Destituciones por casos de violencia en manos de la prensa

¿Tribunales o juicio mediático?

0

La reciente destitución de un alto funcionario del actual Gobierno, nos ha llevado a dedicarle unos párrafos a la temática de la violencia doméstica y el despido inmediato de funcionarios públicos.

Esta vez no hubo excepción, ningún medio de comunicación se quedó sin tratar el tema. El ahora exfuncionario fue denunciado por su esposa de haber sido agredida el domingo 11 de junio. Así las cosas y con base en la denuncia, el presidente Luis Guillermo Solís, destituyó a su Ministro de Obras Públicas.

Mientras tanto, el ex Ministro en rueda de prensa negó contundentemente haber atacado físicamente a su cónyuge, con quien tiene el proceso de divorcio. Aquí es dónde surge la duda, el punto neurálgico que determinará al final dónde está la verdad.

Una novela más, protagonizada por el papel excepcional de la prensa. Quien suele dictar cuál será la decisión a raíz de un acto como tal, para un funcionario público bajo sospecha.

LA PRENSA

El criterio se refuerza cuando existen antecedentes sobre temas silimares, ejemplificándolo con un hecho reciente de un diputado que se rehúsa a dejar su puesto, mientras tanto las autoridades del partido lo obligarían a renunciar como congresista, si se comprueban los hechos.

Aquí, es donde juega un papel la prensa debido a que pueden propinarle golpes políticos al Gobierno en ejercicio, o al partido al tener entre sus miembros a personas bajo cuestionamiento.

Mientras tanto existe un miedo latente de los partidos políticos, así como el mismo Gobierno de que destrocen sus “buenas obras” a raíz de problemas de índole privado de un funcionario acusado por cruzar las barreras morales y jurídicas, obviamente pesando más en las notas del sensacionalismo lo moral y ético.

Al papel de la prensa tradicional, hay que sumar el poder mediático de las redes sociales y las tendencias que generan en torno a noticias y acontecimientos como los de este tipo.

LA LEY

Esta sociedad, habla de equidad de género, pero ¿la ley realmente está resguardando la equidad? Bien se sabe que la ley, la escucha, la protege y actúa en casos de violencia contra la mujer, reprobados por naturaleza por la sociedad toda.

Es tan solo, conocer los actos de violencia y sensibilizarse de la realidad que se enfrentan en muchos casos, porque en ninguna parte un hombre será inocente. Pero uno de los dos, es el real agredido, ahí es cuando la ley debe aplicarse en igualdad, sobre todo ante los casos de difícil comprobación de hechos.

Aquí siempre ha jugado un papel importante la opinión pública presionando a las autoridades y haciéndose eco del manejo que le den los medios al tema.

Ya hemos visto casos conocidos de Diputados, Viceministros, Ministros, Diplomáticos que antes de pasar por el juzgado, ya han recibido condena.

DENUNCIAS PELIGROSAS

Es lamentable, pero sí es una realidad, Costa Rica ha desperdiciado recursos a raíz de denuncias que al final son falsas, en años anteriores se vio el caso con una exministra, que argumentó ante la prensa que estaba muy estresada y por eso decidió demandar a quien en su momento fue su esposo.

En nuestro país existe la legislación en contra de los delitos al honor, sin embargo es un trámite tan engorroso y lento, que al final prefieren ni siquiera acudir a ese medio.

Más allá de la destitución de funcionarios públicos, de una solución penal, que muchos casos se ha visto que el hombre puede quedar desprotegido y perjudicado en su relación laboral, ante una denuncia, que no es más que parte del proceso judicial, que dictará la sentencia que corresponda acorde los hechos.

Se debe estar claro que la criminalización de los hechos sirve de sanción y por ende respaldo a ciertas víctimas, mas no como respuesta la problemática social integral.

La raíz de la violencia intrafamiliar, recae a jerarquías de poder dentro de los hogares, que en gran manera afecta a la mujer. También hay que considerar en esto, los casos de hombres agredidos y por qué no hablar también de parejas del mismo sexo, donde también ese desequilibrio fomenta actos de violencia.

No es señalar y ni mucho menos llegar a medidas extremas en la Administración, como respuesta inmediata a los medios de comunicación y al amarillismo informativo, no siempre amparado en la verdad que los Tribunales deben decidir.

Obviamente este no es un tema exclusivo de nuestra realidad, sino que es el pan de cada día en el resto de los escenarios políticos del mundo. No somos la excepción, pero si podríamos serlo.

Recapitulando, tenemos que ser claros que no debe permitirse la violencia doméstica bajo ninguna circunstancia, también, que se debe proteger a las víctimas dentro de los marcos e instrumentos que brinda la ley. Pero, debemos ser consecuentes con el Estado de derecho en el cual vivimos y respetar los debidos procesos, la aplicación de la ley y el respeto por los Tribunales.

 

También podría gustarte

Comentarios

Cargando...