Dennis Meléndez: Sin un norte fijo

La salud es primero, pero hay formas de manejar las cosas, sin causar tan tremendo daño a la economía. Basta recordar a las autoridades de salud que la hambruna es también un problema de salud pública y altamente contagiosa.

0

Dennis Meléndez Howell, Economista (Ph.D.).

Muy lamentablemente siento la política de salud pública sin un norte fijo. Quizás las medidas tomadas han sido efectivas para contener, por un tiempo, la expansión de la pandemia. Eso es loable pues mantiene el sistema hospitalario operativo. Pero como lo dijo el propio Ministro de Salud, tarde o temprano, la mayoría de la población sufrirá el contagio.

Según se ha repetido, lo más importante son las medidas de distanciamiento social y el respeto a las famosas burbujas. Si se obliga a toda la población a su cumplimiento, si se pide a los productores y comerciantes hacer respetar las normas, ¿cuál es el sentido de paralizar toda la economía? Contagios habrá, pero a un ritmo lento.

El enunciado de la política de apertura al turismo internacional ha sido lo más absurdo que se ha visto. Como dijo alguien en FB: Estamos dispuestos, solidariamente, a atender a todos los inmigrantes ilegales que vienen contagiados o se contagian aquí. Pero a los turistas, fuente de ingreso tan necesario para el país en estos momentos, quienes voluntariamente están dispuestos a correrse el riesgo de venir a ser contagiados, les ponemos todas las trabas posibles para que no vengan. Aún más, en igualdad de condiciones, incurrimos en un pésimo manejo de política exterior al discriminar a otros países.

Se exige una prueba tomada en las últimas 48 horas para demostrar que no se es portador del virus, cuando las propias autoridades han dicho que, aún estando contagiada, una persona puede dar negativo en la prueba dentro de los primeros 5 o 6 días. Nadie en su sano juicio, sintiéndose enfermos, se va a arriesgar a venir al país a sufrir el agravamiento de su condición.

En el mayor atropello a las libertad de comercio, se exige una póliza única y exclusivamente emitida por el INS (como si no hubiese otras compañías aseguradoras) o como si los propios seguros médicos que muchos tienen, o pueden adquirir en el exterior, no los cubriera.

A los dueños de restaurantes y establecimientos de comida se les da permiso para abrir durante ocho días, pero, de antemano se les anuncia que deberán cerrar los siguientes doce. Esto es un avance. Al menos están empezando a ver un poquito más allá de las narices, y no cometen la atrocidad infringida para el día del padre, cuando se les anunció, de una día para otro, el cierre. Pero, ¿cuántos empresarios de esa industria están en capacidad de volver a abrir sus establecimientos, reacondicionarlos, tomar las medidas sanitarias exigidas, recontratar al personal, proveerse de insumos, solo por ocho días?

Generalmente me niego a creer en teorías de la conspiración, pero una decisión de esta naturaleza hace sospechar siniestros objetivos. Quienes estén detrás del diseño de estas medidas sanitarias parece que toman ideas al vuelo sin buscar su consistencia lógica. Estas medidas parecen hechas con los pies y no con el cerebro.

La salud es primero, pero hay formas de manejar las cosas, sin causar tan tremendo daño a la economía. Basta recordar a las autoridades de salud que la hambruna es también un problema de salud pública y altamente contagiosa.

 


Dennis Meléndez Howell.
Graduado en Matemáticas y Economía, por la Universidad de Costa Rica. Magíster en Ciencias por la Universidad de Chile, con especialidad en Desarrollo Económico. Doctorado por la Universidad de Duke, Carolina del Norte (USA), Master in Arts en 1987, y el Ph. D. en Economía, con especialidad en Comercio Internacional y Teoría Monetaria.
Inició su carrera como economista en el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS). Economista de la firma Consejeros Económicos y Financieros S.A. (CEFSA). Gerente del BANHVI y posteriormente el de Gerente General del Banco Cooperativo Costarricense. Fue Director del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la UCR y Director de Estudios Económicos del Fondo Latinoamericano de Reservas. También  se desempeñó como Regulador General de la República.

COVID-19
Suscribase COVID-19

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...