Editorial: Una nueva narrativa en tiempos de muros

La revolución tecnológica por su parte, ha permeado de manera tal en las masas,  que ha empoderado la opinión individual y subjetiva a ultranza, en beneficio de prejuicios y antivalores; administrados mediante manipulación algorítmica, fenómeno lógico del Big Data

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El escritor Yuval Noah Harari (21 lecciones para el Siglo XXI) ha dicho, que uno de los problemas de la época, es sin duda la ausencia de una narrativa universal que guíe a la sociedad contemporánea. Luego de la debacle del socialismo y de un neoliberalismo agrietado en sus cimientos,  se advierte que la globalización misma; como red económica y política tal y como la conocemos, se encuentra hoy en retirada.

Ello producto de los embates aislacionistas promovidos por los Estados Unidos bajo la mano de Donald Trump. mientras que la Unión Europea se debate en sus propias contradicciones, precisamente en su lucha por  mantener un propósito común. Como parte del mismo fenómeno, islotes de fascismo comienzan a golpear la mesa. Grupos neonazis y ultranacionalistas poco a poco se empoderan, con la agudización de la xenofobia en algunas naciones, donde se nota el afán de cada quien de contar con su propio muro (tal y como ya está sucediendo en varias regiones del mundo).

Algunos indicadores de recesión de las economías hasta ahora más poderosas, hace temblar a la comunidad internacional, donde atrincherarse luce como el camino “natural” a escoger.   El cambio climático atemoriza a una parte importante de la humanidad mientras que una pequeña y muy opulenta lo ignora por completo, poniendo en riesgo, en unas cuantas décadas, a todas las especies del planeta. Lo que hoy es cierto, es la presencia de un archipiélago de pensamientos fundamentados en el miedo, antes que ninguna otra cosa, y que precisamente emergen ante la ausencia de una narrativa conceptual poderosa para atender con esperanza y optimismo, los desafíos del presente. Levantar muros es su estúpida consigna.

En América Latina la Guerra Fría del viejo esquema bipolar, dejó profundas secuelas, que prevalece de cuando en cuando hasta el presente. Las profundas cicatrices entre izquierdas y derechas de la región se hacen  periódicamente visibles, forjando un círculo vicioso que no conduce a ningún sitio. Más recientemente ese agotamiento ideológico, abrió las puertas a varios gobiernos populistas; aprovechando los espacios vacíos del poder, para ser ocupados por  personajes extrafalarios, quienes en su desempeño, están asegurando una peligrosa profecía autocumplidora al sistema democrático, a partir de la caída de la Unión Soviética en 1989.

La revolución tecnológica por su parte, ha permeado de manera tal en las masas,  que ha empoderado la opinión individual y subjetiva a ultranza, en beneficio de prejuicios y antivalores; administrados mediante manipulación algorítmica, fenómeno lógico del Big Data. La educación formal y alguna ética social que parecía coexistir en los llamados estados nacionales, han sufrido un severo embate y deterioro alrededor del mundo. La comunicación rápida y ¨light¨, fundamentada en emociones e irracionalidades, se ha convertido en el insumo gratuito más poderoso de la mente humana; permeada por la llamada inteligencia artificial, la cual semeja una cabeza de agua que procura arrastrarlo todo a su paso.

Ante este complejo panorama que afecta la sociedad contemporánea, quizás el único movimiento que pueda cautivar a las masas, pero también a distintos sectores sociales, sea aquel fundamentado profundamente en una conciencia verde o bien azul; como quiera llamársele a la corriente contra la alteración climática; inspirado y promovido hoy en día por los más jóvenes. Ya no de un teocentrismo o de un antropocentrismo fuera de lugar, sino más bien un gaia centrismo, que permita comprender y asumir de una vez por todas,  que sin la preservación del planeta ni de su sostenibilidad, nada de lo demás tendrá sentido.

Quizás entonces y sólo entonces a partir de ese estado de conciencia que resurge en algunas partes del mundo, se pueda elaborar una nueva y poderosas narrativa, capaz de inspirarse en la preservación de la especie y de salvar su único hogar.  Pareciera ser ésta la única alternativa para incidir en la extraviada conciencia de la humanidad, la cual sólo acierta a poner muros en vez de construir puentes… o hay alguna otra?

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