Editorial: ¿Qué tal una Organización Nacional de Servicio Voluntario? (Incluye podcast)

Nuestra propuesta a través de la unidad de iniciativa popular de la Asamblea Legislativa ,sería entonces crear una Organización Nacional de Servicio Voluntario (ONSEV), de similares características a través de un proyecto de ley.

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La Revista sugiere y propone…

La campaña “Ponte una Mascarilla en el Corazón, también”, gestada por colaboradores cercanos a La Revista, evidenció de nuevo las bondades de un voluntariado intergeneracional, de pensamiento diverso, espíritu compasivo y solidario. Además, deja al grupo involucrado en la campaña con una elevada motivación. De ahí viene esta reflexión editorial y su consecuente propuesta.

Es cierto que nuestro país no tiene un ejército, pero tiene voluntariado a granel en múltiples organizaciones y causas, grupos con un fin noble aunque de acción limitada. En Costa Rica existió un maravilloso y extraordinario Movimiento Nacional de Juventudes enrumbado con un propósito y una visión nacional, y es de lo que estamos hablando.  Personalidades de la calidad de German Serrano Pinto, Carlos Corrales Solano, Manuel E. López Trigo, Manuel Rojas Bolaños entre otros, quienes a pesar de pertenecer a partidos políticos diferentes, le dieron sentido a esta organización.

Dos extraordinarios mandatarios, hombres sencillos, de pocas palabras y mucha acción también lo hicieron posible: Francisco Orlich Bolmarcich y José Joaquín Trejos Fernández. Uno dio nacimiento a la organización  casi al final de su gobierno y hasta donó su Jeep personal  y el otro la fortaleció. Ambos líderes procedentes de dos corrientes político-partidistas, absolutamente diferentes.  Luego vinieron asesores de Israel y capacitó a los primeros líderes; tanto acá como en ese país, sensibilizándoles hacia el servicio comunitario.

El Movimiento Nacional de Juventudes, participó de campañas nacionales en las emergencias de las inundaciones de los años 70, e hizo recaudaciones públicas para la construcción de los puentes de los ríos Chirripó y Pacuare, actuó además ayudando a los damnificados de las inundaciones del 70 en la Zona Atlántica dando origen al pueblo de Tres Equis en Turrialba. Se construyeron las primeras viviendas en Villa Esperanza de Pavas en coordinación con el INVU y voluntarios alemanes para beneficio de familias necesitadas. Se contribuyó en una campañas nacional de reforestación coordinada con el Periódico La Nación y el Instituto Costarricense de Electricidad, para la siembra de un millón de árboles en diversos lugares del país. Se realizaron numerosos encuentros de formación de líderes. Se crearon una importante cantidad de centros juveniles a lo largo y ancho del país con un Departamento de Promoción que servía de apoyo. Se realizaron incontables campos de trabajo, en muy diversas comunidades. De la mano de la Dirección de Parques Nacionales en su época (Mario Boza y Álvaro Ugalde), los jóvenes dieron vida a los senderos en Santa Rosa y el volcán Poás. También trabajaron en el sitio de Guayabo orientados por el Profesor Carlos Aguilar. De esos grupos, aún persiste el Movimiento Nacional de Juventudes de Turrialba, cuyos integrantes son hoy día, adultos mayores que continúan haciendo obra social en su Cantón.

En su huella, el  Movimiento Nacional de Juventudes, nos deja lecciones importantes en sentido positivo para promover hoy en día la creación de una organización de similar propósito; aunque no sólo para jóvenes:

  • Debe ser producto de una iniciativa e interés colectivo diverso.
  • Debe dedicar su quehacer, a la formación de liderazgos comunitarios con espíritu altruista.
  • Debe  estar adscrito a una entidad importante, donde su utilidad sea de mayor beneficio.
  • Debe darse su propia organización y coordinar con entes públicos y privados.

Nuestra propuesta a través de la unidad de iniciativa popular de la Asamblea Legislativa ,sería entonces crear una Organización Nacional de Servicio Voluntario (ONSEV), de similares características a través de un proyecto de ley, con una breve exposición de motivos y unos cuantos artículos muy precisos y  bajo los siguientes lineamientos:

Exposición de motivos. Una breve descripción con fundamento en que Costa Rica no cuenta con un ejército y puede organizar de forma voluntaria a personas sin distingo de edad, sexo, credo u simpatías partidarias para atención en la acción de emergencias nacionales y educación ambiental.

  1. Se crea la Organización Nacional de Servicio Voluntario, en adelante llamada ONSEV, con el propósito de conformar una organización intergeneracional de liderazgo comunitario y sectorial, en atención a las emergencias nacionales, y  a temas relacionados con educación ambiental.
  2. Se crea la ONSEV, como organización de voluntariado, adscrita a la Comisión Nacional de Emergencias. Todas aquellas organizaciones de voluntariado que deseen participar de ella pueden sumar a las campañas de solidaridad pública en las dos finalidades señaladas principalmente aunque no exclusivamente.
  3. La ONSEV contará con apoyo público y privado para el cumplimiento de sus funciones sin que esto implique una erogación que dependa del Estado. Contará con una Dirección General, conformada por personas que pertenezcan a organizaciones voluntarias consolidadas. Ninguna devengará salario o dietas en el cumplimiento de sus labores.
  4. Se dará su propia organización interna y externa así como un reglamento para su adecuado funcionamiento. Generará un plan con líneas generales de acción de forma plurianual que hará de conocimiento a las autoridades de la Comisión Nacional de Emergencias.

“Obras son amores y no buenas razones…”   y entonces, ahí sobre la mesa, está nuestra propuesta.

 

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