que haga daño a la sociedad), estar a la sombra (metido entre una celda sin recibir sol), estar comiendo rancho (rancho es una comida mal preparada y de mala calidad, como la que usualmente dan a los reos) y, el más obvio, estar enjaulado.

 

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Por Dennis Meléndez

Dennis Meléndez Howell. Graduado en Matemáticas y Economía, por la Universidad de Costa Rica. Magíster en Ciencias por la Universidad de Chile, con especialidad en Desarrollo Económico. Doctorado por la Universidad de Duke, Carolina del Norte (USA), Master in Arts en 1987, y el Ph. D. en Economía, con especialidad en Comercio Internacional y Teoría Monetaria. Inició su carrera como economista en el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS). Economista de la firma Consejeros Económicos y Financieros S.A. (CEFSA). Gerente del BANHVI y posteriormente el de Gerente General del Banco Cooperativo Costarricense. Fue Director del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la UCR y Director de Estudios Económicos del Fondo Latinoamericano de Reservas. También se desempeñó como Regulador General de la República.