Eduardo Brenes: La triple M

Y es que ella no ve privilegio alguno  en pensionarse  tan joven, sin haber cotizado lo necesario para tener la pensión que tiene, y los años que va a ser una carga para un sistema ya casi quebrado que no tiene de dónde sacar para dar una pensión digna a todos los que trabajaron toda su vida.

0

Eduardo Brenes Jiménez

Escucho la entrevista que le hace Randall Rivera a la Triple M (Maricela Morales Mora) y más allá de lo anecdótico de ver a una educadora que no sabe ni dónde está parada cuando habla del Poder Judicial,queriendo ser presidenta. Yo sólo pienso en todos los alumnos que «educó» durante sus años de docencia. Pero me impresiona más su intervención sobre por qué se pensionó a los 46 años con el 100% de su pensión y cómo lo logró.
La señora lo cuenta con gran orgullo, como si fuera uno de los grandes logros de su vida. Y además, lo que cuenta de su vida educativa, como una gran hazaña, es su participación en la huelga de 1995, dónde hasta ampollas le salieron en sus pies. Jamás contar algún logro educativo, jamás lo que dejó a sus estudiantes como legado. No, su gran hazaña fue la huelga.
Y es que ella no ve privilegio alguno  en pensionarse  tan joven, sin haber cotizado lo necesario para tener la pensión que tiene, y los años que va a ser una carga para un sistema ya casi quebrado que no tiene de dónde sacar para dar una pensión digna a todos los que trabajaron toda su vida.
La triple M es el epítome del funcionario público canchón y privilegiado. Y aclaro, no de todos, porque no todos son como ella, hay muchos que apenas sobreviven con pensiones bajísimas y que dieron y dan grandes servicios al país. Pero existe otro grupo, el de los pensionados juveniles, el de los del mínimo esfuerzo, el de los del enganche salarial, de aquellos que sacan permisos pagos para ir a huelgas ilegales, etc.  Esos son los que necesitamos sacar de la función pública.
Y ella no ve nada malo en su situación. La triple M representa todo lo que hay que erradicar de la función pública para dar paso al servicio público de los méritos, del esfuerzo, de los resultados, del compromiso con los ciudadanos a los que sirven. De los que saben que las instituciones a las que sirven no son un fin en sí mismos, sino que su validez y legitimidad dependen del servicio que prestan y la utilidad pública que tienen. De esos empleados públicos con mística y deseo de brindar un excelente servicio a los ciudadanos.
Lo que esta señora dice es lo que una gran parte de funcionarios defiende y pelea con uñas y dientes. Es a este tipo de funcionarios a los que protegen algunos políticos porque esa protección tiene un precio: el voto en las siguientes elecciones.
Los dos últimos partidos que nos han gobernado, el PAC y el PLN, nunca los verán poniendo en orden al empleo público, porque ahí tienen gran parte de su base electoral.
La triple M trabajó 28 años y si viviera hasta los 81 años, que es la edad hasta la que vive una mujer promedio en estos días, podremos estar seguros que recibirá pensión por 35 años. Un completo descaro. Y ni roja se pone.
COVID-19
Suscribase COVID-19

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...
La Revista es un medio de opinión libre y gratuito, pero necesitamos su apoyo, para poder continuar siéndolo Apóyanos aquí
Holler Box