La Revista entrevistó al Dr. Edgar Gutiérrez Espeleta, destacado científico ambiental, académico y colaborador habitual de este medio. A lo largo de varias décadas ha desarrollado una sólida trayectoria en la investigación, la docencia universitaria y la formulación de políticas públicas, combinando el trabajo académico con la consultoría internacional en temas de desarrollo sostenible, gobernanza ambiental y cooperación internacional. Catedrático de la Universidad de Costa Rica, ex Ministro de Ambiente y Energía durante el período 2008-2014 y asesor de organismos multilaterales, el Dr. Gutiérrez ha participado en importantes iniciativas globales vinculadas a la protección del ambiente y al desarrollo sostenible.
En esta ocasión conversó con La Revista CR sobre el reporte GEO 7 (Global Environment Outlook), presentado el pasado diciembre durante la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, celebrada en Nairobi, Kenia. El Dr. Gutiérrez fue uno de los coautores de esta relevante evaluación global, junto con Sir Bob Watson (Inglaterra), la Dra. Ying Wang (China) y la Dra. Nyovani Madise (Malawi). Considerado el informe más completo sobre el estado del ambiente mundial elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el GEO 7 ofrece un diagnóstico integral de los principales desafíos ambientales que enfrenta la humanidad y plantea escenarios y recomendaciones para avanzar hacia un desarrollo más sostenible.
- ¿El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente presentó recientemente el informe GEO 7, considerado una de las evaluaciones ambientales más importantes realizadas a escala global. Para quienes no están familiarizados con este documento, qué es exactamente el GEO 7, quiénes participaron en su elaboración y cuál es su principal propósito dentro de la agenda ambiental internacional?

El Global Environment Outlook 7 (GEO 7) es el informe más reciente del PNUMA, publicado en diciembre de 2025. Reúne a casi 300 expertos de 82 países, 800 revisores externos y miles de consultas a referencias bibliográficas. Constituye la evaluación ambiental más completa realizada hasta ahora. Su relevancia radica en que no se limita a describir el estado del planeta, sino que ofrece escenarios prospectivos y recomendaciones de política pública. Es, en esencia, un documento de gobernanza global que busca orientar a los Estados, organismos multilaterales y actores sociales hacia una transición sostenible.
- ¿A diferencia de otros informes ambientales internacionales, qué relevancia tiene el GEO 7 para los gobiernos, las instituciones, el sector privado y la ciudadanía, y por qué debería ser tomado en cuenta en los procesos de formulación de políticas públicas y toma de decisiones?
El informe es crucial porque funciona como un instrumento de anticipación. Al comparar la trayectoria actual con escenarios alternativos, demuestra que la sostenibilidad no es un ideal abstracto, sino una condición para evitar colapsos sistémicos. Para investigadores y decisores, el GEO 7 es un marco que vincula ciencia, ética y economía política, subrayando que la crisis ambiental es también una crisis de gobernanza y de justicia social.
- ¿Uno de los temas centrales del informe es el cambio climático. Cuáles son las principales advertencias que plantea el GEO 7 sobre el calentamiento global y qué riesgos enfrenta la humanidad si continúan las tendencias actuales de emisiones y degradación ambiental?
El GEO 7 advierte que el calentamiento global se acelera más allá de las proyecciones anteriores. Estamos cerca de puntos de inflexión irreversibles, como el colapso de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida, la alteración de corrientes oceánicas y la pérdida masiva de ecosistemas marinos. Estos procesos no son lineales: una vez activados, generan cascadas de impactos que escapan al control humano y redefinen la habitabilidad del planeta.
- ¿La pérdida de biodiversidad ocupa también un lugar destacado en el informe. Qué tan grave es esta situación y por qué la desaparición acelerada de especies representa una amenaza directa para la seguridad alimentaria, la salud pública y la estabilidad de las sociedades humanas?
La crisis de biodiversidad es descrita como una amenaza civilizatoria, es decir, no estamos frente a un problema ambiental aislado, sino ante un fenómeno que compromete las bases mismas de la vida humana organizada en sociedad. No se trata solo de salvar especies, sino de preservar las condiciones que hacen posible la vida humana organizada. La pérdida de biodiversidad puede desencadenar colapsos sistémicos comparables a crisis económicas globales o guerras, pero con efectos más profundos y duraderos. La respuesta, entonces, no puede limitarse a conservación puntual; requiere transformaciones estructurales en cómo producimos, consumimos y gobernamos. La extinción de un millón de especies compromete funciones ecosistémicas esenciales: polinización, regulación hídrica, estabilidad de suelos y resiliencia frente a plagas. GEO 7 enfatiza que la biodiversidad es infraestructura vital para la vida humana y que su pérdida implica riesgos directos para la seguridad alimentaria y la salud global.
- ¿La degradación de los suelos y de las tierras productivas aparece como otra preocupación global de gran magnitud. Cuál es el alcance de este problema y cuáles podrían ser sus consecuencias económicas, sociales y ambientales durante las próximas décadas?
El informe estima que entre un 20% y un 40% de las tierras del planeta están degradadas. Esto significa erosión, desertificación y pérdida de fertilidad. Más allá de la agricultura, implica debilitamiento de comunidades rurales, migración forzada y potenciales conflictos socioambientales. La tierra degradada es un indicador de fragilidad social y política, pues limita la capacidad de los territorios para sostener poblaciones y economías.
- ¿En materia de contaminación, qué diagnóstico presenta el GEO 7 sobre la calidad del aire, el agua y los suelos, y de qué manera estos problemas afectan la salud humana, la productividad económica y la calidad de vida de millones de personas?
La contaminación es presentada como un riesgo sistémico global. Aire tóxico, aguas contaminadas y suelos saturados de químicos afectan la salud, la productividad y la estabilidad social. El aumento proyectado de residuos sólidos a 3,8 mil millones de toneladas para 2050 refleja un modelo económico lineal que ya no es viable. GEO 7 subraya que la contaminación no es un problema aislado, sino un síntoma de un sistema económico que externaliza costos sobre la naturaleza y las personas.
- ¿A la luz de la evidencia científica recopilada por el informe, considera usted que las políticas actuales y los compromisos internacionales asumidos por los países son suficientes para alcanzar las metas climáticas y ambientales acordadas por la comunidad internacional?
El GEO 7 concluye que bajo las políticas actuales la mayoría de las metas climáticas, de biodiversidad, de neutralidad de la degradación de la tierra y de contaminación no se alcanzarán. Esto cuestiona la eficacia de los compromisos internacionales y exige un replanteamiento de la arquitectura de gobernanza ambiental. La brecha entre compromisos y resultados es un tema recurrente en la política internacional, y el informe lo documenta con evidencia contundente.
- ¿Según las conclusiones del GEO 7, cuáles son las causas estructurales que están impulsando el deterioro ambiental global y qué papel desempeñan los actuales patrones de producción, consumo y desigualdad entre países y regiones?
El motor principal es el consumo desmedido y desigual. Las economías de altos ingresos concentran la presión sobre recursos, mientras las comunidades vulnerables sufren los impactos. GEO 7 plantea que la justicia ambiental y la redistribución de responsabilidades son esenciales para la transformación necesaria. La crisis ambiental es también una crisis de equidad: quienes menos contribuyen al problema son los más afectados.

- ¿Los sistemas alimentarios ocupan un lugar destacado dentro del informe. Por qué la manera en que producimos, distribuimos y consumimos alimentos resulta tan determinante para el futuro ambiental del planeta y para la sostenibilidad de nuestras sociedades?
La agricultura y los sistemas alimentarios son responsables de gran parte de las emisiones y la pérdida de biodiversidad. GEO 7 plantea que la transición hacia dietas sostenibles, agricultura regenerativa y reducción del desperdicio es central para la resiliencia planetaria. Los sistemas alimentarios son un punto de convergencia entre salud, economía y ambiente, y su transformación es clave para cualquier estrategia de sostenibilidad.
- ¿Dentro de las alternativas planteadas para transformar los sistemas alimentarios, el GEO 7 menciona el desarrollo de proteínas alternativas. Qué son exactamente estas opciones y qué potencial tienen para reducir la presión sobre los recursos naturales y fortalecer la seguridad alimentaria mundial?
Las proteínas alternativas (vegetales, cultivadas, fermentadas) son vistas como una innovación disruptiva capaz de reducir la presión sobre tierras y agua, disminuir emisiones y diversificar la seguridad alimentaria. Representan un cambio cultural y tecnológico con implicaciones económicas globales y geopolíticas. GEO 7 las presenta como parte de una transición hacia sistemas alimentarios más resilientes y menos dependientes de prácticas intensivas.
- ¿Con frecuencia se argumenta que las políticas ambientales representan altos costos para la economía. Sin embargo, el informe parece plantear una visión diferente. Cuáles son los beneficios económicos, sociales y productivos que podrían derivarse de una transición acelerada hacia modelos de desarrollo más sostenibles?
La acción transformadora podría generar 20 billones de dólares anuales para 2070. Este cálculo integra beneficios en salud, productividad, reducción de daños climáticos y estabilidad social. GEO 7 argumenta que la sostenibilidad es también una estrategia económica racional y competitiva. La transición ecológica no es un costo, sino una inversión con retornos múltiples.
- ¿Uno de los aspectos novedosos del GEO 7 es la incorporación del conocimiento indígena y tradicional. Por qué se considera importante integrar estos saberes con la ciencia contemporánea y qué aportes concretos pueden ofrecer para enfrentar los desafíos ambientales actuales?
Por primera vez, el informe incorpora de manera estructural el conocimiento indígena y tradicional. Esto aporta una visión de largo plazo sobre resiliencia y cuidado de la tierra, complementando la ciencia moderna y cuestionando paradigmas extractivistas. Es un reconocimiento a la pluralidad epistemológica y a la necesidad de integrar saberes diversos en la construcción de futuros sostenibles.
- ¿El informe advierte sobre los riesgos de no actuar con suficiente rapidez. Desde su perspectiva, cuáles serían las principales consecuencias humanas, sociales, económicas y ambientales de mantener las tendencias actuales y postergar las decisiones necesarias?
La inacción se traduce en millones de muertes prematuras cada año, agravamiento del hambre y expansión de la pobreza. GEO 7 advierte que los costos sociales y humanos de no actuar superan con creces los costos de la transformación. La inacción es, en términos económicos y éticos, irracional, pues perpetúa desigualdades y compromete la habitabilidad del planeta.
- ¿Más allá del diagnóstico y de las advertencias, el GEO 7 propone una serie de transformaciones profundas. Cuáles son las principales recomendaciones del informe en ámbitos como las finanzas, la energía, la gestión de residuos y los sistemas alimentarios, y qué tan factible resulta implementar estos cambios a escala global?
El GEO 7 no se limita a recomendar ajustes técnicos o políticas sectoriales; plantea la necesidad de un cambio sistémico profundo. Esto significa transformar las bases mismas de la economía global y de la gobernanza ambiental. El informe identifica cuatro áreas críticas de intervención: finanzas, energía, gestión de residuos y sistemas alimentarios.
Si hablamos de finanzas, se reconoce la necesidad de reorientar flujos de inversión hacia proyectos sostenibles, desincentivar subsidios a combustibles fósiles y crear mecanismos de financiamiento climático accesibles para los países en desarrollo. La transformación requiere un rediseño del sistema financiero internacional para que la sostenibilidad sea un criterio estructural y no un nicho marginal.
Desde el punto de vista energético, se reconoce la urgencia de acelerar la transición hacia energías renovables, electrificación limpia y eficiencia energética. GEO 7 subraya que la descarbonización no es solo tecnológica, sino también política, pues implica redefinir la seguridad energética y reducir la dependencia de modelos extractivos.

En cuanto a la gestión de residuos, se requiere pasar de un modelo lineal a una economía circular, donde los materiales se reutilicen y los desechos se reduzcan al mínimo. Esto exige innovación tecnológica, pero también cambios culturales en los patrones de consumo y producción.
Por último, respecto a los sistemas alimentarios, se plantea la transformación de la agricultura hacia prácticas regenerativas, la diversificación de las fuentes de proteína y la reducción del desperdicio. GEO 7 enfatiza que los sistemas alimentarios son un punto de convergencia entre salud, ambiente y economía, y que su reforma es indispensable para la resiliencia planetaria.
En síntesis, las soluciones propuestas no son incrementales, sino estructurales y transformadoras. El informe insiste en que la sostenibilidad debe convertirse en el eje de la política económica y social, y que los cambios deben ser simultáneos y coordinados a escala global.
- ¿Usted participó como coautor de esta importante evaluación global. Después de analizar la información recopilada y las tendencias observadas en todo el planeta, cuál considera que es el mensaje más importante que deberían comprender los gobiernos, las empresas y la ciudadanía sobre el futuro ambiental de la humanidad y las oportunidades que aún existen para cambiar el rumbo?
El mensaje central del GEO 7 es que la ventana de oportunidad se está cerrando rápidamente, pero aún existe. Esto significa que las decisiones tomadas en esta década definirán el futuro de la humanidad. El informe no solo advierte sobre riesgos, sino que también ofrece una narrativa de esperanza: un futuro sostenible es posible si se actúa con decisión y coordinación.
Para el público general, el mensaje es doble. Primero, la urgencia: la inacción tiene costos humanos, sociales y económicos incalculables. Millones de muertes prematuras, pérdida de medios de vida y degradación irreversible de ecosistemas son consecuencias directas de mantener el statu quo.
Y segundo, la posibilidad: la acción transformadora puede generar beneficios económicos de hasta 20 billones de dólares anuales para 2070, mejorar la salud global, reducir desigualdades y garantizar un planeta habitable para las próximas generaciones.
El GEO 7 busca movilizar no solo a gobiernos y empresas, sino también a comunidades y ciudadanos. Reconoce que la sostenibilidad es tanto un imperativo ético como una estrategia de supervivencia. En este sentido, el informe se convierte en un llamado a la acción colectiva, donde cada nivel de la sociedad tiene un papel que desempeñar.
Desde La Revista CR agradecemos al Dr. Edgar Gutiérrez Espeleta por compartir con nuestros lectores las principales conclusiones del GEO 7, una de las evaluaciones ambientales más importantes elaboradas por las Naciones Unidas. Su participación como coautor de este informe constituye un reconocimiento a una trayectoria profesional y académica construida durante décadas de trabajo en la investigación científica, la docencia universitaria, la gestión pública y la consultoría internacional. Como colaborador de este medio, el Dr. Gutiérrez ha contribuido constantemente a enriquecer el análisis de los grandes desafíos ambientales y de desarrollo que enfrenta nuestra sociedad.
La experiencia acumulada por especialistas de su nivel representa un valioso aporte para el debate público y para la formación de una ciudadanía mejor informada. Compartir conocimientos, investigaciones y vivencias surgidas de la participación directa en procesos internacionales permite acercar temas complejos a un público más amplio y fortalecer la reflexión colectiva sobre el futuro. En momentos en que los desafíos ambientales adquieren una dimensión global sin precedentes, la divulgación rigurosa y accesible del conocimiento se convierte en una tarea indispensable para construir sociedades más conscientes, responsables y comprometidas con las generaciones venideras.
El documento completo puede consultarse en:
https://www.unep.org/resources/global-environment-outlook-7

