El último Mensaje del Presidente de la República ante la Asamblea Legislativa no estuvo ausente de críticas y búsqueda de culpables. El Presidente exaltó su buena gestión de Gobierno y auguró para el país días mejores, sin antes señalar al Parlamento y a la oposición como fuente de obstáculos y críticas infundadas a su oficiosa, transparente y libre de corrupción laboriosa labor, expresando que:
“…Debe saber el pueblo que su clamor por las transformaciones que el país requiere ha sido escuchado”,
“Uno de los pilares del Poder Ejecutivo es la lucha frontal y fehaciente contra la corrupción. Costa Rica logró en el 2016 su mejor calificación en el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional, al obtener un registro de 58 puntos, en un año en que la norma fue el retroceso de los países en sus notas”, indicó el Presidente.
Como es normal en esta ocasión, las réplicas no han faltado, pero el llamado formal de atención desde cuatro diferentes frentes se torna original en esta oportunidad y hace necesario ilustrar su contenido.
La Asamblea Legislativa
Por supuesto que las primeras reacciones se dieron en la Asamblea Legislativa, donde Diputados de oposición cuestionaron con fuerza temas tales como la omisión de que todos los proyectos de infraestructura que se este Gobierno está acelerando, pero que en la realidad fueron concebidos en la Administración pasada.
Así también, que en estos tres años haya habido una deserción exagerada de los cuadros de Gobierno, algunos destituidos, otros por incompetencia o renuncia, cuando el Partido Acción Ciudadana PAC, ofreció en época electoral contar tener el mejor equipo para gobernar el país y así poder cumplir su programa de Gobierno.
Tampoco se salvó de las críticas severas sobre el incremento del déficit fiscal, la impericia para administrar los recursos públicos y hechos de corrupción investigados por los propios Diputados, en cuanto a obras públicas, adquisiciones, mala administración, nombramientos y pagos indebidos, que apuntan a la escaza transparencia y corrupción descontrolada.
La Contraloría
La Contraloría General de la República CGR, por tercer año consecutivo realiza una Encuesta de percepción: “…en esta ocasión a tres actores relevantes de nuestra sociedad; la ciudadanía propiamente dicha, los funcionarios públicos y los oferentes de bienes y servicios del Estado quienes nos revelan sus percepciones sobre corrupción, la cual perciben como el segundo problema nacional después de la seguridad y el 61% opina que ésta ha aumentado en los últimos dos años”.
Los datos más preocupantes del estudio de la CGR señalan, por un lado, que el 85% de encuestados piensa que en Costa Rica existe “mucha corrupción” y por otro, que el 61% considera que durante los últimos do años recientes la situación se ha agravado.
La Iglesia
El Obispo saliente de Cartago, José Francisco Ulloa declaró a La Nación el 6 de mayo que él consideraba:”…que todas las promesas de don Luis Guillermo Solís se le fueron abajo. Yo creo que él todos los ideales que tenía no los ha cumplido. No quiere decir esto que no haya hecho nada, pero no hizo lo que se propuso y lo que él quería. Y yo pienso que tal vez, al menos esa es mi impresión, tal vez él no se rodeó de la gente más capaz, con una visión semejante a la de él, entonces eso lo debilitó».
Palabras que no hacen más que resumir el sentir de los costarricenses registrados en diversos estudios de opinión pública durante estos tres últimos años, donde la percepción tanto del Gobierno como del Presidente son desfavorables incluso en el ámbito latinoamericano.
La Academia:
En el Informe Programa Análisis de Coyuntura de la Universidad Nacional UNA, se hace un balance de los resultados del último cuatrimestre de la Administración Solís, Se enfatiza en los avances en materia de política social, tecnología y crecimiento económico.
El informe deja claro que hay una serie de temas recurrentes, como lo son del desempleo, el cual se ha convertido en un problema constante que no da acceso a una parte de la población a ingresos y disminución de la pobreza. Se enfatiza que, si bien hay esfuerzos por concluir ciertas obras de infraestructura, se reiteran varios elementos como es que la inversión en infraestructura no es la suficiente, de acuerdo a los requerimientos del país ni cercana a un nivel aceptable.
En ese mismo Informe se destaca que el déficit fiscal sigue siendo inmenso ya que tiene que financiarse con deuda que presiona sobre la economía del país, no obstante, los esfuerzos por mejorar la recaudación tributario y un manejo adecuado de los ingresos.
Recapitulando, contradicciones entre afirmaciones y acusaciones, serán la tónica de los próximos días en el Parlamento y probablemente alimenten la discusión y crítica política de cara a la campaña electoral del año que se avecina.
