Día de la abolición del ejército

Hoy hace 32 años firmé el decreto en que establecí el 1 de diciembre como la fecha para celebrar el “Día de la Abolición del Ejército”.

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La imagen puede contener: 9 personas, personas sonriendo, boda, de traje y multitudÓscar rias Sánchez, Politólogo (Dr.).

Hoy hace 70 años, en aquella mañana del 1º de diciembre de 1948, empinado en una de las cúspides de la historia patria, rodeado de sus compañeros de gobierno, de los oficiales de su ejército y bajo la mirada llena de admiración de todos los ciudadanos, don Pepe declaraba oficialmente disuelto el Ejército Nacional.

Hoy hace 32 años celebramos este hecho como uno de los más trascendentales acontecimientos de nuestra historia patria. Hoy hace 32 años firmé el decreto en que establecí el 1 de diciembre como la fecha para celebrar el “Día de la Abolición del Ejército”. Ese día en el Museo Nacional y ante la presencia de don José Figueres dije:

“…Cuando el hecho que hoy celebramos aconteció, era yo solo un niño. Mi vida, alentada en las virtudes de un hogar cristiano, se forjó, desde entonces, al calor de una concepción nacional vivificadora. Encontré inspiración en el brillante gesto de un hombre-guerrero que, mazo en mano, derribaba los arcaicos contrafuertes de un cuartel. Un hombre que hacía callar el infausto estallido de los fusiles, para cambiarlo en canciones de jóvenes que proclaman la educación y la cultura como ruta hacia lo sublime y lo grandioso.  No exagero al afirmar que las virtudes inspiradoras de mi conducta de político y de gobernante, se afirmaron al calor del sol que, en aquella mañana del 1º de diciembre de 1948, más sonriente que nunca, iluminó los muros de este edificio, para señalarle a Costa Rica un destino superior…

…Se deponían los sables para que brillaran los libros. Los fondos que consumía el ejército se dedicarían a fecundar los jardines del pensamiento humano…”

Dije también: “Consagrémonos en este día a una gran tarea. Consagrémonos a la tarea de crear en el espíritu de todos los hombres el estado de ánimo de fraternidad, de solidaridad, de confianza mutua, de amor a la libertad, de pasión por la justicia, para que aquel acto de José Figueres, de derrumbar con un mazo un cuartel, se convirtiera en el símbolo que mañana derribe muros mentales y abra caminos a la libertad, a la justicia y a la paz en Centroamérica.”

Óscar Arias Sánchez
Abogado y politólogo, Presidente de Costa Rica en los períodos de 1986-1990 y 2006-2010.
Premio Nobel de la Paz en 1987. 

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